Un oasis que florece aún en la pandemia

Por Carlos Cuervo el Sáb, 12/06/2021 - 8:09am
Edicion
529

*Carlos Armando Cuervo Jiménez

Desde el año 2017 Corpovalle, entidad adscrita a la gobernación del Valle, empezó a desarrollar un proyecto de apoyo a pequeños agricultores en 29 municipios del departamento, que se conoció inicialmente como el plan frutícola del Valle y que luego pasaría a denominarse programa integral de fruticultura.

Este programa que ya va en su tercera etapa, ha permitido que sus beneficiarios continúen en una senda de progreso a pesar de todas las dificultades que han ennegrecido el panorama productivo del departamento.

Ni la pandemia o estos 38 dias de paro han logrado dañar la evolución de los procesos que 3280 productores iniciaron desde hace cuatro años.

Un oasis que florece aún en la pandemia

Consciente de estos esfuerzos me reuní a conversar con su director general, Adrián Fernando Zamora Duque y de esta charla extraigo los apartes que les voy a relatar. 

Inicialmente Adrián me contó cómo sus usuarios han obtenido beneficios reales, gracias al esfuerzo hecho para conferirle perdurabilidad al proyecto a través de estos cuatro años, en contraste con los resultados mediocres que usualmente tienen la mayoría de planes de políticas públicas porque mueren con los cambios de gobierno. 

A partir de ahí fuimos estableciendo como ha sido el avance del programa.

Una característica fundamental ha sido mantener un enfoque sin paternalismos, analizando las debilidades de los cultivadores y sus agremiaciones, para así subsanar los errores con inversión y técnica, permitiendo desarrollar estructuras empresariales.

Un oasis que florece aún en la pandemia
Un oasis que florece aún en la pandemia

En 2017 se construyeron unos mapas de sueños, en donde las sesenta y cinco asociaciones campesinas participantes informaron hacia donde querían dirigir sus esfuerzos y llevar sus procesos productivos, encontrándose que todas querían ampliar sus horizontes de mercado con mayor comercialización de sus productos y otros querían llegar hasta a transformaciones agroindustriales.

El programa en su desarrollo ya ha ejecutado dos etapas y está en la implementación de la tercera.

Estas etapas son:

Fortalecimiento organizativo, agro-empresarial y tecnológico a productores.
Incremento de áreas frutales.
Mejoramiento de la competitividad de las asociaciones de pequeños y medianos productores en el Valle del Cauca.

A través del avance del proyecto se fueron estableciendo cuales asociaciones estaban claras y dispuestas a esforzarse para mejorar su productividad y cuales requerían de mayor tiempo y empuje.

Este hecho determinó algo poco común en la implementación de políticas públicas, la realización de tamizajes para así definir las más eficientes permitiendo darles mayor apoyo, además dejando de lado la costumbre de extender los programas a nuevos usuarios con el fin de mostrar la efectividad de los mismos, aunque no se cumplan la metas establecidas originalmente.

Para poder realizar este tamizaje se establecieron indicadores de productividad y desempeño para con ello implantar índices de cumplimiento en calidad, cantidad y estabilidad de la oferta, permitiendo una mejor comercialización.

Entre los resultados encontrados y respaldados en una juiciosa recopilación de datos se visualizaron aumentos en por lo menos 400 hectáreas en los cultivos de frutales y se mejoraron también los índices cualitativos de los productos ofertados.

Son productos destacados el lulo, el aguacate y el chontaduro en el grupo de los estimulados por el plan.

Históricamente el pequeño productor produce en media hectárea pero con la asistencia otorgada por el proyecto se logró duplicar este promedio, alcanzando unos niveles de productividad que permitieron en el 2020 y en medio de la pandemia cumplir con las necesidades de comercialización interna y además exportar a otras zonas de Colombia, como la costa norte. 

Un oasis que florece aún en la pandemia
Un oasis que florece aún en la pandemia

Todo ello provocando un aumento de los ingresos per cápita de hasta en dos salarios mínimos mensuales, lo que es un gran logro para el campesinado pues estadísticamente en Colombia los ingresos no alcanzan ni a un salario mínimo por pequeño productor. 

Para llegar a este nivel fue necesario incrementar la productividad medida desde la cantidad de toneladas cosechadas por hectárea que se incrementó hasta en un 20% sobre la estadística tradicional y además con el mejoramiento de la calidad de las frutas en cuanto a su calibre y grado de maduración. 

Adicionalmente se fortaleció el proceso de bodegaje con la incorporación de soluciones económicas y acordes a la capacidad logística de las asociaciones. 

Con ese fin se contrató a un experto mexicano quien estableció la forma de construir bodegas ventiladas y aireadas con aires acondicionados evitando la construcción de costosos cuartos fríos, convirtiendo la post-cosecha es una actividad eficiente.

También se pudo vincular a los aliados comerciales para que ellos absorbieran una parte de este esfuerzo de almacenaje, convirtiendo a estos compradores en socios para disminuir las pérdidas por errores de bodegaje. Además se estableció una mesa de abastecimiento con las grandes superficies en donde se instauraron unas bandas de precios con unos mínimos en el precio promedio del año anterior y así proteger al cultivador y con unos máximos en donde la mitad del incremento se confiere al productor y la otra mitad queda para el comercializador. 

Esta política de acuerdos de precios justos ha permitido que por ejemplo Colombina no solo compre directamente a los agricultores sino que también los asesora técnicamente y Olímpica compre toda la producción de lulo con destino hacia la costa norte.
Esta mesa en donde Corpovalle funge de intermediario logró a través del 2020 ventas por 6000 mil millones de pesos, capoteando exitosamente la crisis originada por la pandemia.
Este año la mesa está de nuevo activa y se ha convertido en una herramienta de apoyo para el trabajo de responsabilidad empresarial, ante los nuevos desafíos que ha introducido el paro nacional. 
 
Una nueva tarea que pretende desarrollar Corpovalle a partir de las falencias que desnudó el paro, es obtener la autosuficiencia alimenticia para el departamento.
Para esto ya se evalúan las fuentes de recursos y se comienza a analizar como apoyar a los cultivadores de hortalizas y legumbres 

De clima frío en sitios como La Cumbre,  Tenerife, Restrepo, Barragán, Santa Lucia y Dapa. Esta apuesta no sería para apoyar la agricultura tradicional sino para fortalecer la agricultura intensiva con el soporte científico y tecnológico necesario, protegiendo los cultivos con invernaderos, además de la asistencia técnica para el riego y la fertilización automática y el control de plagas.

Otra línea que se quiere reforzar en la del cultivo del chontaduro en el área de Buenaventura, disminuida intensamente por un escarabajo denominado el picudo. Esta decisión está patrocinada por la idea que el mejoramiento de las realidades económicas de los productores redunda en un mejoramiento en las condiciones de vida de todo el círculo en torno a su producción, disminuyendo la presión migratoria hacia Cali. 

Para ello se quiere actuar sin la participación de los caciques politiqueros tradicionales de la región, y así evitar el tradicional clientelismo que arruinaría el proyecto. Este proyecto además intenta identificar mejoras al ecosistema para plantear alternativas agrícolas naturales con el fin de disminuir las extensiones de cultivos ilícitos.

Cerramos nuestra conversación analizando que las soluciones rurales ayudan a disminuir el flujo migratorio sobre Cali, el cual ha estallado actualmente por la excesiva carga de inmigrantes que la economía de la ciudad no puede absorber para otorgar unos mínimos de calidad de vida digna, motivo del descontento social que nos asola.

Sin duda todo este esfuerzo de los campesinos agremiados y de Corpovalle nos demuestra que a pesar del Covid y del paro nacional, aun se puede trabajar y se pueden dinamizar los emprendimientos; solo se trata de perseverar y organizarse para alcanzar las metas con excelentes resultados.

Caliescribe edición especial