En los últimos años, Cali ha dejado de ver la tecnología y la pedagogía como elementos aislados para integrarlos en un ecosistema robusto. La innovación educativa en el distrito no es un evento aislado, sino un programa estructurado que busca cerrar la brecha entre la educación pública y las exigencias del siglo XXI.
El motor de estos procesos es la Secretaría de Educación Municipal, apoyada por aliados estratégicos como el Centro de Innovación Educativa Regional (CIER-Sur) y diversas universidades locales. El programa se basa en la Red de Innovación Educativa, que agrupa a Instituciones Educativas Oficiales (IEO) bajo un modelo de nodos.
A diferencia de los métodos tradicionales, este programa funciona mediante la identificación de “experiencias significativas”. Los docentes y directivos proponen proyectos que resuelven problemas específicos de su entorno desde la gestión de residuos hasta la programación de software— y el distrito proporciona el acompañamiento técnico y los recursos tecnológicos necesarios para escalarlos.
En el último bienio, la participación ha crecido notablemente. Actualmente, más de 90 Instituciones Educativas Oficiales forman parte activa de proyectos de innovación. Algunas experiencias destacadas incluyen:
- IEO Rodrigo Lloreda Caicedo: Se ha convertido en un referente en la implementación de laboratorios de innovación (MakerSpaces). Aquí, los estudiantes utilizan impresión 3D y robótica para crear prototipos que solucionan problemas de movilidad en su comuna.
- IEO Inem Jorge Isaacs: Ha liderado la integración de la Inteligencia Artificial en el currículo de media técnica, permitiendo que los jóvenes desarrollen competencias en análisis de datos antes de llegar a la universidad.
- IEO Multipropropósito: Destaca por su enfoque en la “innovación social”, utilizando herramientas digitales para la mediación de conflictos y la mejora de la convivencia escolar.
- IEO Santa Librada: Con su enfoque en el bilingüismo apoyado por plataformas digitales, ha logrado que sus estudiantes participen en intercambios virtuales con instituciones de otros países, aplicando la tecnología para la comunicación global.
Durante 2024, el distrito consolidó los “Clubes de Ciencia y Tecnología”, donde 25 instituciones trabajaron en conjunto para desarrollar proyectos de energía renovable, utilizando paneles solares instalados en las propias sedes educativas como laboratorios vivos.
Un componente clave ha sido el fortalecimiento de los Puntos de Apropiación Digital y los laboratorios STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Estos espacios no solo cuentan con computadores, sino con kits de robótica, sensores ambientales y software de diseño especializado. El objetivo no es que el estudiante aprenda a usar una herramienta, sino que aprenda a solucionar problemas usándola.
Si usted es docente, directivo o parte de una comunidad educativa en Cali y desea que su institución se sume a estos procesos de transformación, el camino es institucional y directo:
- Ruta de Acompañamiento: La Secretaría de Educación lanza convocatorias anuales para el “Fortalecimiento de Experiencias Significativas”. Debe estar atento a la página oficial de la Alcaldía de Cali, en la sección de Educación.
- Gestión por Proyectos: Las instituciones pueden radicar proyectos específicos ante la Subsecretaría de Calidad Educativa. Estos proyectos deben demostrar cómo la innovación impactará directamente en el aprendizaje de los estudiantes.
- Asistencia Técnica: Puede solicitar capacitación para su cuerpo docente a través del equipo de Innovación Educativa. El contacto principal es el correo institucional de la Secretaría de Educación o dirigiéndose a la oficina de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) para educación.
- Participación en Nodos: No es necesario empezar de cero. Las instituciones nuevas pueden pedir ser “apadrinadas” por una IEO que ya tenga un proyecto de innovación consolidado para recibir transferencia de conocimiento.
La innovación educativa en Cali ha pasado de ser una promesa a una métrica real de éxito. Con más de 30.000 estudiantes impactados directamente por estos proyectos en los últimos dos años, el sistema público está demostrando que la calidad educativa depende de la capacidad de adaptarse. El apoyo está disponible; la clave reside en la voluntad de las instituciones para radicar propuestas sólidas y sostenibles.