Ramiro Varela M y Erika Muñoz

A comienzos de octubre se realizó un balance de seguridad de Cali frente a Medellín, Barranquilla y Bogotá. Según las cifras presentadas en ese análisis, la capital del Valle del Cauca registra una tasa cercana a los 35 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que evidencia la necesidad de fortalecer las acciones contra la violencia comparado con Medellín y Bogotá.

Durante los últimos años, las administraciones de Cali han implementado diferentes estrategias para enfrentar la delincuencia, pero no ha resultado. Sin embargo, el problema es consolidar un liderazgo que articule a las instituciones, coordine las operaciones y responda por los resultados de la política de seguridad y ante todo esclarezca un programa más de ciudad.

Fortalecer el liderazgo institucional

La Secretaría de Seguridad debe ser el eje de una estrategia permanente, con capacidad de coordinación con la Policía, la Fiscalía, la Procuraduría, el Ejército y las demás entidades competentes para que asuma la alcaldía ad hoc de la seguridad de Cali.

Entre finales de septiembre y comienzos de octubre, un operativo con cerca de 1.400 agentes y la participación de organismos estatales intervino sectores del centro de Cali afectados por actividades ilegales, microtráfico y delincuencia. Agendado por el presente y el pasado.

Aunque la intervención estuvo acompañada de dificultades, como el desplazamiento de algunos habitantes de calle hacia barrios vecinos, también mostró la importancia de coordinar las capacidades operativas, judiciales y de inteligencia del Estado para recuperar espacios públicos.

Bloque de búsqueda , es la necesidad

La experiencia de Medellín durante la época de Pablo Escobar dejó como antecedente el Bloque de Búsqueda, una estrategia orientada a localizar y perseguir estructuras criminales mediante inteligencia e investigación.

Los resultados de Medellín son muy superiores, hoy su criminalidad con una tasa de 7 homicidios / 100 habitantes, está mejor que Miami, Washington, Chicago, etc.

Que gran reto señor alcalde asumir el reto de la bandera de la alcaldía segura. Cali podría estudiar un modelo adaptado a sus condiciones actuales, enfocado en identificar a los responsables de homicidios, narcotráfico, microtráfico, extorsión y otras actividades delictivas. Su funcionamiento requeriría coordinación entre las autoridades, objetivos definidos y evaluación periódica de resultados.

La seguridad también requiere inversión social

La acción policial debe complementarse un gran plan social dirigidos a jóvenes y comunidades vulnerables. La generación de empleo, la formación para el trabajo, el emprendimiento y el apoyo a mujeres cabeza de hogar pueden contribuir a reducir las condiciones que facilitan el reclutamiento de personas por parte de organizaciones criminales. El programa con el Sena, ICBF, reinserción laboral, etc, seguirá un modelo integral con resultados a largo plazo.

Estas iniciativas deben contar con recursos, metas verificables y seguimiento para determinar su impacto en los territorios.

La propuesta para Cali: proyecto de seguridad de ciudad

La solución requiere una estrategia que integre inteligencia, investigación criminal, presencia institucional y prevención social. No basta con realizar operativos ocasionales: es necesario mantener las acciones, evaluar sus resultados y garantizar que los espacios recuperados permanezcan bajo el control legítimo del Estado. Y esto lo da un bloque de búsqueda.

La seguridad debe ser una prioridad permanente de la administración distrital. El objetivo es reducir los homicidios, combatir las estructuras criminales y recuperar la confianza ciudadana mediante una política con responsabilidades claras, coordinación institucional y resultados medibles.

Como meta en un año, al finalizar el mandato Eder,  bajar la tasa de homicidios al 17.5 homicidios / 100.000 hab. , es decir  a la mitad, permite  generar una cultura de seguridad

 

Ramiro Varela Marmolejo