La estupidez de rebaño

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 24/04/2021 - 1:55am
Edicion
522

rutjku
lo más triste es que esta indolencia por cumplir las reiteradas normas de las autoridades sanitarias

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


Es loable el empeño de las autoridades sanitarias por llegar a la inmunidad de rebaño con el programa de vacunación, pero parece que lo logrado antes es la estupidez de rebaño, o sea esa gran mayoría de personas que se consideran inmunes a la infección del Covid e ignoran las medidas de autocuidado que por todos los medios se le pide a la gente que tome para evitar el contagio. Ellos, con gran irresponsabilidad, o mejor con estupidez, o de que otra manera se puede calificar esa conducta, no atienden las recomendaciones. Ello ha producido el incremento de los contagios y aumento de las muertes, especialmente entre los jóvenes, gracias a todos los insensatos que se consideran por encima de cualquier norma.

erd
la estupidez de muchos, están aumentando los contagios, las muertes y obligado al gobierno a incrementar los toques de queda

Y lo más triste es que esta indolencia por cumplir las reiteradas normas de las autoridades sanitarias, no solo ocurre en nuestro país sino en todos los del mundo y peor aún en aquellos en los que los propios gobernantes consideraron que el coranovirus era solo una simple gripa y que no eran necesarias las medidas que los expertos en infecciones pedían. Así hoy Estados Unidos y Brasil encabezan la lista de contagios y muertes y entre nosotros, por la estupidez de muchos, están aumentando los contagios, las muertes y obligado al gobierno a incrementar los toques de queda para tratar de minimizar los daños que causa la desobediencia.

La triste conclusión es que una gran mayoría del mono sin cola, cerebro grande y andar erguido, calificado homo sapiens, no ha resultado tan homo, ni tan sapiens como se creía o algunos de ellos se consideran superiores al resto de los mortales y por ello inmunes a toda infección y nunca obligados a seguir las normas. Tristemente la realidad demuestra lo contrario y como decían los abuelos; están pagando los justos por los pecadores. 

Caliescribe edición especial