La Ruta de la Droga en Cali

Por Oscar López Noguera el Sáb, 13/10/2012 - 6:07pm

INFORME ESPECIAL - PRIMERA PARTE

11 millones de dosis de alucinógenos incautados en lo que va corrido del presente año por la Policía evidencian el inusitado consumo  de drogas en la capital del Valle del Cauca.

Por Oscar López Noguera

Comunicador Social - Periodista de la Pontifica Universidad Javeriana de Bogotá
Ganador de 20 premios de periodismo

Del cauca  al calvario: la marihuana que cultivan en Miranda, Corinto y Toribio, bajo la custodia de las Farc,  se convierte en “H”, la droga que más se está consumiendo en Cali.

Tacueyó es un corregimiento enclavado en la cordillera central y está ubicado a 20 kilómetros del casco urbano de Toribio. En estas montañas, ha vivido y sigue soñando con un futuro mejor Rolando Miyipue. A sus 17 años de edad, este joven se dedica a trabajar en un cultivo de coca de un tío y  a diario vive la zozobra al igual que sus vecinos en esta  zona rural,  porque en cualquier momento se pueden escuchar las balas o puede caer un ‘tatuco’ entre las viviendas, por un enfrentamiento entre el ejército y la guerrilla.

Para Rolando “esta guerra es muy difícil. Esos ‘tatucos’ que dispara la guerrilla no tienen dirección y pueden explotar una casa. A mí esto ya me tiene cansado, pues más de una vez me han dicho que me tengo que ir con ellos, y yo no veo eso para mi vida. Yo quiero estudiar medicina, y regresar después acá a Tacueyo a atender a la gente. Ya me cansé de estar acá en el cocal, esperando que crezca, y pagándole a los comandantes lo que piden”.

Y mientras que Rolando vive el temor por cada patrullaje del sexto frente de las Farc en su corregimiento, en un parque de Cali, “Hernando”, un pelado de 15 años de edad, espera que llegue el resto del parche de amigos, para comprar un moño de marihuana. Algo que les dejan en dos mil pesos, él afirma: “ojala los panitas lleguen con las lucas para darnos una buen banquete. Es que esos manes andan por ahí consiguiendo unos loros, para venderlos y darnos en la cabeza”. En la calle, “lucas” es dinero y “loros” celulares que hurtan, los muchachos para revenderlos y financiar el  consumo de droga.

Así, mientras que a Rolando la guerra lo marca cada día, y los cultivos de coca y marihuana se multiplican en su vecindario, “Hernando”, vive en carne propia una guerra contra el vicio, en la que  su familia no lo apoya para salir adelante. Una situación que está librando en los parques, sin que haya una intervención efectiva del gobierno, para que este consumo disminuya.    

Rolando y “Hernando” son dos protagonistas anónimos, pero protagonistas de una cadena que en cada eslabón destruye el tejido social, y que hacen parte  de la  Ruta de la Droga en Cali, el primero como cultivador ilícito y el segundo como consumidor activo. Desde las montañas del Cauca, comienza este  “viaje” que termina en los parques caleños, en donde cada día se ven muchachos “trabándose” con las drogas. Caliescribe.com realizó una crónica sobre este recorrido de la droga, desde montañas como Tacueyó hasta el centro de Cali en donde se reduce, prepara y distribuye a todos los puntos cardinales marihuana, bazuco y heroína.

VIDEO CRÓNICA: DEL CAUCA AL CALVARIO


Las bandas criminales y su red de distribución de drogas en Cali

Desde el centro de Cali se distribuye la droga, no solo para esta ciudad, también para Yumbo, Jamundí y otros municipios cercanos. En diez casonas antiguas del Barrio el Calvario, y otro tanto del Sucre, se prepara y rinde, las dosis de marihuana, coca o heroína,  que van a comprar o reclamar los distribuidores.

A solo dos cuadras de la  Estación de Policía  Fray Damián, la comercialización es al por mayor. La gente calla y no dice nada. Se  mueve la droga en las madrugadas cuando la  sacan  de las caletas para llevarlos a los expendios. En casas de inquilinato, se prepara la heroína y es una práctica usual que huela  mucho a café o eucalipto, mientras manipulan las drogas despistando cualquier control de las autoridades.

Los grandes expendios también se están trasladando  a otros barrios, como Guayaquil, Aranjuez, y San Carlos, barrio en el que en días anteriores por el poderío de una “línea”, que es una  venta de droga, se han desencadenado varios enfrentamientos entre bandas

Hoy en Cali se han fortalecido cadenas de distribución, que se han dividido la ciudad, y mientras hay zonas controladas por antiguos “machos” hay otras en los que hay un dominio de “rastrojos”: el modus operandi que están realizando es concentrar a los consumidores en puntos establecidos y que son los parques, en especial, para llevar un control dosis a dosis de los “jibaros”, vendedores de la droga en las calles.

Caliescribe.com indagó sobre esta organización y les presenta  el siguiente informe.

VIDEO: INFORME // LAS BANDAS CRIMINALES Y SU RED DE DISTRIBUCION DE DROGAS EN CALI


En algunos parques del norte de Cali, se consume droga sin importar la hora

Entre menos control más posibilidades hay  de consumo. Y esto parece que se estuviera repitiendo en muchos parques del norte de la ciudad. Hay una comercialización al menudeo. El microtráfico se apoderó de Cali, porque entra muy fácil la droga a los sectores en poder de los vendedores. Además porque de $300.000 pesos que costaba una “panela” de marihuana, el precio bajó a $80.000 pesos y esto ha generado que muchas familias estén encontrando en sus barrios, en la venta de drogas, el negocio para sobrevivir mientras que acaban con la vida de sus vecinos.

En los parques de Santander, Chapinero, Atanasio Girardot, entre otros barrios, grupos de jóvenes se la pasan todas las tardes y noches, especialmente, consumiendo. Y no deja de sorprender que incluso al mediodía, en pleno sol canicular, se puedan encontrar en estos sectores jóvenes fumándose sus “porros” de marihuana. Este es el recorrido que adelantó Caliescribe.com por estos parques.

VIDEO CRÓNICA: EN ALGUNOS  PARQUES DEL NORTE DE CALI, SE CONSUME DROGA SIN IMPORTAR LA HORA.


La ‘cancha de la marihuana’, así le dicen a la del barrio Jorge Zawadski, en la que no importa la edad, unos y otros se pasan los “moños”

Al sur de la ciudad, Miguel era un muchacho que se perfilaba como figura del fútbol. Sus papás lo quisieron vincular a las inferiores del Deportivo Cali, pero el joven fue descubriendo la marihuana en las calles del Jorge Zawadski. Hoy Miguel en la misma cancha en donde hacia gambetas y desbordes, hoy esta metiéndole un autogol a su vida.

La historia de este jovencito, es el crudo ejemplo de los que está pasando en estos barrios residenciales de Cali. Los muchachos influenciados por un entorno en el que consumir droga se volvió algo común y corriente algo que además no se puede castigar como delito, en virtud a que la ley ampara la dosis personal, se dejan seducir por un modelo social y que observan desde que salen de sus casas.

Los muchachos saben que  no hay un empoderamiento de la rama judicial sobre este problema  y que no hay condenas efectivas. Por ejemplo, a los tres meses un jibaro sale con domiciliaria y a nadie le importa el daño que haya causado, lo único que se conoce es que el joven sale a reincidir en sus actividades ilegales.

A esto, se suma la falta de control desde las mismas familias acerca de las actividades de los muchachos y también la permisividad de una sociedad que teme por denunciar lo que está pasando en sus barrios.

¿Qué se vive en la cancha  del Jorge Zawadski? es el tema de la siguiente crónica de Caliescribe.com

VIDEO CRÓNICA: LA 'CANCHA DE LA MARIHUANA', ASI A LA DEL BARRIO JORGE ZAWADSKI


Marihuana, perico, bazuco y heroína, sin estrato en un recorrido que preocupa

En los parques de Cali un moño normal de marihuana cuesta $1.200 pesos,  pero si es sintético vale más, en promedio $5.000. Estos “especiales” que también en los parques se les conoce como “hielo”,  son preparados con químicos, que se le vierten al bagazo de la marihuana y que acelera y afectan en mayor grado a los consumidores que la inhalan de un tubo en el que viene preparada  esta mezcla letal.

En las calles  de Cali es común  que se hable de “teneme listos los pañales” “ya voy por mi carro” o también  “teneme lista la vaca”, frases que se volvieron la jerga de los que llegan a comprar drogas y que antes se las llevaban a sitios más herméticos, pero que hoy la consumen en los sitios de recreación comunitarios.

Caliescribe.com recorrió parques de San Fernando Alto, La Hacienda. El Ingenio, el Guabal, en los que el consumo de drogas aumenta de manera preocupante.

VIDEO CRÓNICA: PERICO, BAZUCO Y HEROÍNA, SIN ESTRATO EN UN RECORRIDO QUE PREOCUPA.


En una segunda entrega de este informe especial, les informaremos sobre otros sitios en los que la droga crece en todas sus dimensiones, y ¿cómo se está enfrentando este flagelo?. Hay o no inversión real en la rehabilitación y otros interrogantes sobre La Ruta de la Droga en Cali.

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