En Cali, un territorio de más de 2,5 millones de habitantes, esta dimensión adquiere un peso especial debido a las desigualdades urbanas, la demanda creciente de servicios, el envejecimiento poblacional y la presión sobre los hospitales públicos y privados. Analizar la capacidad instalada infraestructura, talento humano, camas, tecnología y redes de atención— permite entender cómo funciona el sistema y cuáles son los desafíos para asegurar un acceso oportuno.
En términos generales, Cali cuenta con una red amplia que integra prestadores privados de alta complejidad, clínicas especializadas, hospitales públicos y centros de atención primaria. Esta combinación ha permitido ofrecer servicios que son referencia en la región, como oncología, cardiología, cirugía cardiovascular y trasplantes. Sin embargo, la capacidad instalada no depende solo de tener camas o equipos modernos, sino de la articulación entre los niveles de atención y de la oportunidad con la que los usuarios acceden a los servicios.
Un elemento clave es la disponibilidad de camas hospitalarias y de cuidados críticos. En los últimos años, especialmente después de la pandemia de COVID-19, la ciudad aumentó sus unidades de cuidados intensivos (UCI). Esto mostró la importancia de contar con una capacidad flexible que responda a picos de demanda. Aun así, la distribución de camas UCI no es equilibrada entre el sector público y privado, lo que genera dificultades en momentos de alta ocupación y afecta sobre todo a los hospitales públicos, que atienden a la población de menores recursos.
En infraestructura, Cali tiene instituciones con buenos niveles de calidad, pero también otras con problemas de mantenimiento, espacios reducidos y mayor demanda que la que pueden cubrir. Las ESE municipales cumplen un papel central en la atención básica, pero enfrentan limitaciones de presupuesto, déficit de personal y una carga alta de usuarios. Esto incide en los tiempos de espera y en la continuidad de los tratamientos.
El talento humano es otro punto crítico. Aunque la ciudad cuenta con universidades que forman personal de salud, la distribución de profesionales no es uniforme. Persisten déficits en especialidades como anestesiología, pediatría, medicina familiar y enfermería especializada. A esto se suman condiciones laborales exigentes y turnos extensos que afectan la calidad del servicio.
En tecnología y equipos biomédicos, las clínicas privadas han incorporado avances en diagnóstico, cirugía y tratamiento. El sector público, en cambio, enfrenta más dificultades para renovar equipos, lo que impacta la oportunidad de exámenes e intervenciones. Las listas de espera para imágenes diagnósticas siguen siendo un reto en varias instituciones.
La articulación entre niveles de atención es otro aspecto central. Aunque Cali ha avanzado en modelos de atención primaria, persisten dificultades: usuarios que deben pasar por varias instituciones para conseguir una cita, EPS que no autorizan remisiones de manera oportuna y trámites que terminan saturando las urgencias. Cuando la red no opera de forma coordinada, aumenta la congestión en los servicios de mayor complejidad.
Cómo se trabaja la capacidad instalada hospitalaria en Cali
En los últimos dos años, la ciudad ha desarrollado distintas acciones para fortalecer su capacidad instalada:
- Ampliación y reorganización en las ESE municipales
Las ESE Oriente, Suroriente, Ladera, Norte y Centro han hecho adecuaciones, ampliado consultorios, actualizado equipos y extendido horarios en medicina general y urgencias. - Implementación del Modelo de Atención Territorial (MAT)
La Secretaría de Salud de Cali ha creado rutas de atención para disminuir la carga en urgencias y fortalecer equipos extramurales y visitas domiciliarias. - Reducción de tiempos de espera
Varias instituciones han aplicado estrategias de gestión para agilizar imágenes diagnósticas, cirugías aplazadas y consultas especializadas. - Modernización tecnológica
Se han implementado sistemas de historia clínica electrónica interoperable y renovado equipos de diagnóstico, cirugía ambulatoria y soporte vital.
¿Cómo puede un ciudadano pedir ayuda o acceder a servicios?
Los usuarios en Cali pueden recurrir a varias rutas según su necesidad:
- Contactar a su EPS
Para asignación de citas, autorizaciones, remisiones y traslados entre niveles.
Todas las EPS cuentan con líneas locales y oficinas en la ciudad. - Secretaría de Salud Pública Municipal
Para reportar barreras de acceso, recibir orientación sobre rutas de atención o activar vigilancia en casos urgentes.
Línea 24 horas: (602) 486 5555
PQR: disponible en la página de la Alcaldía de Cali. - Oficinas de Atención al Usuario (OAU) en las ESE
Cada hospital público tiene una oficina donde se orienta, se reciben solicitudes y se gestionan trámites relacionados con tratamientos. - Línea 123 Salud
En algunos periodos se ha usado para orientación en urgencias no vitales y priorización de casos. - Superintendencia Nacional de Salud
Si la EPS o la IPS no responde, se puede presentar queja, solicitud o tutela:
Línea gratuita: 018000 513 700
Portal web de la Supersalud.