Planeación estratégica, ejecución de proyectos y gobernanza

Por Carlos Cuervo el Sáb, 10/04/2021 - 4:17pm
Edicion
520

Carlos Armando Cuervo Jiménez

Emprendedor y empresario con formación en Ingeniería Industrial


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Quisiera preguntarle aquí públicamente de dónde saca las pruebas para tales afirmaciones, o al menos que entregue los estudios

En esta semana de nuevo han brillado las declaraciones absurdas, las comparaciones triviales y las acciones sin el menor sentido común.

Iniciamos este periplo con las declaraciones del alcalde Iván Ospina, quien sin el mínimo estupor afirmó que en razón a que las actividades nocturnas eran las más propensas para la propagación de la epidemia, entonces era necesario limitarlas a través de las restricciones ciudadanas como el toque de queda.

Quisiera preguntarle aquí públicamente de dónde saca las pruebas para tales afirmaciones, o al menos que entregue los estudios y las estadísticas que sustenten sus palabras, porque de lo contrario son solo supuestos y prejuicios irresponsables.

Desde marzo del 2020, el sector productivo con mayor castigo ha sido el de hostelería. Desde ese mes hasta septiembre del 2020 no pudieron ejercer su actividad más allá de domicilios para los restaurantes y cero para el resto de los demás participantes de esta actividad.

Después de ese mes, lentamente se les permitió regresar a desarrollar su actividad pero con limitaciones al aforo y con horarios restringidos, los cuales desde diciembre fueron nuevamente limitados hasta llegar a la terrible situación actual.

Este sector no ha recibido apoyos ni de EMCALI, Sayco, la Cámara de Comercio o de cualquier otro actor que intervenga en la prestación de servicios para el desarrollo de su actividad, incluyendo la alcaldía de Cali.

Sin pretender escribir proclamas en contra del gobierno local o nacional, pregunto a quienes me leen ¿Quién sobrevive por un año con ¼ de sus ingresos debido a las restricciones, sin la mínima consideración del estado y de sus acreedores?

Pero como si se tratase de una competencia para alcanzar el premio al contenido con mayor estupidez, llegaron las declaraciones del viceministro de hacienda Juan Alberto Londoño en entrevista para un medio radial nacional en donde daba las razones más disparatadas para justificar el IVA al azúcar, la sal y el café, declarándolos de paso insustanciales y excluidos de la canasta básica familiar.

Este señor como que nunca desayuna, almuerza y cena, porque de que otra manera se puede calificar que dos productos esenciales en cualquier cocina del mundo y el otro básico de la dieta colombiana, no sean parte de nuestra canasta de alimentos esenciales.

Después con el correr de la semana llegó por cuenta del sistema de vacunación la siguiente irracionalidad y se conoció por boca de Victoria Eugenia Perea G, conocida periodista de la editorial del Pais, resulta que a su padre de 90 años le habían cancelado la aplicación de la segunda dosis de la vacuna Sinovac, según informaba la EPS a la que se encuentra el señor Perea.

Al comienzo vinieron todas las explicaciones y negaciones al hecho, pero el jueves 8 se conocieron unas declaraciones de la secretaria de salud de Cali en donde reconocía que existían problemas con la aplicación de las segundas dosis en la ciudad por insuficiencia de inventarios.

¿Implicará este hecho que se perdería todo el proceso inicial de vacunación en las personas inoculadas con la primera dosis y tendría que ser repetido?

Pero tras de esto se denota una terrible falla en la planeación de la distribución de las vacunas desde Bogotá.

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Pero aún no hemos conocido explicación alguna, solo las respuestas lacónicas de las EPS reconociendo que se deben cambiar las citas de la segunda dosis de vacunación.

¿Cuál es el manejo que el ministro de salud y sus subalternos le dan al aclamado proceso de vacunación y a la tan cacareada negociación de vacunas?

¿Estamos ante el incumplimiento de parte de las farmacéuticas?

Pero aún no hemos conocido explicación alguna, solo las respuestas lacónicas de las EPS reconociendo que se deben cambiar las citas de la segunda dosis de vacunación.

Estos señalamientos me llevan a reconocer que seguimos eligiendo a personas poco preparadas para regir y administrar al país y a la ciudad y esta escogencia no solo se limita a los logros académicos sino también a su capacidad para liderar y de tomar decisiones que afectan a millones.

Total falla en la planeación estratégica y la ejecución de proyectos, pilares fundamentales de la buena gobernanza.

¿Cuándo dejaremos el apego al populismo, a los fantasmas ideológicos con que nos atemorizan y así no seguir eligiendo tal mal?

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