Malabares de un hipnotizador

Por Moisés Banguer… el Sáb, 23/07/2016 - 9:44am

Por Moisés Banquera Pinillo

Paralelando el sueño que nos pinta a diario el presidente Santos, del país que viviremos una vez se hayan firmados los acuerdos de la Habana, donde pasaremos de un país anormal a un país de las mil maravillas, hare un esfuerzo mental de soñar en ese país,  en esa nación donde un hombre de raza negra  nacido en el campo, en la pobreza, pero con la inteligencia suficiente, con el conocimiento necesario y con las ganas de éxito podrá ser presidente. Entonces soñare que seré yo el primer presidente del pos conflicto.

Durante mi gobierno Colombia lograra cobertura 100% en agua, alcantarillado y acueducto, habrá cobertura y calidad en educación, salud y en general se superaran las necesidades básicas insatisfecha.

Decretare salario mínimo como lo manda la canasta familiar de $ 1.800.000, la tercera edad estará cubierta con una pensión de vejez equivalente a ese salario mínimo, eliminare el 12% de aporte a salud y lo reemplazaré por el 4%, las madres lactantes de estratos  1, 2 y 3 podrán reclamar leche y pañales gratis en las cajas de compensación.

No habrá desnutrición por que volverá la bienestarina, la leche, el trigo, el pan, cepillos, cremas, avena y uniformes gratis a todos niños de cero hasta 5 años como en los años de gobierno de Misael Pastrana.

Los camioneros con el objeto de contribuir con el cambio climático tendrán camiones nuevos y todos los viejos serán chatarrizados, los peajes tendrán una reducción del 50% y la gasolina se le quitaran todas las sobretasas y los impuestos adicionales para todos los consumidores.

La educación será gratuita para los pobres, salvo en las carreras liberales, los docentes ganaran como mínimo $ 3.000.000 y máximo $ 6.000.000, pero deben tener como mínimo una especialización en  docencia o metodología de la enseñanza.

Construiré carreteras y aeropuertos  en los antiguos territorios nacionales, en el pacifico y atlántico colombiano, ferrocarriles de norte a sur y de este a oeste, volverá la navegabilidad al rio magdalena, cauca, guaviare, amazonas etc. Es decir los caballos, potrillos y las brujitas serán cosas del pasado.

La salud será gratis, pronta y efectiva; no habrá paseo de la muerte y los pobres serán tratados iguales o mejor que Ardila Lule; los médicos tendrán salario de ministros y las enfermeras y otros cargos salarios de jefes de Departamento. Construiré hospitales de primer, segundo y tercer nivel en todos los municipios de la Guajira, Arauca, Guaviare, Cauca y Nariño y una clínica mejor que la del Valle del Lili en Buenaventura.

Para acabar con la corrupción por decreto oficializare el 10% de la contratación para los alcaldes, gobernadores y ministros. Con el 20% que me ahorre acabare con los 8 millones de pobres absolutos y llevare a clase media a 10.000.000 de pobres.

Le devolveré las tierras fértiles a los campesinos arrasados por la minería ilegal, que puedan producir sin necesidad de abonos y fertilizantes, con las carreteras en perfectas condiciones y con la navegabilidad de los ríos subiremos las hectáreas agrícolas sembradas de 7.1 a 10 millones, sin necesidad de desforestación.

Habrá una cámara por cuadra y un radar por 1 kilometro de carretera, un policía por cada cuadrante y un detector de llamadas extorsionistas; la vida será sagrada, la libertad y la seguridad serán valores de la nación, la ley será el faro de la convivencia y el amor por Colombia será bandera inquebrantable de la patria.

Los congresistas serán los padres de la moral y la insignia de las nuevas generaciones, ahí se llegara como un premio al sacrificio, trabajo y aporte a la nación. Ganarán solo la manutención de por vida y su contraprestación estará enmarcadas en medallas por el merito prestado.

Todos sin excepción alguna, con ruanas y sin ruanas tendremos justicia pronta, eficaz e imparcial, los jueces resolverán con la sotana del imperio de la ley, con equilibrio de una balanza y con cinta negra en los ojos como símbolo de imparcialidad.

Construiré cárceles para los que se robaron la salud, la educación, los impuestos, violaron niños, pusieron bombas, acabaron con pueblos, pusieron collar bombas, utilizaron cilindros como alma de guerra, secuestraron, asesinaron comunidades, exterminaron, desaparecieron personas, traficaron con drogas, lavaron activos etc.

Regrese a mi Colombia anormal, porque la paz no trajo más recursos, las farc no entregaron su dinero, la comunidad internacional no aporto sino palmaditas, la reforma tributaria no pasó por la cercanía de las elecciones del 2018, el presupuesto de la guerra no se pudo reducir porque la violencia siguió igual, el producto interno siguió igual porque el conflicto interno en Colombia se termino hace mucho rato y los recursos que habían, se le entregaron a los políticos, gobernadores y alcaldes para ganar el plebiscito.

Y cuando desperté del profundo sueño, ya no era presidente, las cifras positivas se me volvieron negativas, el país volvió a la realidad, lo raro es que nos hipnotizo un pájaro que canta feo, un gago que no es la voz de Ana Gabriel, un rostro que no es el de Obama, un malabarista con telepronter  y un orador que no era Demóstenes el griego.

 

 

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