Ciudad y movilidad

Por Benjamin Barne… el Sáb, 11/12/2021 - 11:54am
Edicion
555

Por Benjamín Barney Caldas 

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011


Nuevo eje urbano
Un plan vial a largo plazo del área metropolitana

Cada día la movilidad en esta descontrolada ciudad, en la que se ha vuelto Cali, es más caótica, lenta, peligrosa, ruidosa y desagradable, es el permanente acoso de todos a todos en todas partes; y la solución está en acometer varias iniciativas necesariamente simultáneas e integradas aunque lo sean a diferentes plazos y con prioridades diferentes cada una y en el conjunto. Para principiar, hacer un plan vial a largo plazo del área metropolitana y varios locales inmediatos o provisionales; segundo, identificar posibles ciudades dentro de la ciudad; tercero, dotar a Cali de un verdadero transporte público nuestro; y, finalmente, educación cívica para todos.

Plan vial Cali

Un plan vial a partir de los usos del suelo actuales y los recorridos que generan, y que determine el de usos del suelo a largo plazo, y como columna vertebral el nuevo eje urbano y regional ya propuesto a lo largo de la vía férrea entre Yumbo y Jamundí, incluyendo un tren de cercanías con un ramal a Palmira, una autopista urbana con trolebuses, el par vial de la 25/26 con amplios andenes y ciclovías, y dos parques lineales y una alameda. Dar continuidad a las principales vías norte-sur y oeste-este, con ciclovías y amplios andenes, uniendo la principal  a Buenaventura y a Palmira. Y andenes anchos, llanos y arborizados en todas las calles.

Ciudades dentro de la ciudad, fomentadas alrededor de potenciales centralidades peatonales y para bicicletas, lo más cerca posible a los cruces de las principales vías oeste-este con el nuevo eje norte-sur, y que incluyan uno o más centros comerciales existentes o a construir y prohibir ubicarlos en cualquier otra parte de la ciudad; y constituidas por súper manzanas uniendo cuatro de las existentes por dos vías de tránsito local y rodeadas por otras cuatro de tránsito sectorial que las unirían con las vecinas y, llegando a las vías principales, con el resto de la ciudad y su área metropolitana que es lo primero que hay que oficializar pues de hecho existe.

Ciudades dentro de la ciudad

Transporte público multimodal e integrado: masivo con el tren de cercanías y buses o trolebuses biarticulados; colectivo mediante trolebuses y buses articulados; y local mediante buses pequeños más los del transporte tradicional, legalizándolos y chatarrizando poco a poco sólo los que estén en peor estado; y en las estaciones contar con espacio para dejar bicicletas y en los buses más grandes para llevarlas. Estaciones y paradas ubicadas en función de origen y destino de los viajes con máximo de dos transbordos en cada recorrido dado el pertinente planteamiento ortogonal de un nuevo plan vial, como el de las calles de la ciudad fundacional hace cinco siglos.

Educación cívica permanente para todos los habitantes de la ciudad
Educación cívica permanente para todos los habitantes de la ciudad.

Educación cívica permanente para todos los habitantes de la ciudad, pero agradable y variada, haciendo énfasis en el correcto comportamiento en sus espacios urbanos públicos como lo son los andenes y calzadas de todas las calles, avenidas y vías, y en el debido respeto en ellas a los peatones; e igualmente en las terrazas, plazoletas, plazas, parques y zonas verdes o deportivas. Por otro lado es ineludible la revisión a fondo de la nomenclatura de la ciudad, la cual está oculta o simplemente no existe, y la de la señalización y demarcación de las vías y calles la que con frecuencia es obsoleta, confusa o contradictoria, llevando a que se la ignore para poder avanzar.

Caliescribe edición especial