1.500 empleados tendría Secretaria de deportes

Por Redaccion Cali… el Sáb, 15/10/2016 - 1:16pm

Por Ramiro Varela Marmolejo 
Ingeniero Civil de Univalle, MBA U. V., Director de Caliescribe, constructor, Ex -Congresista y Ex Concejal de Cali.


Loable es que se evalué por parte del Municipio de Cali, la organización y funcionamiento de esta propiedad pública

Ha  anunciado el Secretario de Deportes de Cali, Silvio López, que va haber un cambio total en el modelo de administración de los escenarios deportivos para la ciudad y que esto permitirá tener en dicha dependencia más de 1.500 empleados, por una mala contratación con Juntas de Acción Comunal, Administradoras Locales, Fundaciones Sociales y hasta la misma bolsa entraron las Ligas Deportivas departamentales. Lo primero indicar que lo loable es que se evalué por parte del Municipio de Cali, la organización y funcionamiento de esta propiedad pública y lo segundo en primer lugar, señalar que es una estatización de los escenarios deportivos, de pronto más grave de lo que quiere mejorar el funcionario municipal, veamos:

¿1.500 empleados?

Regresar al modelo del estado frondoso en burocracia, cuyos contratistas por honorarios empiezan a ganar demandas, para favorecerse con la protección social y sumar el pasivo pensional, carga impositiva al municipio de Cali de no pocas consecuencias. Y que decir que de estos empleados, ante una lógica presión de los Concejales de la ciudad, terminen como es obvio 750 como mínimo, la mitad con los intereses políticos de los cabildantes de turno. Esto igualmente es peor que la enfermedad.

El manejo organizacional y administrativo de 1.500 personas, que no las controla nadie y que están en un nivel de beneficencia, como paso con los 1.300 “guardas cívicos” que monto la alcaldía de Jorge Iván Ospina y donde se botaron más de $45 mil millones, que generó no pocas distracciones políticas y económicas al municipio de Cali.

Los contratos de coadministración de los escenarios.

Actualmente en lo que respecta a la mayoría de los escenarios deportivos, ninguno está por fuera de la órbita del municipio y cuando se quiere realizar alguna actividad pública o privada, el  escenario deportivo pasa a órdenes del servicio público, según el funcionario de turno. Si algunos escenarios están mal administrados inexorablemente debe el señor Secretario terminar esa contratación y entregársela a una Institución que responda, llámese Liga Deportiva Departamental, Junta de Administradora Local, Junta de Acción Comunal o de Fundaciones Sociales.

Si en el ejercicio de algún contrato el municipio está en detrimento de su patrimonio público, el Secretario igualmente debe ordenar la modificación o liquidación de ese contrato y reorientarlo. Estas decisiones deben ser tomadas, pero a la luz del desarrollo económico y social propio de organizaciones modernas y no de la burocratización del municipio de Cali.                       

El sistema nacional del deporte y de administración de comunidades

Los Secretarios no le generen cargas burocráticas de este tamaño, tan perniciosas para el futuro del Municipio de Cali.

En la práctica debería de obligarse a que las ligas deportivas departamentales que se nutran con recursos privados en escenarios públicos, puedan atender comunidades, como en el caso de piscinas públicas, pistas de patinaje, etc. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

Las Juntas de Acción Comunal y las Juntas de Administradoras locales igualmente deben mostrar eficiencia y pulcritud en la administración de los escenarios públicos, pero no debe ser despojada a priori de la atención a la comunidad y por el contrario debe buscarse punto de equilibro, de tal manera que el municipio de Cali gane y las comunidades también.

Conclusión: Obligar a ser eficientes, en el manejo de escenarios

Que el Municipio de Cali revise y mejore la contratación y no regrese al modelo burocrático que murió mundialmente en la caída del muro de Berlín y en Colombia en la apertura económica de la década del 90. Generar unas unidades deportivas como Instituciones eficientes, administradas por las ligas deportivas o por las comunidades, se les debe enseñar a generar más recursos, se les obligue a ser más eficientes y a prestar servicios sociales como es de interés para la comunidad. La medida que va en contravía de los tiempos modernos, entidades públicas delgadas,  “tanto estado como sea necesario, tanto mercado como sea posible”, y que los Secretarios no le generen cargas burocráticas de este tamaño, tan perniciosas para el futuro del Municipio de Cali.

Caliescribe edición especial