“La educación es un arma de construcción masiva” dice Marjane Satrapi. La prosperidad y el gran desarrollo tecnológico de los países con altos ingresos se origina en la excelencia y la cobertura de su educación. Por ello, y pese a las dos guerras mundiales, siguen generando grandes avances en productos y servicios innovadores que generan empleo y calidad de vida para su población.
En Colombia, un país con todo el potencial de desarrollo, algunas personas siguen pensando que los maestros y la calidad de la educación no pueden ser evaluadas. Es decir, actuamos en contravía de lo que ocurre en todo el mundo, pues la evaluación de la calidad y pertinencia de la enseñanza e idoneidad de los maestros es comparable con la medida del rendimiento y preparación del personal al servicio de las empresas y el control de la calidad de lo fabricado. Esa actitud es lo que origina el desarrollo y la calidad de lo realizado, dado que nadie compra o consume algo de mala calidad.
Mauricio García Villegas en su libro Antes de perder el Juicio, habla de que el problema de Colombia es la educación monoclasista, en la cual las personas con recursos económicos reciben una educación de calidad a diferencia de las personas que no cuentan con estos recursos económicos que reciben una educación muy mediocre. Así mismo habla de la importancia de que los modelos educativos estén enfocados en enseñar a pensar, a analizar, a dudar, a investigar y a leer de una manera autónoma.
Igual es triste pensar que muchos colombianos con alta capacidad están en el exterior en posiciones de acuerdo con sus conocimientos. Mientras tanto, algunos políticos predican la inconformidad social y culpan a los que construyen empresas y dan empleo de no generar más puestos de trabajo a esa numerosa población engendrada sin ninguna responsabilidad o compromiso con su futuro. Ya lo dijo Cicerón antes de Cristo de que no su puede engendrar un hijo si no se tiene la capacidad de criarlo y educarlo.
Todo lo anterior nos indica que seguimos creando una mentalidad subdesarrollada pensando que otros tienen la culpa por no crear empleo para una población que lo necesita y que crear más universidades, de las llamadas de garaje, nos permitirá abandonar nuestro subdesarrollo en todos los campos. Igual es nefasto malgastar los recursos del estado en falsos populismos y no en una educación de alta calidad y adelantar las obras esenciales para facilitar el desarrollo industrial y mejorar de la calidad de vida en muchas regiones del país.
La educación y el conocimiento comienza en la casa, sigue en la escuela y -la universidad, pero debe continuar a lo largo de la vida. Hay en el mundo miles de científicos investigando y descubriendo procesos de toda índole. Por ello es importante estudiar y averiguar todos los días que se descubre o cambia en el mundo. El mundo no se detiene, cambia a cada instante. Todavía no se ha podido crear algo físico de la nada y sin estudiar poco o nada se aprende. Despertamos o seguiremos no solo mentalmente, sino física y socialmente subdesarrollados.