El evento que dividió el antes y el después de una campaña

El lunes festivo 3 de noviembre de 2025, el Movistar Arena de Bogotá fue el escenario de la Gran Convención Nacional de Defensores de la Patria, el acto con el que Abelardo de la Espriella oficializó ante Colombia su aspiración a la Presidencia de la República para las elecciones de 2026. Con más de 15.000 personas en el recinto, el propio candidato lo resumió así antes del evento: “Una cosa va a ser esta candidatura antes y otra después del Movistar”. No exageraba: el lunes 3 de noviembre marcó el inicio real de una candidatura que hasta entonces muchos no tomaban en serio.

El escenario: el Movistar Arena como coliseo político

El Movistar Arena de Bogotá, ubicado sobre la carrera 30, es el recinto de espectáculos más importante de la capital colombiana, con capacidad para más de 15.000 personas distribuidas en piso y tres niveles de gradería. Históricamente reservado para grandes conciertos y eventos corporativos de alto perfil, este coliseo recibió el 3 de noviembre a una concentración política que superó en convocatoria lo que lograron otras figuras políticas en el mismo recinto en años anteriores. Los tres niveles de gradería aparecieron ocupados en su mayoría, tal como lo evidenciaron las imágenes difundidas en redes y la cobertura de los medios presentes.

La decisión de usar el Movistar Arena, y no una plaza pública o un parque, fue en sí misma un mensaje político: un recinto de conciertos, con toda su infraestructura profesional de sonido, luces, pantallas y control de acceso, transformado en el primer gran teatro de operaciones de una candidatura presidencial.

La convocatoria digital: sold out en tres días y sin buses ni tamales

Semanas antes del evento, el candidato lo anunció a través de sus redes sociales y de la plataforma oficial del movimiento (defensoresdelapatria.com), donde los interesados podían registrar su pre-reserva. Las entradas se pusieron a la venta a través de TuBoleta (el mismo sistema de boletería que gestiona los grandes conciertos nacionales) y el sold out se produjo en tres o cuatro días desde que salieron a la venta.

El propio De la Espriella lo comparó abiertamente con la industria del entretenimiento: “Las boletas se agotaron en tres, en cuatro días. ¿Qué concierto logra eso? Como si se estuviese presentando mi compadre Silvestre Dangond”. La convocatoria se amplificó por el hashtag #RugeElMovistar, que se posicionó entre las principales tendencias de redes sociales en Colombia durante la jornada.

La campaña insistió en que la movilización fue completamente orgánica, sin buses pagados ni incentivos materiales: “No acepto que vaya nadie y recoja personas en buses. Todo esto ha sido orgánico porque hay fervor”, afirmó el candidato. En los parqueaderos y alrededores del recinto se formaron largas filas desde horas antes del inicio, sin señales de logística de transporte contratada. Parte del éxito de la convocatoria se atribuyó a la estrategia en redes y a la presencia de figuras internacionales de alto perfil que con su sola presencia movilizan grandes audiencias.

La escenografía, el sonido y la inteligencia artificial

La puesta en escena en el Movistar Arena siguió y amplificó el modelo de producción espectacular ya consolidado en otros actos de la campaña, pero con los recursos propios de un recinto de conciertos de primer nivel. El coliseo dispuso de su infraestructura permanente de sistemas de sonido, iluminación y pantallas, operada bajo la dirección del equipo técnico habitual de la campaña.

El elemento que más impactó visualmente fue el uso de inteligencia artificial en la escenografía digital: en las pantallas gigantes del Movistar aparecieron tigres generados por IA que bailaban y rugían al ritmo de las consignas, un recurso que en el Movistar Arena, con la escala de las pantallas del recinto y la oscuridad controlada del coliseo, alcanzó su mayor impacto visual de toda la campaña. A ese componente digital se sumó el tráiler cinematográfico de paisajes colombianos con banda sonora de campaña, proyectado antes de cada segmento central del programa para preparar emocionalmente al público.

Las linternas de los celulares encendidas por miles de asistentes simultáneamente (un recurso habitual en grandes conciertos) crearon uno de los momentos visuales más potentes de la noche, capturado y replicado en decenas de videos que circularon masivamente en redes. La mayoría de los asistentes llevaba la cara pintada con rayas de tigre o portaba accesorios alusivos al felino, convirtiendo al público mismo en parte de la escenografía.

El programa: una convención diseñada como gran concierto en segmentos

El evento fue conducido por la periodista y presentadora española Eva Rey, quien presentó cada segmento con un guion diseñado para alternar diferentes tipos de emoción y evitar la fatiga del público durante una jornada de varias horas. La estructura del programa funcionó como la de un gran show de entretenimiento con múltiples actos, y no como un acto político tradicional de discursos consecutivos.

El programa se estructuró en los siguientes segmentos:

Segmento político nacional: intervenciones del representante Miguel Polo Polo, el jefe de debate Enrique Gómez, la representante Lina María Garrido, la exfiscal Viviane Morales y el exsenador Carlos Alonso Lucio. Cada uno habló en bloques cortos, con mensajes de apoyo y urgencia política.

Segmento cultural y de entretenimiento: conducido por el actor Pedro Palacio, con la participación de los comediantes Alerta, Barbarita y Piter Albeiro. Este bloque sirvió para distender la atmósfera y conectar al candidato con audiencias distintas a los militantes políticos.

Segmento internacional: participación del analista y escritor argentino Agustín Laje en video desde Argentina, del eurodiputado español Alvise Pérez y de la congresista republicana estadounidense María Elvira Salazar, también en video. Cada intervención internacional fue un mensaje de respaldo al candidato y de advertencia sobre la situación política de Colombia. También participó el conferencista mexicano Daniel Habif, una de las figuras más seguidas en el mundo hispano de liderazgo cristiano-conservador.

Segmento militar y religioso: intervención del general retirado Eduardo Enrique Zapateiro, un minuto de silencio por el senador Miguel Uribe Turbay (asesinado en atentado el 7 de junio de 2025), entonación colectiva de la Oración Patria con todos los asistentes de pie, y oraciones de pastores evangélicos.

Segmento musical: la cantante Maía interpretó “Aleluya”, generando uno de los momentos de mayor silencio y emoción colectiva de la noche. También participó la artista Marbelle, cuya presencia fue ampliamente celebrada por los asistentes.

Segmento personal y familiar: la esposa del candidato, Ana Lucía Pineda, tomó la palabra antes del discurso central y habló de los casi 20 años de matrimonio, la crianza de sus hijos y el respeto mutuo como fundamentos de su apoyo a la aspiración presidencial.

Discurso central de Abelardo de la Espriella: el candidato cerró el evento ante el Movistar Arena lleno con el mensaje que resumía su propuesta: “No confundiré el olvido con la justicia. El olvido es impunidad y la impunidad es uno de nuestros peores males. Yo haré justicia y lo haré con la espada de la ley y el escudo de la constitución”.

La estructuración de los invitados: un congreso de derecha global

Uno de los elementos más llamativos de la convención fue la composición del elenco de invitados, que convirtió el Movistar en un congreso de derecha global que mezcló la oración con la política en un solo escenario.

La selección combinó deliberadamente figuras de cada nicho del espectro conservador colombiano e internacional: políticos nacionales (Polo Polo, Garrido, Morales), figuras del libertarismo internacional (Laje, Habif), representación política extranjera (Salazar, Alvise Pérez), militares retirados (Zapateiro), líderes religiosos evangélicos, artistas del entretenimiento popular (Marbelle, Maía, comediantes) e influencers jóvenes como Jerome Sanabria, de 19 años. El exfutbolista Faustino Asprilla también fue convocado, reforzando el puente con el mundo deportivo y popular.

Esta arquitectura de invitados respondió a una estrategia consciente de ampliar el alcance emocional del evento hacia audiencias distintas que difícilmente habrían asistido a un acto político tradicional.

El alcance digital: más de 91.000 espectadores en vivo simultáneos

El impacto del evento no se limitó al recinto. La transmisión en vivo simultánea a través de múltiples plataformas registró cifras sin precedente para un acto político colombiano: aproximadamente 55.000 usuarios siguieron la transmisión en X, 24.000 en YouTube, 7.000 en TikTok y 5.000 en Facebook, sumando más de 91.000 espectadores en línea al mismo tiempo. La campaña también reportó que el total de personas conectadas en todas las plataformas a lo largo de la jornada superó los 110.000.

El hashtag #RugeElMovistar fue tendencia nacional durante horas, y los videos recortados del show de IA, el momento de las linternas, el discurso del candidato y las intervenciones de los conferencistas internacionales se multiplicaron en redes durante días después del evento.

El presupuesto: la chequera propia como argumento político

A diferencia de los grandes eventos de campaña en Colombia que suelen financiarse con aportes de maquinarias, partidos o donantes, De la Espriella declaró públicamente que el evento del Movistar Arena fue financiado con recursos propios. El alquiler del recinto costó entre 280 y 300 millones de pesos. A eso se sumaron los costos de producción audiovisual, escenografía, honorarios de los artistas y conferencistas, coordinación logística y seguridad, en un presupuesto total que el candidato atribuyó al fruto de su trabajo como empresario, incluyendo la venta de productos de su marca (tenis de hasta cinco millones de pesos y rones de su línea propia).

La transparencia sobre el costo del alquiler funcionó como argumento político en sí mismo: al decirlo públicamente, el candidato respondió de antemano a quienes insinuaban financiación oscura y construyó la imagen de un político que puede pagarse su propia campaña sin dueños que le cobren favores.

Nicolás Patiño Collazos

Experto en diseño, desarrollo, implementación proyectos multimedia (Producción de contenidos digitales visuales, sonoros y comunicativos para múltiples plataformas)