El turismo cultural es una de las líneas estratégicas de la Secretaría de Turismo de Cali. El programa reúne actividades, rutas, formación y apoyo a organizaciones que trabajan con música, salsa, danza, patrimonio y prácticas comunitarias. Su propósito es fortalecer la oferta turística ligada a la identidad caleña, mejorar la circulación de proyectos culturales y generar oportunidades para barrios con tradición musical.
El programa opera con tres componentes: promoción, fortalecimiento y articulación. En promoción, se diseñan campañas, rutas y eventos que invitan a visitantes y residentes a conocer espacios culturales. En fortalecimiento, se apoyan escuelas de baile, agrupaciones musicales, casas de cultura, operadores turísticos y emprendedores. En articulación, se conectan iniciativas comunitarias con festivales, instituciones y empresas privadas.
Durante los últimos dos años, el turismo cultural ha crecido en alcance y número de actores. El programa consolidó rutas temáticas como la Ruta de la Salsa, que incluye paradas en academias, bares tradicionales y lugares emblemáticos donde se conserva la memoria musical de la ciudad. También se ampliaron los recorridos patrimoniales en el centro histórico, San Antonio y Alameda, con énfasis en museos, galerías, plazas y cocinas tradicionales.
Una experiencia destacada fue el fortalecimiento de las academias de baile. Más de treinta organizaciones participaron en procesos de formación en gestión, modelos de negocio, derechos de autor y atención al visitante. Estos procesos respondieron a la necesidad de profesionalizar un sector que crece con rapidez, pero requiere herramientas para mejorar servicios, sostenibilidad y seguridad para los turistas.
Otro avance fue la articulación entre los festivales musicales y la oferta turística. El Salsódromo, el Mundial de Salsa, el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez y otros eventos incorporaron actividades complementarias como talleres abiertos, muestras gastronómicas, conversatorios y circuitos guiados. Esto permitió que los visitantes vivieran experiencias más amplias y con contacto directo con los artistas y las comunidades.
En barrios tradicionales de la salsa como Obrero, Sucre y Bretaña, el programa apoyó iniciativas locales para organizar recorridos comunitarios, peñas musicales y procesos de memoria. Estas actividades contaron con acompañamiento técnico en logística, comunicación y formalización. También se promovió la participación de jóvenes músicos y bailarines en actividades públicas con el fin de visibilizar nuevos talentos.
En materia de patrimonio musical, se desarrollaron acciones para fortalecer archivos, colecciones y narrativas de la historia salsera caleña. Varias agrupaciones y coleccionistas participaron en procesos de catalogación y digitalización de material fonográfico, fotografías y documentos. Esto permitió que parte de ese patrimonio se incorporara a las rutas culturales y a actividades educativas.
El turismo cultural también avanzó en accesibilidad. Algunos operadores implementaron formatos inclusivos como rutas adaptadas, intérpretes de lengua de señas y apoyos para personas mayores. Aunque aún es un proceso en desarrollo, varias entidades públicas y privadas han empezado a adoptar lineamientos básicos de accesibilidad turística.
En los últimos dos años, la medición del impacto del programa se realizó a través de indicadores de participación, número de actividades, ocupación hotelera en temporadas culturales y encuestas de satisfacción. Los resultados muestran mayor demanda por experiencias musicales y gastronómicas, especialmente entre visitantes nacionales. Esta información ha permitido ajustar servicios y priorizar acciones en sectores con mayor potencial.
Para solicitar apoyo del programa de turismo cultural, los ciudadanos, colectivos y organizaciones pueden acudir a la Secretaría de Turismo de Cali. El proceso es sencillo. Primero, se debe identificar la necesidad: acompañamiento técnico, inclusión en rutas, difusión, formación o articulación con eventos. Luego, se puede presentar una solicitud directa por correo institucional, radicación digital o de manera presencial. En la solicitud debe explicarse la actividad, objetivos, público y tipo de apoyo requerido.
La Secretaría revisa cada propuesta y orienta sobre los pasos siguientes. En algunos casos, se brinda asesoría técnica; en otros, se articula con programas de cultura, economía creativa o desarrollo comunitario. También se ofrecen convocatorias públicas en las que los proyectos pueden participar para acceder a recursos o acompañamiento especializado.
El programa mantiene canales de información en sus redes oficiales y en la página web del municipio, donde se publican convocatorias, rutas, actividades y contactos. Los operadores turísticos, academias, artistas y ciudadanos pueden inscribirse en bases de datos para recibir información actualizada.
El turismo cultural, la música y la salsa siguen siendo parte central de la identidad caleña. El trabajo de los últimos dos años muestra avances en organización, articulación y participación comunitaria. Aunque persisten retos en formalización, acceso a recursos y sostenibilidad, el programa continúa consolidándose como un espacio donde las tradiciones musicales se convierten en motor de actividad económica y social para la ciudad.