El peatón o viandante: “Rey de la vía”

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 11/01/2020 - 11:46am
Edicion
455

SDVSFVF
La mayoría de los conductores no respetan las cebras y los pasos pompeyanos al transitar o cuando estacionan sus vehículos en ellos

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


Todos en algún momento somos peatones en la calle y según las normas y conceptos sociales a nivel mundial, el ser humano es lo primero. Así, para su uso exclusivo son los andenes, los pasos cebras, los pasos pompeyanos y los semáforos peatonales. En Santiago de Cali, para no hablar lo que ocurre en otras ciudades, esos elementos del equipamiento urbano cada día son usurpados o irrespetados, comenzando por los andenes del centro y de muchas otras zonas de la ciudad que están invadidos por toda clase de ventas, que ocupan también la calle: ventorrillos de ropa, adornos, comistrajos sin ninguna norma o control sanitario, entre otros.

La mayoría de los conductores no respetan las cebras y los pasos pompeyanos al transitar o cuando estacionan sus vehículos en ellos. Igual los semáforos peatonales tampoco funcionan en la mayoría de los cruces, existiendo un contrato de mantenimiento de los equipos de semaforización en la ciudad. En la ciudad el peatón es permanentemente atropellado y hay que agregar las motocicletas que transitan por los andenes o los invaden para estacionarse.

adbdfb
Cuando en todas las ciudades del mundo el peatón es lo primero, lo somos todos en algún momento, entre nosotros es todo lo contrario

Cuando en todas las ciudades del mundo el peatón es lo primero, lo somos todos en algún momento, entre nosotros es todo lo contrario. El tráfico vehicular es una permanente violación de las normas y de la buena educación y los motociclistas son verdaderos expertos en violarlas, no solo las de seguridad sino los semáforos, además de transitar en contravía o por los andenes. En otras palabras, a las autoridades de tránsito, su manejo se les salió, hace rato, de las manos y para supuestamente mejorarlo agregaron taches y bolardos, que antes que mejorar la circulación, la complicaron más. Es correcto proteger a los ciclistas también con un carril exclusivo, pero igual los motociclistas transitan por este como Pedro por su casa.

Con los taches y bolardos aplicaron una aritmética que no aprendimos en la escuela: que tres caben en dos y con ese criterio redujeron muchas calles y encerraron pequeñas zonas que de nada sirven. Esos expertos parecen ser graduados en la Sorbona o Salamanca, de las primeras y prestigiosas universidades, no en ingeniería vial, sino en ingeniería de obstáculos.

¿Cuánto costaron al pobre presupuesto de la ciudad esos estorbos? ¿Cuánto costará retirarlos? ¿Cuántos de los miles de huecos se habrían podido tapar con esos recursos?  ¿Quién controla? ¿Quién sanciona? ¿Por qué los guardas no sancionan a los violadores de las normas y solo sancionan el pico y placa y los mal estacionados?

Búsqueda personalizada

aerdhbadf

publicidad_banner

Cali Verde y Educada