Atenticidad del Pastor

Por Héctor de los Ríos el Sáb, 17/07/2021 - 1:51am
Edicion
534
P. Héctor De los Ríos L.
 

VIDA NUEVA


Al meditar en la Palabra de Dios de este Domingo (16 del tiempo ordinario) que Dios anda más preocupado por la suerte del hombre que el hombre por su relación con Dios.

LECTURAS:

Jeremias 23, 1-6: «Ay de los pastores que dejan que se pierdan y dispersen las ovejas»

Salmo 23(22): «El Señor es mi pastor, nada me falta»

Carta de san Pablo a los Efesios 2, 13-18: «Ahora, por la sangre de Cristo, están cerca los que antes estaban lejos»

San Marcos 6, 30-34: «Jesus sintio compasion por ellos porque andaban como ovejas sin pastor~. 

Perfil del apóstol

En esta sección del evangelio, san Marcos nos ofrece rasgos del perfil del apóstol. Los discípulos acaban de llegar de la misión y es preciso preguntarse finalmente en qué consiste ser pastor. =>: La primera pincelada de ese perfil es la de la total disponibilidad del apóstol, por encima de sus proyectos, de sus mismas legítimas preocupaciones personales. Son las ovejas las que dictan al pastor las urgencias impostergables, incluso sus cronogramas.

=>: Con una imagen familiar, propia de su cultura, la Sagrada Escritura nos habla de ovejas, de pastores buenos, de pastores perversos. Es posible que esa imagen sea para nosotros un tanto extraña. Sólo hemos visto pastores en imágenes y pinturas. Pero podemos desentrañar el sentido de esa imagen. La idea que tenemos de un rebaño es la de la unidad. Oveja dispersa es oveja perdida.

Jesús, formador

«Seguir» era el término que formaba parte del sistema educativo de la época. Se usaba para indicar la relación entre el discípulo y el maestro. La relación maestro-discípulo es diferente de la de profesor-alumno. Los alumnos asisten a las clases del profesor sobre una determinada materia. =>: Los discípulos «siguen» al maestro y viven con él. Y es precisamente en esta «convivencia» de tres años con Jesús en la que los discípulos recibieron su formación. Jesús, el Maestro, es el eje, el centro y el modelo de la formación. En sus comportamientos es una prueba del Reino, encarna el amor de Dios y lo revela

=>: Muchos pequeños gestos reflejan este testimonio de vida con el que Jesús indicaba su presencia en la vida de sus discípulos, y los preparaba a la vida y a la misión. Era su modo de dar una forma humana a la experiencia que Él mismo había tenido con el Padre: los compromete en la misión; a su vez, la repasa con ellos; los corrige cuando yerran o cuando quieren ser los primeros, espera el momento oportuno para corregirlos; les ayuda a discernir; los interpela cuando son lentos; los prepara para el conflicto; pasa el tiempo solo con ellos para poderlos instruir; sabe escuchar, aun cuando el diálogo es difícil: les ayuda a aceptarse; da más preguntas que respuestas; es seguro y no se deja desviar del camino. Este es un retrato de Jesús formador.

La formación del «seguimiento de Jesús» no era en primer lugar la transmisión de verdades para aprenderlas de memoria, sino una comunicación de la nueva experiencia de Dios y dela vida que irradiaba de Jesús a los discípulos. La Comunidad que se formaba alrededor de Jesús era la expresión de esta nueva experiencia. La formación: llevaba a las personas a tener otra manera de ver la realidad y otras formas de conducirse en ella. Hacía nacer en ellos un Nuevo conocimiento en cuanto a la misión y de ellos mismos. Obraba de modo que se pusieran al lado de los marginados. Producía, en algunos, la «conversión» por haber aceptado la Buena Nueva. . El modo de enseñar de Jesús La gente de Galilea quedaba impresionada del modo de enseñar de Jesús: «¡Un nuevo modo de enseñar! ¡Dado con autoridad! ¡Diverso del de los escribas!» Lo que Jesús más hacía era enseñar . Y lo que solíahacer Más de quince veces el evangelio de Marcos dice que Jesús enseñaba. Pero Marcos no dice casi nunca lo que enseñaba.

¿Quizás no le interesa el contenido? ¡Depende de lo que la gente entienda por

contenido! Enseñar, no quiere decir sólo transmitir verdades nuevas de modo que la gente se las aprenda de memoria. El contenido que Jesús dará, no sólo se ve en las palabras, sino en los gestos y en el modo en que entra en relación con las personas.

El contenido no está nunca separado de la persona que lo comunica. Jesús era una persona acogedora (Mc. 6,34). Amaba a la gente. La bondad y el amor que se transparentaba en sus palabras formaban parte del contenido. Constituyen su temperamento. Un contenido bueno, pero sin bondad es como un líquido derramado. Marcos define el contenido de la enseñanza de Jesús como «Buena Noticia de Dios» (Mc. 1,14).

La Buena Nueva que Jesús proclama viene de Dios y revela algo sobre Dios. En

todo lo que Dios dice y hace, se reflejan trazos del rostro de Dios. Refleja la experiencia que Él mismo tiene de Dios, la experiencia del Padre. Revelar a Dios como Padre es la fuente, el contenido y el fin de la Buena Noticia de Dios. \

El estilo de Jesús

Jesús recorre toda la Galilea: aldeas, pueblos, ciudades (Mc. 1,39). Visita las comunidades. Incluso cambia de residencia y va a vivir a Cafarnaún (Mc. 1,21; 2,1), ciudad que está en la encrucijada de varios caminos, y esto le facilitaba la divulgación del mensaje. Casi nunca se para, está siempre en camino. Los discípulos van con Él, por dondequiera que vaya. En las praderas, a lo largo de los caminos, en la montaña, en el desierto, en barca, en la sinagoga, en las casas. Con mucho entusiasmo! Jesús ayuda a la gente sirviendo de muchas maneras: - arroja los espíritus inmundos, - cura los enfermos y los que son maltratados, purifica a los marginados a causa de la impureza, - acoge a los marginados y confraterniza con ellos, anuncia, llama y convoca, atrae, consuela, ayuda.

 

Nuestro compromiso hoy

Subrayamos dos lecciones del Evangelio de hoy:

 =>: La primera lección:

Apóstoles, evangelizadores, trabajadores de Iglesia, agentes de Pastoral y otros,

deben evitar la tentación del «activismo»... Consiste en trabajar más y más, sin dares tiempo para orar, para reflexionar, aún para descansar y mantener un equilibrio físico y sicológico. Al final, el activismo lleva a una actividad vacía, sin alma. En efecto, lo que realmente cuenta, no es la cantidad de la cosas que hacemos, sino su calidad y la intensidad cristiana de nuestra presencia.

=>: La segunda lección:

La fuerza inspiradora del servicio a los demás es la misericordia. En nuestro apostolado y trabajo social compartimos la misericordia de Jesús por la multitud que vive como «ovejas in pastor».

 

Relación con la Eucaristía

Participar en la Eucaristía significa participar en la Verdad de Jesús: su entrega constante a los hombres.

Caliescribe edición especial