En el norte de Cali, la zona que comprende Santa Cecilia 2 y Los Álamos representa un desafío urbanístico y social constante. No es solo un punto en el mapa de la Comuna 2; es un sector donde la gestión pública suele llegar a cuentagotas, obligando a sus habitantes a entender cómo funciona realmente el engranaje estatal para no quedarse rezagados.

Contrario a lo que se piensa, los programas de mejora barrial no nacen de forma espontánea en la Alcaldía. El proceso técnico sigue una ruta administrativa obligatoria que todo líder comunal debe conocer:

  1. Identificación y Diagnóstico: El primer paso no es la queja, sino la ficha técnica. La Secretaría de Infraestructura o la de Bienestar Social actúan bajo el Plan de Desarrollo Municipal. Si una necesidad (pavimentación, iluminación o seguridad) no está debidamente censada, para el municipio no existe.
  2. Presupuesto Participativo: Es la herramienta clave. A través de las JAL (Juntas de Administración Local), se asignan recursos de libre inversión. Aquí es donde los vecinos de Los Álamos deben votar y priorizar sus proyectos.
  3. Ejecución y Contratación: Una vez asignado el recurso, entra el proceso de licitación pública a través de la plataforma SECOPII, donde se define quién ejecutará la obra y bajo qué tiempos.

En el último bienio, la experiencia en Santa Cecilia 2 los Álamos ha estado marcada por tres ejes específicos:

  • Recuperación de la Malla Vial: Se han realizado jornadas de “Bacheo por Cali”, aunque los residentes señalan que el impacto en calles internas de Santa Cecilia sigue siendo insuficiente comparado con las vías principales de Los Álamos.
  • Seguridad y Alarmas Comunitarias: Ante el incremento de hurtos, en los últimos 24 meses se fortaleció el frente de seguridad local. La instalación de cámaras conectadas al sistema de la Policía Metropolitana ha sido la experiencia de autogestión más exitosa, financiada en parte por la comunidad y apoyada por la Secretaría de Seguridad y Justicia.
  • Intervención de Zonas Verdes: El DAGMA ha ejecutado podas preventivas y mantenimiento en los parques aledaños, buscando reducir los puntos ciegos que facilitan el consumo de sustancias o el arrojo de escombros, un problema crítico en la zona de transición entre ambos barrios.

Si usted vive en este sector y necesita que la administración municipal atienda un problema específico, el camino no es solo el mensaje en redes sociales. El procedimiento formal es el siguiente:

 

Es el documento legal que obliga al funcionario a responder. Puede hacerse de forma virtual en la página oficial de la Alcaldía de Cali (www.cali.gov.co) o de forma presencial en el C.A.L.I. 2, ubicado en el barrio Vipasa. Sin radicado, no hay trazabilidad.

Acérquese a la Junta de Acción Comunal de Santa Cecilia 2 o Los Álamos. Los presidentes de junta tienen comunicación directa con los “Enlaces de Comuna” de la Alcaldía. Las peticiones colectivas tienen más peso jurídico que las individuales.

Para temas de luminarias fundidas o semáforos dañados, la vía más rápida es el reporte técnico a través de la oficina de Servicios Públicos. Si se trata de un tema de orden público, la denuncia formal ante la Fiscalía o el cuadrante de policía es indispensable para que las estadísticas reflejen la necesidad de más patrullaje.

La transformación de Santa Cecilia 2 y Los Álamos depende de una combinación de presión ciudadana y conocimiento técnico. Los últimos dos años han demostrado que los barrios que mejor se organizan para presentar proyectos técnicos son los que logran captar la inversión. El presupuesto está ahí, pero hay que saber ir por él con documentos en mano, no solo con peticiones al aire.

Nubela Meneses