Cali atraviesa una metamorfosis en su gestión de residuos. Lo que antes se entendía simplemente como “sacar la basura”, hoy se estructura bajo el modelo de economía circular, un sistema donde los materiales se mantienen en el ciclo productivo el mayor tiempo posible. En la capital del Valle, este cambio no es solo ambiental; es una apuesta por la profesionalización de miles de personas que han vivido históricamente del reciclaje de oficio.

La estrategia de economía circular en Cali se fundamenta en la Política Pública de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS). A diferencia de los modelos asistencialistas, el enfoque actual busca la integración técnica. El proceso se divide en tres ejes operativos:

Rutas de Recolección Selectiva: Las Asociaciones de Recicladores de Oficio (ARO) organizan frecuencias específicas para material aprovechable (papel, cartón, plástico, vidrio y metal), separándolas de los residuos ordinarios que van al relleno sanitario de Colomba-El Guabal.

Estaciones de Clasificación y Aprovechamiento (ECA): Son centros logísticos donde el material llega para ser pesado, compactado y transformado. Aquí es donde entra la formación técnica, pues se requiere conocimiento en maquinaria, seguridad industrial y gestión de inventarios.

Encadenamiento Industrial: El municipio actúa como puente para que las grandes industrias del departamento compren directamente a las asociaciones, eliminando intermediarios y mejorando los ingresos de los operarios.

En los últimos dos años, Cali ha pasado de la teoría a proyectos piloto con resultados medibles. Destacan tres hitos principales:

Certificación de Competencias con el SENA: Cientos de recicladores han recibido títulos técnicos en “Recolección de Residuos Sólidos” y “Manejo de Maquinaria de Compactación”. Esto permite que el reciclador deje de ser visto como un actor informal y pase a ser un prestador de servicios públicos reconocido por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.

Proyectos de Transformación Local: Se han instalado plantas de transformación de plástico de baja densidad en sectores como el Distrito de Aguablanca. Estas plantas convierten bolsas y empaques flexibles en madera plástica para mobiliario urbano (bancas de parques y postes), cerrando el ciclo dentro de la misma ciudad.

Gestión de Residuos Orgánicos: El aprovechamiento de residuos de plazas de mercado como la de Santa Elena ha escalado. Mediante técnicas de compostaje acelerado y biotecnología, estos desechos se convierten en abono para los proyectos de huertas urbanas y el mantenimiento de los separadores viales de la ciudad.

 

Si usted es un ciudadano interesado en mejorar la gestión de su unidad residencial, un líder comunitario que busca capacitación o un reciclador que desea formalizarse, existen canales directos de atención:

Si desea que una asociación de recicladores carnetizada pase por su hogar o empresa, debe contactar a la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP). Ellos coordinan la asignación de rutas selectivas para asegurar que su residuo no termine en el camión de la basura común.

SENA Regional Valle: Periódicamente abre convocatorias para el programa de Gestión de Residuos Sólidos.

Secretaría de Desarrollo Económico: Ofrece asesoría para emprendimientos de economía circular a través de los Centros de Desarrollo Empresarial (Prospera).

DAGMA: Brinda asistencia técnica para el manejo de residuos especiales y peligrosos, además de capacitaciones en educación ambiental.

La infraestructura y la formación técnica son inútiles sin la separación en la fuente. El éxito de la economía circular en Cali depende de que el ciudadano entregue el material limpio y seco. Cuando mezclamos restos de comida con papel, dañamos la cadena de valor y el esfuerzo del técnico que procesa el material en la ECA.

La transición hacia una ciudad sostenible no es solo una responsabilidad gubernamental; es un modelo económico que genera empleo digno y reduce la presión sobre nuestros recursos naturales. Cali tiene la estructura; el siguiente paso es la disciplina colectiva para usarla.

Nubela Meneses