Es la movilidad…

Por Carlos Botero el Sáb, 18/05/2019 - 3:20pm
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Por Carlos Enrique  Botero Restrepo

Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.

Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.


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El gran beneficiado es Paquito el primer retoño de esta familia, comodidades que también alcanzarán para la hermanita que está en camino

Paco y Paquita están estrenando nuevos motivos de felicidad, pareciéndose cada vez más a las jóvenes parejas que animan los dibujos de promoción de los nuevos planes de vivienda en el “nuevo sur” de Cali o en el densificable Pance. La magia de los “renders” de calidad hiperrealista. A partir de ahora, abandonarán la casa de Vipasa que el joven profesional heredó de sus padres y con su venta a un agente inmobiliario les alcanzó para pagar una cuota inicial de casi el 70% del total del apartamento nuevo, comprarse un carrito y una mascota de pedigrí. El gran beneficiado es Paquito el primer retoño de esta familia, comodidades que también alcanzarán para la hermanita que está en camino. El cuadro, la pintura, la representación ideal está lista para la foto, una foto que mucho se parece a la imagen que vieron en la revista donde promueven la oferta de los nuevos lugares para vivir; verdes, rodeados de verde.

Hasta aquí, todo bien, de perlas. Pero una foto, un dibujo precioso y detallado de la nueva situación familiar es un instante detenido en el tiempo. Es una representación bidimensional de una realidad que es pluridimensional. Terminada la sesión fotográfica, cada miembro de la familia, entra en acción, a diferentes ritmos, con diferentes direcciones. A Paco le toca salir corriendo a su trabajo en el centro de Cali en las oficinas de una importante entidad financiera nacional. Paquita se quedará en el camino para su cita de control médico de donde regresará en taxi luego de visitar a mami que vive cerca del consultorio adonde acude mes a mes con paciencia y entusiasmo de un embarazo bien llevado.

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empieza el drama, el que no se ve en la foto de inauguración de la casa pero que se tendrá que repetir tantos años con sus nueve meses netos de clase

Y Paquito? Hay que llevarlo al colegio bilingüe que queda en el extremo noroccidental de Cali, es decir en Yumbo, al que consideran área metropolitana de Cali –sin preguntarle a los yumbeños- y donde el niño cursará los once años que le quedan hasta terminar el bachillerato. Debe estudiar allí porque allí estudiaron papá y mamá, allí se conocieron, allí se enamoraron y allí estudiará también el próximo retoño. El primer día se empieza tarde porque las actividades de inauguración del nuevo año escolar no incluyen clases rutinarias y pueden pasar dejándolo para, además, recordar y revisar rápido, con un poco de nostalgia, los rincones de los años que ya pasaron. Al siguiente día Paquito se levantará a las 4:00 a.m., para esperar la buseta blanca que lo recoge muy a las 5:00 para llevarlo a 30 kilómetros de distancia para empezar sus clases a las 8:00 horas.

Y empieza el drama, el que no se ve en la foto de inauguración de la casa pero que se tendrá que repetir tantos años con sus nueve meses netos de clase como sean necesarios para graduarse de bachiller. Agregará a su nueva rutina, dormir en la buseta, al menos dos horas y media de ida y dos de regreso; o dormitará con sus audífonos conectados al teléfono inteligente, durante todos los recorridos. La buseta no tiene cinturones de seguridad de cinco puntos para cada unos de los niños y dependen de la pericia de José, el conductor, para que por los inevitables choques en la ruta no sean muy frecuentes los accidentes que produzcan muchos traumas físicos y sicológicos.

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desde niño hasta la mayoría de edad, un caleño y una caleña arriesgan su rutina diaria para ir y volver de la escuela

Un primo de Paco y su esposa compraron también apartamento en una unidad cerrada en Pance, cerquita del colegio de sus niños a quienes llevan caminando desde la casa, respirando el mismo aire que respiran en casa y sus alrededores. Paco, ni modos. Ni se le ocurriría comprar su casa cerca del colegio de los niños porque en esa área se respira el aire más contaminado del área metropolitana. No importa que los pequeños pasen toda su infancia allí y en su casa solo estén la mitad del tiempo de sus trece o catorce años de escolaridad.

Hay que echarle la culpa a los trancones que en Cali imponen promedios de velocidad de 20 km/hora en automóvil particular, en condiciones normales. Hay que echarle la culpa a todos los alcaldes elegidos desde los años años ochenta del siglo pasado por no haber construido nuevas vías al ritmo del crecimiento del número de automóviles, motocicletas, motocarros y furgones. Pensamiento de conductor.

Hagamos cuentas de cuánto tiempo y bajo qué condiciones, desde niño hasta la mayoría de edad, un caleño y una caleña arriesgan su rutina diaria para ir y volver de la escuela.

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