Residuos, humedales, agua y cobertura vegetal marcaron el balance
Durante 2025, Cali mantuvo el seguimiento de sus principales indicadores ambientales a través del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) y del sistema de información estadística del Distrito. Los datos disponibles muestran resultados en manejo de residuos, conservación de humedales, restauración de ecosistemas y seguimiento de la calidad ambiental. Para este balance se excluyen cifras de años anteriores que no pueden presentarse como resultados de 2025.
Uno de los indicadores con información oficial de 2025 corresponde a la generación de residuos sólidos. En diciembre, la Alcaldía reportó que en promedio Cali generaba 1.758,51 toneladas de residuos diarios. Durante la temporada de fin de año, el volumen aumentaba 11,7%, hasta alcanzar un promedio de 1.939,27 toneladas diarias. La misma fuente indicó que cerca del 8% de los residuos generados durante esa temporada era recuperado por la cadena de reciclaje.
El manejo de residuos también estuvo relacionado con la actividad de las organizaciones de recicladores. La Alcaldía informó que Cali contaba en diciembre con 32 organizaciones de recicladores de oficio, que realizaban rutas de recolección en diferentes sectores de la ciudad. La administración señaló que una parte de los materiales pierde posibilidades de aprovechamiento cuando son entregados mezclados o contaminados.
En conservación de ecosistemas, uno de los registros oficiales de 2025 fue la puesta en servicio del humedal Cañasgordas. El sistema tiene una extensión de 9,5 hectáreas y está atravesado por la quebrada Gualí. La Alcaldía informó que el complejo cuenta con dos espejos de agua conectados con los humedales La Ballena y La Paloma.
El mismo reporte registró en Cañasgordas 90 especies de aves, 127 especies de flora y 14 especies de fauna silvestre. Estos datos corresponden al humedal y no pueden utilizarse como inventario de biodiversidad de toda Cali. El Dagma indicó además la presencia de una especie de rana incluida en listados de especies en riesgo.
La restauración de áreas ambientales también registró intervenciones durante el año. En julio de 2025, la Alcaldía informó que la quebrada Atenas recibiría 250 árboles cultivados por el Dagma, destinados a contribuir con la restauración de la cuenca del río Cali. Esta cifra corresponde a una intervención específica y no al total de árboles sembrados en toda la ciudad durante el año.
En calidad del aire, Cali continuó con el Sistema de Vigilancia de Calidad del Aire, mediante el cual se realiza seguimiento a contaminantes atmosféricos. Entre las variables consideradas se encuentran el material particulado y otros contaminantes asociados a las emisiones urbanas. Para establecer una evolución anual deben utilizarse los registros consolidados del indicador correspondiente a 2025 y no datos aislados de estaciones o meses.
El recurso hídrico también forma parte del seguimiento ambiental del Distrito. El sistema estadístico oficial incluye indicadores relacionados con la calidad del agua de los ríos y variables utilizadas para su evaluación. Por esta razón, los resultados deben analizarse de acuerdo con el periodo y la metodología definida para cada medición.
Al revisar las cifras utilizadas inicialmente, también fue necesario excluir algunos datos. Los 382.021 árboles correspondían al censo arbóreo de 2023 y no a un inventario realizado en 2025. Las 1.800 hectáreas relacionadas con el esquema de Pago por Servicios Ambientales correspondían a 2024. De igual manera, cifras de biodiversidad provenientes de diagnósticos anteriores no pueden presentarse como registros obtenidos durante 2025.
El balance de 2025 muestra que los residuos, la recuperación de materiales, la conservación de humedales, la restauración de cuencas y el seguimiento de aire y agua fueron componentes del control ambiental de Cali. Los datos oficiales disponibles permiten identificar intervenciones y mediciones concretas, pero también muestran la necesidad de diferenciar entre resultados anuales, metas, registros históricos e intervenciones puntuales.
La revisión de las cifras evita incorporar al balance de 2025 datos correspondientes a otros años. Para medir la evolución ambiental de Cali, las comparaciones futuras deberán mantener el mismo indicador, unidad de medida, periodo y fuente oficial.