Petro o Fico, la elección del modelo económico adecuado

Por Carlos Cuervo el Sáb, 26/03/2022 - 9:21am
Edicion
568
*Carlos Armando Cuervo Jiménez

¿Líder idóneo para conducir el país hasta el 2026?

Ya con la mediana claridad de que el Pacto Histórico tiene 52 o 53  congresistas (20 %), la campaña presidencial adquiere enfoques definitivos.

Castro-chavismo, continuismo, Uribismo, paramilitarismo, populismo, comunismo son palabras que escuchamos a diario para desprestigiar a los dos candidatos con mejores guarismos electorales.

Ante ello las dudas y las indefiniciones de los electores suman cifras inquietantes, 18% entre indecisos y voto en blanco, un 32% de favorabilidad para Petro y un 23% para Federico Gutierrez.

¿Pero es realmente esta una pugna ideológica entre el oso comunista y el capitalismo salvaje?

No realmente, es más bien el enfrentamiento entre dos formas de llevar la economía del país entre un modelo continuista de muchos servicios privatizados y algunos subsidios para los menos favorecidos, el cual todos comprendemos y uno con mayor intervención del estado el cual desconocemos. La reciente discusión sobre las pensiones y su manejo privado o público y la propuesta de transformación de las EPS (privadas) del sistema de salud dan cuenta de las mayores diferencias entre los dos sistemas.

Humanizar el sistema económico de Colombia, garantizar la erradicación de la violencia política y disminuir las brechas sociales son sin duda aspiraciones esenciales para garantizar una vida digna para las mayorías, pretensiones simples de cumplir en el papel pero complejas de alcanzar en la realidad y menos en un periodo de 4 años.

Petro o Fico, la elección del modelo económico adecuado

Desde ahí comienzan las dudas y controversias en torno a los planes de Gustavo Petro.

  • ¿Querrá reelegirse para lograr sus objetivos progresistas?
  • ¿Tendrá claro el costo en billones de pesos de estos cambios y como financiará estas propuestas?
  • ¿Nos someterá a la clase media a nuevos tributos o los creará para la tenencia de la tierra, las rentas del gran capital y a los dividendos?
  • Entre sus promesas expuestas, habla de ampliar la base de beneficiados y mejorar los subsidios destinados a exterminar el hambre y dotar de mínimos dignos a la población en estado de pobreza y pobreza extrema.
  • ¿Se convertirán estos subsidios en una nueva forma de fomentar politiquería, vagancia, conformismo y gastar cuantiosos recursos irrecuperables?

Pero del lado del continuismo representado en Federico Gutierrez también hay dudas colosales.

  • El sistema de salud apoyado en la ley 100 y sus prestadoras de salud está en una crisis por manejos inadecuados, ocasionando la liquidación de EPS y llevando a los usuarios a depender de unas pocas, ralentizando la prestación de servicios y desmejorando en mayor magnitud la capacidad de atención digna a los usuarios.
  • ¿Querrá Fico Gutierrez reformar normas para meter en cintura a las existentes?  
  • ¿Respetará los acuerdos de paz y regresará a la senda de proteger a los excombatientes y líderes sociales, disminuyendo sus asesinatos?
  • ¿Cómo serán sus reformas impositivas?
  • ¿Buscará recursos ampliando las bases de aportantes y el IVA o buscará equilibrio entre los poseedores de mayores riquezas y los demás?

Además para que cualquiera de los dos pueda realizar cambios importantes deberá contar con mayorías aplastantes, cuál las logrará sin entregar cuantiosos recursos a los congresistas.

Y aquí es donde se hace significativo entrar con un buen número de congresistas para respaldar las tesis y propuestas.

Ayer me expresaba un amigo de como la organización de las diferentes comisiones en el congreso se verán afectadas por esta nueva composición de congresistas.

Así comisiones no tan apetecidas como la comisión primera que tramita reformas constitucionales o la comisión segunda que define los ascensos de la cúpula militar y de policía adquirirán importancia en el eventual gobierno de Petro por las necesidades de su administración de contar con el apoyo decidido del estamento militar y de una baja resistencia a sus propuestas de reformas constitucionales.

Sin duda asuntos a tener en cuenta por nosotros los electores antes de decidir a quién encomendar la administración del país.

En verdad la tenemos difícil los electores para escoger casi a ciegas quien es el líder idóneo para conducir el país hasta el 2026.

Solo me resta comentar que al igual que hace 4 años nos la estamos jugando toda como sociedad y no podemos equivocarnos de nuevo en la elección de un presidente y repetir el desastre del actual.

Y no es un tema de ideologías, ahora las determinaciones que asumamos contienen decisiones profundas para no motivar nuevas protestas como las ocurridas en abril y mayo del año pasado.

Hay que votar, pero de manera muy racional, y no olvidar que aún existe una via por el centro.

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