Cali ha dejado de ser solo la capital de la salsa para consolidarse como el epicentro de eventos masivos en el suroccidente colombiano. Sin embargo, detrás de las luces del Pascual Guerrero o el despliegue de la Calle de la Feria, existe un sistema logístico complejo que opera bajo una normativa estricta y una geografía particular. Entender cómo se mueve este engranaje es vital para promotores, empresarios y la ciudadanía.
Organizar un evento de gran formato en la ciudad no es solo cuestión de alquilar un recinto. El proceso está centralizado en la Ventanilla Única de Espectáculos Públicos, que coordina la intervención de diversas dependencias municipales.
El primer paso es la radicación del Plan de Emergencia y Contingencia (PEC). Este documento es la columna vertebral de la logística; en él se detallan las rutas de evacuación, el número de brigadistas, los puntos de atención médica y la capacidad de carga del suelo. Dependiendo de la magnitud, se requiere el aval de la Secretaría de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Seguridad y Justicia.
Además, si el evento afecta la movilidad como ocurre en la Carrera 15 o la Autopista Sur—, se debe tramitar un Plan de Manejo de Tránsito (PMT) ante la Secretaría de Movilidad. Este plan define los cierres viales y los desvíos necesarios para que la ciudad no colapse mientras miles de personas se concentran en un solo punto.
La experiencia reciente de Cali en logística ha sido una prueba de fuego superada con matices técnicos interesantes. Entre 2024 y 2025, la ciudad enfrentó desafíos de talla mundial:
- La COP16: Fue, sin duda, el reto logístico más grande de la década. No solo por el número de asistentes, sino por la seguridad de alto nivel y la dispersión de los eventos entre la “Zona Azul” (Centro de Eventos Valle del Pacífico) y la “Zona Verde” (Bulevar del Río). La logística aquí se centró en la intermodalidad: el uso de buses eléctricos, perímetros de seguridad biométricos y una coordinación de transporte que evitó el desabastecimiento de la zona céntrica.
- Mundial Femenino Sub-20: El Estadio Pascual Guerrero demostró que su infraestructura está lista para estándares FIFA. La logística se enfocó en el flujo de ingresos rápido (tecnología de escaneo de entradas) y la gestión de zonas de hospitalidad, logrando evacuar el recinto en tiempos récord bajo protocolos internacionales.
- Conciertos de Talla Mundial: Con la llegada de artistas de estadios, la logística local ha tenido que profesionalizar el montaje de estructuras. El uso de grúas de alto tonelaje y sistemas de sonido de última generación ahora convive con una gestión de residuos más eficiente, donde se exige a los organizadores convenios con asociaciones de recicladores de la ciudad
Si usted es un empresario o busca asesoría para un proyecto de gran escala, el camino institucional es claro:
- Secretaría de Desarrollo Económico: Es el puente para entender los incentivos y el impacto en la ciudad. Ayudan a conectar con la cadena de valor local (hoteles, transporte, logística).
- Cali Valle Bureau: Esta es la entidad técnica encargada de la promoción de la ciudad como destino de eventos. Ellos ofrecen acompañamiento en la postulación de la ciudad y conectan con proveedores certificados.
- Gremios de Logística: En la región operan empresas de logística de carga y eventos que ya conocen los “cuellos de botella” de Cali, como los horarios de restricción de carga y las zonas de descarga en escenarios específicos.
Para solicitar apoyo formal del Distrito, se debe dirigir una comunicación a la Secretaría de Gobierno o a la Subsecretaría de Inspección, Vigilancia y Control. Es fundamental iniciar estos trámites con al menos 4 a 6 meses de antelación para eventos que superen las 1.000 personas, asegurando que la capacidad institucional pueda respaldar la operación.
Finalmente, la logística en Cali está migrando hacia la “Logística Verde”. Ya no basta con instalar vallas y sonido; hoy la ciudad exige planes de mitigación de ruido para no afectar a las comunidades vecinas y sistemas de gestión de aguas. La experiencia de los últimos años dicta que un evento exitoso en Cali no es solo el que llena su aforo, sino el que deja la zona de influencia en mejores condiciones de como la encontró.
La ciudad ha aprendido que la improvisación es el enemigo del orden público. Hoy, Cali cuenta con la infraestructura y, sobre todo, con la experiencia técnica para ser el anfitrión de cualquier evento global, siempre y cuando se respete la rigurosidad del proceso administrativo y operativo.