Encrucijada y dilema de una reforma tributaria

Por Guillermo E. U… el Sáb, 13/02/2021 - 7:43pm
Edicion
512


Por Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.


WAER
Con ella se pretende recaudar, a partir del 2022, hasta aproximadamente Col $ 20 billones anuales, 2% del PIB

El presidente Duque y el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla  presentarán al Congreso para su discusión en el primer semestre de este año, lo que han denominado Reforma Fiscal.

Con ella se pretende recaudar, a partir del 2022, hasta aproximadamente Col $ 20 billones anuales, 2% del PIB, subsanando el déficit fiscal, volver a mediciones de regla fiscal por debajo del 50% de endeudamiento, reducir la deuda, la cual supera el 60%, y mantener con calificadoras de riesgo niveles por encima de BBB que no afecten la tasa de interés de la deuda. Se estima que, si baja esta calificación, solo por concepto de intereses, tendría que pagar la nación Col $ 15 billones anuales. 

Si bien es cierto las condiciones, en parte, son reflejo de las medidas asistencialistas adoptadas para enfrentar la pandemia, también es cierto que el país registra una baja base gravable poblacional, una enorme erogación de recursos para sostener la abultada burocracia estatal y judicial, acompañadas de galopante corrupción.

Pero quizás la explicación más contundente de la base gravable y consecuente bajo recaudo se atribuye al 49%, recientemente certificado por el DANE, de informalidad económica colombiana.

Quiere decir que tan solo el 51% de la población es quien paga impuestos directos, con ello subsidiando en servicios de salud, educación, servicios públicos básicos e infraestructura, entre otros, al 49% de informales que demandan estos servicios.

ADFDNG

Ante esta realidad, es lógico que la única forma viable de recaudar los impuestos, requeridos para subsanar y estabilizar el comportamiento deficitario descrito anteriormente, es gravar una mayor cantidad de productos a través del impuesto indirecto del IVA.

Este año el déficit será subsanado con la jugada maestra de la venta de ISA a ECOPETROL, sin perder ni control, ni gobernanza de lo publico, operación que dejaría un ingreso de Col $ 15 billones.

La encrucijada comienza, no solamente en entender la complejidad fiscal nacional, sino la imposibilidad de gravar aún más la base tributaria que hoy soporta en sus hombros el recaudo. Un incremento en la tasa de tributación implicaría un espiral de desinversión y cierre del aparato productivo formal con la consecuente disminución del recaudo en el mediano plazo y empobrecimiento nacional.

ARHT
El presidente Duque, fácilmente, solucionando el déficit de este año con la venta de activos estatales

Lamentable el debate en el Congreso de la imperiosa necesidad fiscal se discutirá en un año pre electoral, escuchando cantos de sirena, argumentando plataformas populistas de afectación e impacto a la población, esa misma 49% de informales, que se benefician unilateralmente de ayudas del estado sin retribución alguna.

El presidente Duque, fácilmente, solucionando el déficit de este año con la venta de activos estatales, podría pasar de agache y dejar el problema a la próxima administración. Sin embargo, su responsabilidad esta por encima del discurso populista y desgaste político.

Ojalá, en esta ocasión, los congresistas pensaran en el bien del país, alejándose del egoísmo propio de desestabilizar su caudal electoral.

No pueden, ni deben olvidar, que el país requiere un dinámico sector productivo formal privado, y no un paquidérmico aparato estatal que en nada contribuye fiscalmente con necesidades de erradicación de niveles de pobreza.

https://caliescribe.com/es/economia/2016/10/22/10779-reforma-tributaria-y-corrupcion

Caliescribe edición especial