2.4 millones de colombianos sólo comen dos veces al día

Por Redaccion el Sáb, 05/02/2022 - 7:08pm
Edicion
561

Por Ricardo Téllez Bautista

Abogado Unilibre especializado en Administración Pública Univalle


La FAO lanza alertas tempranas sobre el hambre aguda en colombia y el gobierno rechaza informe

Febrero 6 de 2022 - El informe Puntos críticos de hambre recomienda al gobierno Duque lo que debe hacer para evitar que la realidad publicada por el DANE en febrero de 2021 se agrave antes de junio próximo – Resumen

2.4 millones de colombianos sólo comen dos veces al día
El mapamundi de puntos críticos del hambre viralizado en redes sociales en la última semana de enero de 2022 nos sedujo a averiguar su origen.  Venezuela y Corea del Norte no se incluyeron como zonas críticas de hambre debido a la falta de disponibilidad o escasez de datos actualizados sobre inseguridad alimentaria, lo que no permitió una evaluación comparativa basada en la metodología aplicada. La fecha de corte del análisis contenido en este informe es el 16 de enero de 2022.

 

El Equipo de Alerta Temprana y Acción Temprana ATT de la FAO soportado en información oficial del gobierno colombiano, frente a la aparición del hambre aguda (2.4 millones sólo comen dos veces al día según el Dane en febrero de 2021) realizó un estudio que fue incluido en cobertura mundial con corte al 22 de enero pasado. En él se recomienda actuar de manera anticipada e inmediata para reducir los impactos de un lamentable fenómeno social que podría acentuarse antes de junio de 2022.

Para el período de las perspectivas de febrero a mayo de 2022, la FAO está emitiendo una alerta temprana para activar una acción humanitaria urgente en 20 "puntos críticos de hambre" del mundo, donde es probable que partes de la población enfrenten un deterioro significativo de la inseguridad alimentaria aguda en los próximos meses que pondrían en peligro sus vidas y su sustento; entre ellos Colombia, Haití y Honduras por América Latina. Venezuela y Corea del Norte no se incluyeron como zonas críticas de hambre debido a la falta de disponibilidad o escasez de datos actualizados sobre inseguridad alimentaria.
Las causas generales que se mencionan ante la aparición del hambre se refieren a la violencia organizada, riesgos de peligros naturales, riesgos económicos, plagas y enfermedades animales y vegetales. Los factores agravantes en cada punto crítico analizado tienen que ver con la inseguridad generada por la violencia organizada y los conflictos armados internos, impedimentos administrativos o burocráticos, restricciones por movilidad y limitaciones físicas relacionadas con el medio ambiente. Colombia no ha alcanzado los niveles de criticidad de los otros 19 puntos señalados en el mapa.

La FAO resume así las circunstancias de Colombia frente al fenómeno social:

“Factores clave de la inseguridad alimentaria: inestabilidad política y social, efectos económicos de la pandemia de COVID-19 y crisis migratoria

Es probable que la inseguridad alimentaria se deteriore aún más en Colombia en los próximos meses debido a una combinación de inestabilidad política, desafíos económicos y el impacto continuo de la crisis migratoria regional amplificada por el desplazamiento interno.

Los retrasos en la implementación del acuerdo de paz de 2016 entre el gobierno y los grupos armados no estatales han provocado nuevas oleadas de ataques violentos, con 61.000 nuevos desplazados internos entre enero y septiembre de 2021, tres veces los niveles de 2020. El malestar social y los trastornos económicos es probable que continúen en medio de los procesos electorales programados para la primera mitad de 2022. Esto podría contribuir a que continúen los altos niveles de desplazamiento en los próximos meses.

La pandemia de COVID-19 ha amplificado aún más las disparidades existentes y sus efectos económicos seguirán sintiéndose en los hogares vulnerables, a pesar de un repunte económico en 2021 y un crecimiento esperado del PIB del 5,5 por ciento en 2022. Si bien las pérdidas de empleo relacionadas con la pandemia ahora han sido casi recuperadas por completo, la tasa de desempleo sigue siendo alta, superando el 11 % en octubre de 2021. También es motivo de preocupación la alta tasa de inflación, que se situó en el 12,4 % interanual en septiembre de 2021, y es probable que siga afectando el poder adquisitivo de hogares vulnerables.

Además, Colombia sigue albergando el mayor número de migrantes venezolanos en la región. Hasta agosto de 2021, se informó que más de 1,8 millones de migrantes de Venezuela (República Bolivariana de) estaban en el país. 

El Estatus de Protección Temporal otorgado a los migrantes venezolanos en febrero de 2021, junto con la reciente apertura de las fronteras, podría impulsar un mayor aumento de los flujos migratorios en los próximos meses. Además, la cantidad de personas que transitan desde América del Sur y el Caribe a través del cruce de Darién a Panamá aumentó considerablemente en 2021; se prevé que aumente aún más en 2022, principalmente debido a las repercusiones económicas de la pandemia en Colombia. Entre enero y septiembre de 2021, más de 91.000 migrantes cruzaron el cruce del Darién, tres veces el récord anterior de 30.000 en todo 2016.

Según el Resumen de necesidades humanitarias de 2022, 7,3 millones de colombianos sufren inseguridad alimentaria y necesitan asistencia alimentaria en 2022. Aproximadamente el 64 % (1,1 millones) de los migrantes venezolanos en Colombia sufrían inseguridad alimentaria en julio de 2021, incluido el 14 % en situación de inseguridad severa. Los datos muestran una leve mejora en la situación respecto de hace un año, cuando el 73 % padecía inseguro. Sin embargo, la situación sigue siendo preocupante. La situación de seguridad alimentaria de los migrantes venezolanos en Ecuador (0,5 millones) y Perú (1,3 millones) muestra un panorama similar: la proporción de migrantes en situación de inseguridad alimentaria sigue siendo alta, en 66% y 57 % respectivamente, a pesar de una mejora en comparación con 2020.

Hay restricciones de acceso humanitario muy altas en Colombia. El acceso se ha deteriorado durante la segunda mitad de 2021 y es probable que empeore significativamente en las zonas afectadas por el conflicto.

La actual crisis económica, las sucesivas cosechas inferiores a la media y la inestabilidad sociopolítica agravada por la violencia de las pandillas exacerbará los niveles ya alarmantes de inseguridad alimentaria aguda, especialmente en los departamentos del sur”.

LAS RECOMENDACIONES – Acciones anticipatorias

• Suministrar insumos agrícolas esenciales para la supervivencia de los animales y el mantenimiento de la producción de cultivos (alimentos para animales, suministros veterinarios, semillas y fertilizantes); se espera que los precios de estos insumos aumenten aún más en tiempos de crisis.
• Brindar asistencia técnica para la producción y conservación de alimentos para animales (ensilado, henificado y concentrado artesanal), la preparación de fertilizantes con insumos locales y el establecimiento de bancos de semillas.
• Distribuir transferencias de efectivo a las personas más vulnerables en áreas rurales y urbanas, para mitigar el impacto de los aumentos esperados en los precios de los alimentos en la seguridad alimentaria. 

Respuestas de emergencia
• Brindar transferencias en efectivo y/o asistencia alimentaria a poblaciones vulnerables (tanto migrantes venezolanos como población receptora) en diferentes territorios.
• Proporcionar asistencia alimentaria e insumos agrícolas (semillas, fertilizantes y materiales) para la producción rápida, diversificada y segura de alimentos en contextos rurales, urbanos y periurbanos, para cerrar la brecha alimentaria de las personas afectadas por el conflicto/violencia, crisis sociales y otros choques/desastres.
• Apoyar a los migrantes venezolanos y las comunidades de acogida en las zonas rurales limítrofes, mediante la rehabilitación de los sistemas de agua, el establecimiento de áreas para la producción rápida de alimentos y el apoyo a la producción rápida de forraje (bancos de forraje, bancos de proteínas y cercas vivas).
• Brindar atención médica veterinaria de emergencia y entrega de alimento para animales, para recuperar el ganado sobreviviente y evitar mayores pérdidas y daños a los activos productivos ganaderos.
Otras acciones clave
• Aumentar los ingresos de los hogares y el empleo local, preservando los medios de vida agrícolas y mitigando la inflación que afecta el acceso a los alimentos, apoyando la cadena de suministro a los mercados locales.

El Gobierno rechaza el informe

La Canciller Marta Lucía Ramírez indicó que el informe FAO los tomó por sorpresa, pues antes de cada publicación, es costumbre que lo compartan previamente con los países cuestionados, pero en esta oportunidad no ocurrió igual. Según ella, la FAO no habría presentado “las suficientes cifras que sostengan este reporte”, razón por la cual se le pidió al organismo retirar a Colombia del mapa.
 
Por su parte, el ministro de Agricultura, Rodolfo Zea, afirmó que en Colombia no hay escasez de alimentos, pues la producción está en niveles normales. Por tal motivo, para el jefe de cartera, el informe está sacado de contexto y no tiene en cuenta el esfuerzo para mejorar la problemática.
 
Nota explicativa

Por considerar en extremo importante para comprender el contenido y alcance de esta alerta temprana de una situación oficialmente publicada por el DANE en febrero de 2021, transcribo una nota explicativa contenida en el informe que tratamos:

“La hambruna es el tipo más severo de hambre y, por lo tanto, es la fase más extrema de la escala IPC. Según la definición de la CIF, la hambruna ocurre en áreas donde: "al menos uno de cada cinco hogares tiene o es muy probable que tenga una privación extrema de alimentos. El hambre, la muerte, la indigencia y los niveles extremadamente críticos de desnutrición aguda son o probablemente serán evidentes". Se está produciendo o se producirá una mortalidad significativa, directamente atribuible a la hambruna o a la interacción de la desnutrición y la enfermedad". (Comité de Revisión de Hambruna dirigido por expertos internacionales en seguridad alimentaria, nutrición y mortalidad). 

Por lo tanto, la información contenida en esta sección no debe interpretarse como una declaración de que las hambrunas son inminentes en estos países. El propósito de esta sección es resaltar aquellas situaciones en las que factores específicos están contribuyendo al riesgo de hambruna si persisten ciertas condiciones.

Es importante señalar que hablar del riesgo de hambruna no significa que la hambruna sea el escenario más probable en estos contextos, sino que es un resultado posible. Dada la gravedad de estas situaciones, la comprensión de los impulsores clave y cómo pueden deteriorarse en el próximo período proporciona información crítica de alerta temprana que puede respaldar una ampliación de los esfuerzos de monitoreo, así como la promoción y las intervenciones para frenar un mayor deterioro. Dentro del marco de trabajo del IPC, se ha iniciado el trabajo para definir parámetros técnicos y procesos para identificar mejor los países y áreas que enfrentan un riesgo de hambruna. En esta etapa inicial, se están considerando tentativamente los siguientes parámetros específicos del contexto, entre otros, para trabajar hacia la identificación de contextos que enfrentan un riesgo de hambruna: prevalencia de la Fase 4 de la CIF en la población, restricciones al acceso humanitario y co-presencia de perturbaciones agravantes en la seguridad alimentaria”.  ESTE TEXTO contiene 358 palabras y aunque importante ES SUSCEPTIBLE DE ELIMINARLO SI EL ESPACIO NO LO PERMITE
 
Cita obligatoria: Información recogida en su totalidad en Puntos críticos de hambre. Alertas tempranas de la FAO y el PMA sobre la inseguridad alimentaria aguda: perspectivas de febrero a mayo de 2022. Roma. https:// doi.org/ 10.4060/ cb8376es

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