Empresas electorales carentes de ideología, estrategia y objetivos

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 06/07/2019 - 11:04am
Edicion
428

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los caleños y vallecaucanos deben examinar con cuidado no solo la viabilidad de las propuestas electorales de los candidatos sino aquellos aspectos relativos a su condición moral

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.


 

En medio de la campaña electoral que se adelanta en la ciudad y en el departamento para elegir alcalde, gobernador, concejales y diputados, los caleños y vallecaucanos deben examinar con cuidado no solo la viabilidad de las propuestas electorales de los candidatos sino aquellos aspectos relativos a su condición moral, ética y de liderazgo, derivada en principio de su manera de ser, pensar y actuar en el marco de una sociedad que como la nuestra, se encuentra atravesada por una serie de contradicciones y conflictos políticos, sociales, administrativos, jurídicos, ambientales, que de alguna manera han retrasado el desarrollo y el progreso de la ciudad y de la región, a la par con la insatisfacción de las necesidades de sus habitantes que reclaman permanentemente por ejemplo, la falta de liderazgo de los gobernantes, la mala calidad de la salud, educación, vivienda, servicios públicos y por supuesto el aumento de la inseguridad en calles, parques y avenidas, como del desempleo y la informalidad, la corrupción y el clientelismo político, etc.

La experiencia práctica e histórica ha demostrado que algunos candidatos una vez elegidos en los cargos de representación popular ceden ante el individualismo inspirado en el lucro y la obtención de ganancias, lo cual consideran como un fin en si mismo que utilizan como medio para su consecución.

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es necesario que los ciudadanos fustiguen la descomposición de aquellas costumbres degradadas

Partiendo de esta premisa los potenciales electores deben enfrentar la posibilidad de que el dinero para financiar la campaña lo corrompa todo, hasta la conciencia misma y moralidad de los caleños y vallecaucanos, en medio de una sociedad en donde las relaciones entre las personas han adquirido un carácter de cosas (mercancías) y poco o nada se respetan principios y valores como la honradez, la solidaridad, la amistad, etc., en tanto el poder del dinero se convierte en un factor decisivo con el que se justifican la comisión de cualquier delito y el empleo de la violencia, tal como parece está sucediendo en varios municipios del departamento del Valle del Cauca.

Frente a este asunto es necesario que los ciudadanos fustiguen la descomposición de aquellas costumbres degradadas, promovidas por aquellas empresas electorales carentes de toda ideología, estrategia y objetivos concretos que tan solo les interesa apoderarse de la burocracia y del manejo y control de la contratación pública. En este sentido los ciudadanos de bien no deben permitir que el interés particular se disfrace de interés social, ni que en la lucha competitiva por el poder económico y político los electores sean utilizados como masa disponible para fines puramente electorales, generando con ello un gran daño a la democracia en la ciudad y en el departamento.

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se dice que el candidato o gobernante debe atender los requerimientos de los ciudadanos garantizándoles toda clase de cosas

Por otra parte conviene rechazar aquellas opiniones de algunos politólogos que plantean la necesidad de que al frente de la campaña electoral y del gobierno se escoja a un líder fuerte y sin ideología ni partido, “que contagie con su energía” a sus potenciales electores o gobernados, como la mejor garantía para resolver los graves problemas y satisfacer las necesidades de los ciudadanos en general.

De otro lado se dice que el candidato o gobernante debe atender los requerimientos de los ciudadanos garantizándoles toda clase de cosas, en un afán que podría calificarse de populismo independientemente si es de derecha o de izquierda. 

Por último se habla de que el candidato o gobernante debe estar dispuesto al diálogo permanente, lo cual no deja de ser mas que una forma de manipular al electorado, que por supuesto cae en muchos casos en la trampa de los discursos grandilocuentes o de las promesas “veintijulieras”, con los cuales se engaña al pueblo que debe desentrañar de los mismos su verdadera esencia, respecto de quienes fungen como “representantes y defensores” de los intereses comunes de los ciudadanos con los cuales disfrazan su interés personal, político o de clase en contra de la comunidad.


Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

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