Dependiendo del Fast Track

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 17/12/2016 - 8:22am

Por Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

El procedimiento del fast track o de la vía rápida para debatir y aprobar en el Congreso de la República los proyectos de ley, actos legislativos y facultades extraordinarias al presidente Santos, encaminados a implementar los acuerdos de La Habana (Cuba), no constituyen de por sí suficiente garantía de que la normatividad que resulte de dicho trámite sea la mas adecuada y justa y sobre todo corresponda al espíritu y contenido de lo aprobado y suscrito por el gobierno y la insurgencia de las FARC-EP.

Aun partiendo de la base de que el gobierno cuenta con la mayoría necesaria en el Congreso para hacer aprobar las iniciativas legislativas, esta circunstancia no impedirá que se produzcan interferencias y desacuerdos en el seno de dicha corporación durante el desarrollo del debate que podrían distorsionar el verdadero sentido de los acuerdos, atendiendo al hecho de que los partidos de la unidad nacional que respaldan hasta este momento al gobierno, también tienen sus propios intereses políticos y electorales, los cuales han comenzado a vislumbrarse frente al próximo debate electoral del 2018 en que el proceso de paz constituirá un aspecto esencial de dicho debate electoral.

Desde luego que con la aplicación del fast track existe el interés manifiesto del presidente Santos de que se aprueben cuanto antes sus iniciativas legislativas, en tanto habrá que estar vigilantes ante la posibilidad de que so pretexto de interpretar los acuerdos, se introduzcan las bases económicas, políticas, sociales, ambientales y culturales de su teoría sobre la tercera vía que en otras ocasiones ha defendido públicamente y promovido a través de sus políticas neoliberales caracterizadas por la demagogia, el populismo y el reformismo de viejo cuño, dirigidas a cooptar el ánimo y la disposición de los diversos sectores políticos de corte democrático y progresista existentes y los que surjan en el inmediato futuro, además de lograr con estas prácticas el apaciguamiento de las masas populares sin las cuales no será posible obtener un cambio social.

En momentos en que la sociedad colombiana atraviesa por un proceso de desaceleración económica que la puede conducir a una profunda crisis en esta materia y crecen los conflictos políticos y sociales, miles de campesinos, trabajadores del campo y de la ciudad, pequeños y medianos propietarios de viviendas y negocios y demás sectores populares y medios de la población, sufren y padecen los rigores del empobrecimiento absoluto y relativo, del desempleo, la inseguridad, la imposibilidad de acceder a la justicia, la ausencia de democracia, etc. Todos ellos aspiran a que con la puesta en marcha de los acuerdos de paz ésta deje de ser una simple posibilidad formal para convertirse en una realidad tangible y segura, ajena a la amenaza latente de nuevas formas de violencia que se avizoran en el horizonte y frente a las cuales al pueblo colombiano no le queda otra alternativa que unirse, movilizarse y realizar todas las acciones posibles para lograr contener su avalancha destructiva e impedir que se repita la historia de violencia que ha vivido el país durante varias décadas, la cual deberá superarse con firmeza y decisión con miras a construir las bases de una sociedad renovada en paz, con amplia democracia, progreso social y bienestar general.

Veeduría Ciudadana por la Democracia y la Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

 

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