La evolución del sistema internacional…desigual

Por Jean Nicolás Mejía H el Lun, 01/02/2021 - 11:59pm
Edicion
510

Jean Nicolás Mejía H

Profesional Ciencias políticas - Pontificia Universidad Javeriana Bogotá. 28 años,  Máster en cooperación internacional y organizaciones internacionales de la Universitat de Barcelona


Educación presencial
Educación presencial

El eje central del estudio de la evolución histórica del sistema internacional, gira en torno a los procesos de modernización derivados de la globalización y a la conclusión inicial de que, al no darse dicha evolución homogénea en todas las regiones del mundo, esta modernización nunca puede ser igual. Por eso el sistema internacional es tan desigual.

Un claro ejemplo de lo anterior es el contraste que se ve en las regiones en el mismo periodo de tiempo histórico. El final de la década de los 80´, fue una época de vital importancia para el sistema internacional contemporáneo, supuso en Europa el fin de la guerra fría, la derrota de las repúblicas comunistas y el establecimiento del modelo económico capitalista. 

Pero para Latinoamérica también sería un periodo esencial, pues se iniciaba una estabilización democrática relativa: el fin de dictaduras militares, el marxismo histórico, el caudillismo populista y la dependencia de los Estados Unidos. Estas son las variables, -que se denominarán ahora paradigmas del atraso histórico de la región en el siglo XIX. 

Pero estos paradigmas, lejos de terminar con la llegada del neoliberalismo y las oportunidades comerciales, permanecerían latentes en la región, lo que ha potenciado que en los últimos 30 años, la región no pueda avanzar hacia los procesos que se están dando en todo el sistema internacional: Los procesos de distinto nivel de integración.

El militarismo es un paradigma histórico de la región latina que se cree extinto, pero que sigue vivo. La relativa estabilidad democrática suele atribuirse a la muerte del prestigio político del militar, y del aparente proyecto alternativo inexistente, relegando a las fuerzas militares a la subordinación de los nuevos gobiernos. Por consecuencia, la universalidad de los derechos humanos y la vigilancia permanente de nuevos actores por el respeto y protección de estos derechos complicaría su regreso al poder, pero esta demostrado que es una falacia: el caso de Venezuela enseña que los militares pueden vestirse de civiles, armarse de un discurso social para jugar el juego democrático, y una vez instalados en el poder, empezar a acabar con la democracia. 

Carlos Menem y Cristina Kirchner

Desempleo
Desempleo

A su vez, el fue sepultado por los movimientos que lo tomaron como bandera. Las guerrillas colombianas proclamaban en su día que su teoría era la salida para un estado eficiente y moderno, mientras se nutrían del narcotráfico y vivían del terrorismo. Con el inicio del fin de la violencia de guerrillas en el país con la firma del acuerdo de paz, se pensaba que la democracia era el nuevo camino del diálogo, pero los problemas de desigualdad social, la concentración económica, los monopolios,  las nuevas banderas del indigenismo vuelven a poner las ideas marxistas sobre la mesa, principalmente para su gestación. 

En Latinoamérica el primer debate es sobre pobreza, miseria y Pib percapita tan bajo frente a las economías desarrolladas, también hay una gran cantidad de población y densidad indígena, y su discurso antioccidental y anticapitalista puede traducirse como un nuevo movimiento revolucionario, que inclusive ya empieza a verse visible en países como Bolivia, Perú y Ecuador. La emancipación de las leyes indígenas sobre el sistema democrático occidental es una realidad en aumento.

Marcha indigena

 

Hugo Chavez
Hugo Chavez

Así mismo el populismo que promovió el estancamiento social de algunos países de la región a finales del siglo XIX, como México y Argentina, ha reaparecido. El viejo discurso de las promesas del cielo en la tierra y del cambio solo se ha reacomodado a las lógicas modernas: antes se promulgaba un discurso anticomunista en la región, del latente peligro de las repúblicas soviéticas por instaurar su sistema universal, y ahora el enemigo parece ser el chavismo, los movimientos bolivarianos y las banderas del indigenismo. La creación de figuras difusas como el castrochavismo y el argumento de que Cuba sigue teniendo planes de conquista mundial fueron elementos usados inclusive recientemente en las elecciones presidenciales en Estados Unidos. El populismo es una forma arcaica y obsoleta de buscar el poder, porque corrompe las instituciones: los sistemas de clientelismo y los entramados de corrupción se perpetúan en el poder de esta manera; y se utiliza por los problemas que se deriva del desempleo y la alta informalidad laboral.

Los paradigmas del atraso son realidad, y esto es lo que promueve un atraso de la región latina, pero no suponen la perdición definitiva ni la exclusión del sistema internacional. Su latente reaparición cono movimientos neo-institucionales exigen la implementación de reformas económicas regionales que aplicadas en principio de manera unilateral por los países -copiando el modelo asiático-, y luego en una coordinación regional -al mejor estilo de la integración política europea-, son la manera de potenciar a Latinoamérica. Pero deben actuar con planes de desarrollo de largo plazo, evidente hoy en la pandemia y combatir la corrupción por acción u omisión  del gobierno central, gobernaciones y alcaldías, que distorsiona el desarrollo económico y la justicia social.

Economía informal
Economía informal

Latinoamérica necesita una revolución de la economía social. Los verdaderos discursos de la intervención del estado y del estado de bienestar deben girar en torno al problema principal de la región en términos de atraso económico: las altas tasas de informalidad , la falta de entender el cambio climático y el nulo interés de los gobiernos por proteger sus propias economías internas. Sin ir más lejos, regiones ricas en recursos naturales como Colombia o Brasil, no tienen políticas de desarrollo del sector agro -el caso colombiano es interesante porque el Acuerdo de Paz proponía una reforma rural integral- y por eso es por lo que las economías internacionales son más fuertes que las regionales: se prima el producto importado que el local, siendo este último de mejor calidad. Todo por el problema de concentración de la tierra rural.

Ahora bien, la integración política solo es posible luego del cambio de modelo del uso de los mecanismos políticos para acceder a los intereses de los particulares o los privados –la gran mayoría de gobiernos actuales de la región están y llegaron al poder por el patrocinio de conglomerados particulares, en su mayoría económicos, que buscan mantener privilegios o la supervivencia-, hacia el uso de los mecanismos políticos para hacer al estado más eficiente, más intervencionista y procure un crecimiento social sostenido: mejor educación, mejores condiciones laborales y por ende un mayor desarrollo en lo ambiental  y bienestar social.

La evolución del sistema internacional y el atraso de Latinoamérica

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