Vidas paralelas

Por Nestor Raul Ro… el Sáb, 24/08/2019 - 1:46am
Edicion
435

Nestor Raul Rodriguez G

egdfb
el mega alcalde ha sido un pseudo monarca local, obviamente no tiene la trascendencia del prócer antioqueño

Es indignante ver cómo un ex presidente viva tan campante con casi 300 investigaciones abiertas, que sea el dueño de más de la mitad del electorado colombiano, que tenga tantos seguidores miopes, ciegos, sordos, pero no mudos, porque sí que hablan. Es indignante que en su efectivísima estrategia para vencer a la izquierda con el falso concepto y discurso del “castrochavismo” nos haya puesto a un presidente tan inepto, no creo  equivocarme al pensar en que es el más inepto de los últimos 50 años. Me indigna de igual manera ver que muchos de sus subalternos están presos, investigados o prófugos. ¿Y la justicia qué? No hay que sorprenderse en ver su ineficacia, incapacidad o voluntaria lentitud. Sí, ya van a salir los miopes, ciegos, sordos, pero no mudos que soy un mamerto, castrochavista, fariano, petrista… U ospinista, si lo traemos al ámbito local. 

Pues, respetados lectores, miren como hay vidas con parangones tan similares. Yo con cariño lo he llamado en una columna escrita meses atrás como el megaalcalde, a propósito del invento que vendió dizque para cambiarle el rostro a Cali. A ver, el mega alcalde ha sido un pseudo monarca local, obviamente no tiene la trascendencia del prócer antioqueño, sin embargo cumple con unas similitudes muy puntuales con el gran colombiano. También tiene investigaciones, no tantas como el pro hombre, tan solo 69 en procuraduría y 14 en fiscalía; uno que otro colaborador investigado o prófugo; y cuenta con una horda de miopes, ciegos, sordos y no mudos que lo tienen como un semi dios y ay del que cuestione una mega obra o al estadio o al lote del ingenio o al MIO. Pues como ya uno empieza a tener cayo contra los madrazos de los ospinistas y como también me indigna lo que pasa alrededor del mega alcalde, me dispongo a enunciar algunas nimiedades. A los caleños nos vendió el megaproyecto de las megaobras, obras que le iban a cambiar la cara a nuestra ciudad; según el acuerdo que les da vida, dichas obras iban a costar 800 mil millones de pesos y que iban a ser 21. Al sol de hoy, las megaobritas no han costado dichos 800 mil millones de pesos sino 2.1 billones, sí BILLONES, ah y solo han entregado después de 11 años, 8 y hay obras que ni siquiera se han empezado a construir. Resulta que dicho acuerdo, el 241 de 2008 rezaba que las obras debían empezar a construirse hasta 14 meses después de aprobado el acto administrativo, so pena de la devolución de los dineros recaudados; como no alcanzaron a empezar las obras en ese período, el mega alcalde y el concejo de ese entonces aprobaron el acuerdo 297 de 2010 que amplió el plazo de inicio en diez meses más, es decir, las obras debieron empezar 24 meses luego de aprobado el acto administrativo, so pena de devolver los dineros recaudados. Bueno, y ¿De dónde salieron los dineros? ¿Cómo así que si ese plazo no se cumplía había que devolver la plata y a quién? Pues, en teoría la financiación de magno proyecto se originaba en una contribución por valorización, contribución que pagan los dueños de propiedad raíz. Se supone que las proyectos por valorización son para valorizar, o sea para aumentar el precio del predio por la obra cercana a la propiedad de uno, pues no, acá le cobraron al dueño de una casa en Terrón Colorado por la obra de la prolongación de la circunvalación y al dueño de una casa en Nápoles le cobraron por la ampliación de la vía al mar. ¡Ay qué cosas! Ninguna de esas obras mencionadas han sido construidas, pero sí que las cobraron y ay de no pagar, porque si no pagó, estimado contribuyente, ahí le llega su cobro coactivo y su embargo. Resulta que después de todo, hay en Cali 25.000 predios embargados y 85.000 con cobro coactivo y el aparte de los acuerdos 241 y 297 que dice que la plata hay que devolverla es un saludo a la bandera. Pero se le cambió la cara a Cali hijuemadre. En Cali tenemos un estadio de clase mundial, el Pascual Guerrero es tan emblemático porque su recostrucción costó 120 mil millones de pesos, eso sies mucha verraquera, pero en realidad, lo que le hicieron al coloso de San Fernando costaba 30 mil millones de pesos, es un estadio con la pantalla más cara del mundo, con las sillas más caras del mundo, con las luces más caras del mundo y esas luces son tan potentes que si no se cambian en pocos meses, la FIFA no aprueba al Pascual como sede de la copa América del próximo año. Qué hablar de las maravillas inmobiliarias, el mega alcalde, que además resultó un mega negociante, permutó un lote en el barrio El Ingenio del municipio que costaba 39 mil millones de pesos por uno de casi 7 mil millones, por lo tanto el detrimento patrimonial superó los 30 mil millones. 

Para no aburrirlo con tanto, respetado lector (lectora), dejo por ahora los ejemplos, la lista sigue. Ya me imagino a la bodega ospinista defendiendo con su habitual venda en los ojos a este adalid de la cultura caleña, tranquilos, los atiendo de a uno.

¿Ven que hay similitudes entre los protagonistas de esta columna? Un teflón que no permite que la justicia los toque; unos seguidores enfermos que no entienden de datos, cifras, evidencias y hechos; un descaro aterrador cuando se venden como víctimas del castrochavismo, mamertismo, santismo por un lado y por el uribismo, fachismo y derechismo por el otro. Cómo queda de claro que los opuestos en la política se parecen en todo.

Búsqueda personalizada

aerdhbadf

publicidad_banner

Cali Verde y Educada