La corona de Cristo

Por José Antonio A… el Sáb, 19/04/2014 - 2:38pm

Por José A. Aguilera

Amig@s lectores, en esta semana santa vuelvo con el tema de plantas, hablaré de un muy especial y en esta semana conocida como LA CORONA DE CRISTO. Una planta llena de pura belleza, algo de veneno y muchas espinas, su nombre botánico es la Euphorbia Milii.

Puedo entender el atractivo que tienen sus ramas gruesas y espigadas; sus hojas verdes y ovaladas; hasta sus brácteas rojasque desde lejos parecen diminutas cerezas. Pero si no eres fanático de las espinas, me parece que éstas pueden opacar cualquiera de sus otros atributos.

Cuando son pequeñas, estas plantas no tienen espinas en sus tallos. Entonces son plantas muy atractivas y fáciles de manejar en cualquier tipo de tiesto, pero una vez comienzan a crecer, podemos ver cómo sus largos tallos se van cubriendo de pequeños aguijones.

Para muchos esto es una ventaja, ya que utilizan estas plantas para bordear o separar áreas donde quieren limitar el paso de intrusos. La enorme cantidad de espinas mantiene alejadas a muchas mascotas y otros animalillos que pueden hacerle daño a ciertas áreas del jardín.

Por su apariencia física, muchos la asocian con la corona que tanto hizo sufrir a Cristo. Inclusive, algunos aseguran que esta planta fue la que utilizaron para crear dicha corona. Pero bueno, aunque no puedo dar fe sobre este dato (debido a la procedencia de esta planta). Si puedo asegurarles que es por esto que se le llama comúnmente corona de espinas, espinas de Cristo o planta del Cristo.

Esta planta es endémica de la isla de Madagascar, donde el clima es cálido y soleado, por lo que se ha propagado fácilmente a través de muchas otras zonas tropicales y de subtrópico. También es una planta fácil de mantener en zonas con inviernos fríos, siempre y cuando se lleve a interiores (cerca de una ventana con sol) antes de que comiencen las primeras heladas.

Sus brácteas (lo que aparentan ser pétalos redondos) pueden venir de color rojo, blanco o rosado. Sus flores reales son muy pequeñas y aparecen entre las dos brácteas.

Un dato curioso es que estas espinadas plantas, son primas de la delicada flor de pascua o mejor conocida como Poinsettia. No es que esto cambie la historia sobre la corona de Cristo, pero es interesante que ambas nos recuerden dos épocas importantes en la fe cristiana.

Clima ideal, la corona de espinas es una planta muy resistente, mientras reciba buen sol y se le riegue de vez en cuando, ésta crecerá y florecerá prácticamente todo el año. Esta planta es de tipo suculenta, por lo que almacena agua en sus tallos, así que puede sobrevivir en climas secos igual que lo haría un cactus o cualquier otro tipo de suculenta, es decir amig@s lectores en nuestra ciudad caleña se adapta muy bien.

Si la deseas mantener en interiores, debes colocarla al lado de una ventana donde entre el sol. Asegúrate de que los riegos sean mínimos, pues los excesos pueden hacer que se pudran los troncos y se le caigan las hojas de forma prematura.

Terreno ideal, lo más importante en cuanto al terreno, es que este no acumule agua o cree encharcamientos. El terreno ideal debe estar compuesto de arena, tierra con algo de composta orgánica y gravilla. La gravilla y la arena ayudan a que el sustrato tenga buen drenaje, la composta proveerá material orgánico para la fertilización de tu planta.

¿Son realmente venenosas? Igual que muchas otras plantas ornamentales, estas plantas contienen una savia que puede ser algo tóxica. La savia es el líquido blancuzco y lechoso que corre dentro de algunas plantas. En el caso de la corona de Cristo, la savia puede crear irritaciones severas en la piel, sobre todo a quienes poseen una piel sensible. Si se injiere, puede crear irritación severa en la boca y garganta, hemorragias gastrointestinales y diarrea. Esto aplica tanto al ganado, caballos, mascotas de todo tipo y a nosotros los humanos.

Por otro lado, no hay que tenerle miedo, lo importante es siempre utilizar guantes hechos de algún material fuerte a la hora de trabajar con ellas. Mientras no tengas contacto con la savia, no tienes de qué preocuparte y de tener contacto por accidente, lávate inmediatamente con agua y jabón, hasta que hayas eliminado todo trazo de la savia.

Abonado, cada año en primavera echar un poco de abono químico, el cual agradece mostrando unas hojas algo mayores y muchas flores. Ideal es emplear "abonos para cactus" añadiendo cada 20 días un poco en el agua de riego.

Poda, se pueden cortar ramas allí donde sobren para equilibrar su forma y estimular la brotación de nuevas, donde falten antes de que aparezca la nueva vegetación en primavera.

Enfermedades, hongos del pie (la unión del tallo con la tierra), generalmente por un exceso de riego o agua combinada con temperaturas bajas.

¿Cómo propagarlas? La propagación de la corona de Cristo es bien fácil. Ya que se puede propagar por esqueje. Simplemente corta alguno de los tallos de entre las espigas y espera a que se seque la savia en la parte de abajo (de un día para el otro).

Luego entierra el pedazo de tallo que cortaste en un tiesto o maceta con el sustrato adecuado (terreno ideal). Asegúrate de colocar la parte donde hiciste el corte dentro de la tierra. Y listo, a esperar a que tu nueva planta crezca.

Cómo podemos ver, cultivar y mantener coronas de Cristo en casa es muy fácil. No hace falta pasar por las manos de Poncio Pilato o por Juan Manuel Santos, o ser torturados por soldados romanos para disfrutar de sus flores. Eso sí, como mencioné antes, mucho cuidado con la savia y con las espinas. Ya que estas quizás no les moleste recordarte con un pinchazo, la procedencia de su nombre.

Hasta la próxima…

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