Historias del Cali viejo

Por Carlos Cuervo el Sáb, 07/03/2020 - 8:01am
Edicion
463

Carlos Armando Cuervo Jiménez

Emprendedor y empresario con formación en Ingeniería Industrial


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Conversé con cada uno para obtener una imagen de los motivos, emprendimientos creados y descendencia de estos inmigrantes que se enamoraron de Cali y del Valle del Cauca

Gustavo Meier a través de su padre, Otto ButKus por su abuelo y Otto Burckhardt gracias a su bisabuelo, comparten una herencia común y es su ascendencia alemana.

Conversé con cada uno para obtener una imagen de los motivos, emprendimientos creados y descendencia de estos inmigrantes que se enamoraron de Cali y del Valle del Cauca.

Otto Burckhardt Ruiz propietario de radio Palmira es mi primer entrevistado debido a que su bisabuelo Alberto Burckhardt Blum llegó a Cali a comienzos de la década de los setenta del siglo 19, por lo cual puede ser el primer ciudadano alemán establecido en la ciudad. El señor Burckhardt se casó en enero de 1876 con la señora Delfina Tejada Becerra y a partir de ahí se generó una descendencia de personas dedicadas al periodismo, el comercio, la fotografía, las importaciones de maquinaria agrícola, material de ferretería y hasta partes para trenes. Luis Burckhardt, Rosa Burckhardt, Federico Burckhardt y Alberto Burckhardt Tejada son la siguiente generación y a partir de ellos encontramos a reconocidos caleños como la arquitecta Elly Burckhardt Concha, el fundador de al menos 12 emisoras Otto Burckhardt Caicedo o el otorrino Willfred Burckhardt B.

Apellidos conocidos en Cali como Fischer, Better, Muller, Rommell, Drayer, Niesen, Ress, Hetze, Gertenbrand, Allers son parte del grupo de familias que se establecieron en diferentes periodos, contratados por las nacientes industrias o fundadores de sus propias empresas, antes de la primera guerra, en medio de las dos y posteriormente, con el exilio de muchos quienes no querían vivir atados a pasados fatigosos.

Además todos en general traían habilidades y conocimientos escasos o desconocidos en las tierras vallecaucanas, permitiendo reducir el abismo técnico que existía entre Colombia y Europa.

La metalmecánica, el montaje y mantenimiento de los motores Diésel, la representación de marcas como Bosch, los almacenes de tecnología como foto Sport, la venta y post venta de vehículos automotores alemanes, son parte de ese universo de empresas guiadas por alemanes.

Escudriñando más ese lejano pasado establezco conversación con Otto Butkus, caballero locuaz y sensible ante la inequidad, quien me cuenta que sus abuelos llegaron primero a la Argentina después de la primera guerra y por razones de dificultad cultural para su abuela emprenden un periplo que los lleva a New York, ciudad en donde el abuelo trabaja en la industria del chocolate y estando en esta urbe conoce a unos ciudadanos caleños que desean darle un valor agregado a sus empresas productoras de azúcar, este grupo convence al abuelo Butkus el cual viaja trayendo unas máquinas para elaborar chocolates de consumo como golosinas, motivo que ocasiona el establecimiento definitivo de un hogar en Cali.

Los Butkus tuvieron empresa pesquera y fábrica de adornos de navidad. Entre los recuerdos y anécdotas de su infancia me relata que conoció a un comandante de submarino alemán quien retorno a Colombia para con su abuelo y otros compatriotas conversar y reconstruir historias de como llegaban hasta Bahia Malaga y recogían cargamentos de oro y platino que se extraían de minas colombianas con destino a la Alemania nazi y el transmisor de radio estaba instalado en un pico de los farallones de Cali.

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Después se trasladan a la carrera segunda con calle novena en donde se hicieron famosos los pasteles de carne con mostaza Dijon

También me relata de como recién comenzada la segunda guerra todos los nacionales alemanes fueron reunidos en Fusagasugá en un campo de concentración y como las empresas, colegios y negocios en general de los alemanes fueron confiscados. Una vez culminada la guerra para muchos de ellos fue imposible recuperar sus bienes y haberes lo que les obligó a migrar de nuevo.

Continúo con Gustavo Adolfo Meier, caleño con espíritu alemán, quien conserva la empresa de carnes frías y embutidos que su padre creó, la cual bajo su dirección se ha desarrollado, atendiendo inclusive maquilas para otras reconocidas empresas.

Gustav llegó a Colombia en 1953 como técnico para la elaboración de maderas prensadas en Tumaco Nariño, conoce a la dama de Cartago Aida Bueno, contraen matrimonio y de ahí nacen Gustavo, Margarita y Helmuth. Ya casado y radicado en Cali, los esposos fundan el restaurante Germania a comienzos de los años sesenta en la esquina de la calle 7 con carrera 5 lugar frecuentado por los amantes del sifón y las preparaciones con carácter alemán del matrimonio Meier-Bueno, como Abrahán y Diego Domínguez e integrantes de las familias Borrero y Vallecilla quienes inclusive realizaban parodias en el patio del restaurante en torno al mundo de los toros.

Después se trasladan a la carrera segunda con calle novena en donde se hicieron famosos los pasteles de carne con mostaza Dijon y el sifón con gas carbónico, más adelante se trasladan a la carrera 5 entre calles 13 y 14. Se Ausentan de Cali por tres años y a su regreso se instalan en la calle 8 con carrera 6 con una nueva razon social, Sajonia la cual da inicio a un nuevo proceso de elaboración de embutidos y carnes frías que hoy en dia tiene fabricación en el barrio el troncal con una moderna planta y una sede comercial en el parque del perro en San Fernando.

Con certeza se quedan por fuera del relato notables herederos de ese grupo de aventureros, quienes el trópico eclipsó y enamoró, pero asumo que su legado perdura, puesto que la actual industria debe mucho a su empeño y esfuerzo.

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