La formación artística y cultural en Cali es un programa público que busca fortalecer las expresiones comunitarias, apoyar procesos pedagógicos y ampliar el acceso a actividades culturales en distintos barrios. Su operación depende de la Secretaría de Cultura y de alianzas con instituciones educativas, casas de cultura, organizaciones culturales y colectivos independientes.
El programa se desarrolla a través de tres líneas principales:
- Procesos formativos, fortalecimiento comunitario y circulación. En los procesos formativos se ofrecen talleres para niños, jóvenes y adultos en áreas como danza, música, teatro, artes visuales, audiovisuales y literatura. Estos talleres suelen realizarse en casas de cultura, instituciones educativas o espacios comunitarios. Los contenidos se adaptan a cada territorio, según la disponibilidad de formadores y la demanda de la comunidad.
- La segunda línea, fortalecimiento comunitario, articula grupos locales que ya desarrollan prácticas culturales. El programa ofrece acompañamiento metodológico, entrega de insumos básicos o gestión de espacios para ensayos y presentaciones. Esto permite que colectivos barriales mantengan su actividad y consoliden su trabajo. En la línea de circulación se organizan muestras artísticas, encuentros y festivales locales donde los participantes pueden presentar resultados y compartir con otros grupos.
Durante los últimos dos años, el programa ha tenido varias experiencias relevantes. Una de ellas ha sido la ampliación de los talleres en comunas donde antes no existían procesos continuos. En estos territorios se priorizaron actividades para niños y jóvenes, especialmente en danza y música. En 2024 y 2025 se consolidaron nodos de formación en casas de cultura recientemente reactivadas, lo que permitió aumentar la cobertura y mantener grupos permanentes de trabajo.
Otra experiencia destacada ha sido el fortalecimiento de colectivos comunitarios de larga trayectoria, que recibieron apoyo para mejorar su capacidad de gestión y ampliar su actividad pedagógica. En algunos casos, estos grupos lograron organizar encuentros propios en los que reunieron a artistas jóvenes de varias comunas. Esto reforzó el intercambio entre procesos y permitió mostrar el trabajo realizado.
También se avanzó en la formación de instructores, especialmente en artes visuales y teatro. Estos procesos se realizaron mediante talleres internos y acompañamientos de expertos, con el propósito de unificar criterios pedagógicos y mejorar la calidad de los contenidos. La experiencia permitió que nuevos formadores se vincularan a las actividades del programa y ampliaran la oferta.
- En cuanto a la circulación, los últimos dos años registraron la realización de muestras barriales, festivales comunitarios y presentaciones en parques y escenarios públicos. Estos eventos se llevaron a cabo con participación conjunta entre organizaciones culturales, juntas de acción comunal y la administración municipal. El objetivo fue mantener presencia territorial continua, mostrar avances formativos y dinamizar la actividad cultural local.
El programa también incorporó acciones interinstitucionales. Algunas instituciones educativas solicitaron apoyo para proyectos artísticos dentro del calendario escolar, lo cual permitió realizar talleres durante semanas específicas o desarrollar actividades como muestras de música escolar y festivales de teatro estudiantil. Estos ejercicios facilitaron la vinculación de la comunidad educativa con los procesos culturales del territorio.
Para solicitar apoyo, la primera ruta es la Secretaría de Cultura de Cali. Las personas u organizaciones pueden acercarse a la sede de la entidad o comunicarse a través de los canales oficiales para obtener información sobre la oferta disponible. También es posible consultar las casas de cultura de cada comuna, donde se publica la programación de talleres y se reciben solicitudes para nuevas formaciones.
Quienes deseen iniciar un proceso comunitario pueden presentar una propuesta sencilla que incluya descripción de la actividad, población estimada y espacio disponible. La Secretaría evalúa la viabilidad, disponibilidad de formadores y articulaciones posibles con el territorio. En algunos casos se programan visitas para conocer el lugar y definir si es posible vincularlo al programa.
Otra opción es participar en las convocatorias públicas de estímulos y apoyos que se abren cada año. Estas convocatorias permiten que agrupaciones culturales y formadores independientes accedan a recursos para desarrollar sus proyectos. Aunque no todas las convocatorias están orientadas exclusivamente a formación, muchas incluyen líneas que pueden complementar el trabajo de los colectivos.
Finalmente, quienes ya participan en talleres pueden solicitar continuidad o ampliación del proceso mediante los coordinadores locales. Esto ayuda a identificar necesidades específicas de cada grupo y permite ajustar la programación. La clave para acceder al programa es mantener comunicación constante con las casas de cultura y con los gestores territoriales, quienes orientan las rutas de acceso y los servicios disponibles.