Se derriten los polos

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 11/09/2021 - 12:19pm
Edicion
542

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


En Colombia seguimos como el avestruz escondiendo la cabeza en la tierra antes de mirar lo que pasa en el Planeta por el calentamiento global y la explosión demográfica. Los hielos de la Antártida (5,4 millones de Km cuadrados) y el Ártico se están derritiendo y lentamente elevan el nivel de los mares, que estiman para el año 2050 aumente 30 centímetros más de los 21 y 24 del aumento actual. Esas elevaciones afectarán para el año 2050 a 300 millones de personas que viven en las ciudades más pobladas en las costas del mundo.

A lo anterior hay que agregar que esa blanca extensión de los polos regula la temperatura mundial al devolver gran parte de la radiación solar a la alta atmósfera, lo cual se denomina el efecto albedo. Al disminuir este efecto y aumentar la emisión de gases, quema de combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas e incendios forestales, se bloquea por el efecto invernadero el escape a la alta atmósfera de los rayos solares que refleja la tierra y se incrementa el calentamiento global.

Nosotros seguimos sin pensar en el futuro, que es hoy, y seguimos hablando de sistemas de transporte que incrementan el calentamiento global como construir carreteras cuando en el resto del Planeta se incrementan y mejoran los ferrocarriles. Lo que se piensa invertir en la vía Mulaló – Loboguerro se debería invertir en habilitar pronto el funcionamiento del ferrocarril. Cuando esa vía esté terminada, despues de 5 años, si se empieza pronto, el transporte en vehículos de gasolina no será económico y el tren, por poderosas razones ambientales y económicas, estará funcionando. Por algo quienes ganaron el contrato están presurosos en abandonarlo, pues estoy seguro las cuentas del retorno de la inversión no les cuadran.

Pero mientras el mundo camina hacia cuidar cada vez más el ambiente, en nuestro país sigue campante la minería ilegal, la tala del bosque para sembrar coca y la invasión de las indispensables riberas de los ríos. Los colombianos debemos preguntarnos para qué sirve el Ministerio del Medio Ambiente y las burocráticas y políticas corporaciones autónomas regionales. En el Valle de la cuenca alta del Río Cauca sigue sin doliente el Plan del Agua estudiado en 1990. Muy pronto lloraremos no haberlo adelantado, aún estamos a tiempo de hacerlo para evitar futuros males irreparables.

Si la temperatura ambiental media aumenta entre 1.5 y 2 grados centígrados, la vida en la Planeta Tierra tendrá su final en poco tiempo.

Por Dios, antes de seguir permitiendo saquear el Estado, que aumenta nuestra pobreza, saquemos la cabeza de la tierra y miremos el mañana, que reitero es hoy.

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