El Deportivo Cali denunció un grave hecho de violencia que tuvo como víctima al futbolista Johan Martínez. El jugador fue agredido e intimidado durante la noche del miércoles 2 de septiembre, en un episodio que, según la información entregada por el club, incluyó golpes y la utilización de un arma de fuego.
La institución verdiblanca confirmó el caso este jueves y expresó su respaldo al futbolista y a su familia. A través de un comunicado, el Deportivo Cali rechazó los hechos y aseguró que ningún tipo de amenaza o agresión tiene cabida en el fútbol ni en la sociedad.
El director legal del club, Felipe Restrepo, entregó posteriormente detalles de lo ocurrido y confirmó la gravedad de la situación. Según explicó, Martínez se encontraba acompañado por integrantes de su familia cuando fue abordado y agredido.
“En efecto agredieron a Johan Martínez anoche, lo intimidaron con arma de fuego, lo golpearon”, señaló Restrepo
El dirigente también fue enfático al señalar que quienes protagonizaron el ataque no pueden ser considerados hinchas del Deportivo Cali. La institución, agregó, está dispuesta a colaborar con las autoridades para esclarecer lo sucedido y establecer quiénes fueron los responsables.
El caso generó preocupación dentro del equipo, aunque el club informó que el futbolista recibió acompañamiento y que este jueves pudo presentarse al entrenamiento. Restrepo indicó que Martínez está recibiendo apoyo psicológico después del episodio.
La situación ocurre pocos días antes de un compromiso importante para el Deportivo Cali. El conjunto dirigido por Rafael Dudamel tiene programado para el lunes 7 de septiembre el partido de ida de los octavos de final de la Copa BetPlay frente a Atlético Nacional.
Por ahora, la atención está puesta en la investigación de las autoridades para determinar las circunstancias en las que ocurrió la agresión y dar con los responsables.
El Deportivo Cali reiteró su llamado a proteger la vida y la integridad de sus jugadores, integrantes del cuerpo técnico y demás miembros de la institución. El episodio vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los hechos de violencia que trascienden los escenarios deportivos y llegan hasta la vida personal de los futbolistas.
