Cali enfrenta un desafío hídrico creciente debido a su dependencia del río Cauca, la variabilidad climática, el deterioro de cuencas y el crecimiento urbano acelerado. Para garantizar agua potable en las próximas décadas, la ciudad debe diversificar sus fuentes, modernizar su infraestructura y adoptar tecnologías avanzadas de monitoreo y tratamiento. Este artículo analiza las principales alternativas que hoy se proyectan para fortalecer el abastecimiento de agua en Cali hacia 2035–2050.

La concentración del abastecimiento en el río Cauca hace vulnerable a Cali frente a episodios de turbiedad extrema. Por ello, una estrategia clave es construir nuevas bocatomas en el sur.

Opciones analizadas:

– Bocatoma en el río Pance (agua de alta calidad).

– Bocatoma en el río Meléndez (requiere restauración de cuenca).

– Bocatoma en el río Jamundí o río Claro (interconexión regional).

 

Beneficios:

– Reducción de dependencia del Cauca.

– Mayor resiliencia ante crisis.

– Sistema multifuente.

 

Retos:

– Inversión costosa.

– Protección de cuencas y rondas.

– Conflictos por uso del suelo.

 

Aunque diversificar fuentes es vital, el Cauca seguirá siendo fundamental. Su recuperación ambiental es una prioridad regional.

 

Líneas estratégicas:

– Control de vertimientos industriales y agrícolas.

– Reducción de cargas orgánicas.

– Restauración de humedales.

– Reforestación de cuencas.

– Mayor vigilancia ambiental.

 

Resultados esperados:

– Menor turbiedad.

– Reducción de costos de potabilización.

– Mayor estabilidad en temporadas de lluvia.

 

Las plantas modulares son sistemas compactos, escalables y rápidos de instalar.

 

Ventajas:

– Implementación inmediata.

– Ampliación por módulos según demanda.

– Ubicación estratégica cerca de ríos limpios.

 

Aplicaciones en Cali:

 

– Planta modular en el sur para Pance/Meléndez.

– Plantas para nuevos desarrollos urbanos.

– Sistemas temporales durante crisis o obras.

 

Cali forma un corredor urbano con municipios como Jamundí, Yumbo, Palmira y Candelaria. Crear un sistema de abastecimiento regional fortalece la resiliencia.

 

Alternativas:

– Conexión Cali–Yumbo.

– Conexión Cali–Jamundí.

– Red metropolitana de acueducto.

 

Beneficios:

– Respaldo en emergencias.

– Optimización de infraestructura.

– Equilibrio de cargas hídricas.

 

La digitalización es clave para anticipar emergencias y mejorar la eficiencia del sistema.

Tecnologías aplicables:

– Sensores de turbiedad y caudal en tiempo real.

– IA para predicción de eventos.

– Drones para vigilancia de cuencas.

– Medidores inteligentes.

– Sistemas SCADA avanzados.

 

Impactos positivos:

– Menor riesgo de fallas.

– Optimización de químicos y energía.

– Reducción de pérdidas.

– Decisiones basadas en datos.

 

El futuro hídrico de Cali dependerá de adoptar estrategias integrales que combinen infraestructura, tecnología y restauración ambiental. Nuevas bocatomas, recuperación del Cauca, plantas modulares, interconexiones regionales y monitoreo digital constituyen la hoja de ruta para garantizar un abastecimiento seguro y sostenible hacia 2050. Cali debe avanzar hacia un sistema diversificado, moderno, ecológico y resiliente, capaz de enfrentar los desafíos del crecimiento urbano y el cambio climático.

Ana Lucia Arango M