La operación diaria del sistema de acueducto en 2026 exige a EMCALI garantizar el suministro continuo de agua potable. Una de las tareas principales es la reparación de fugas en las redes de distribución. Esta actividad afecta la disponibilidad del agua, los costos de operación y el estado de la infraestructura.

Las fugas son una causa importante de pérdidas de agua no contabilizada. Estas pérdidas reducen la presión en la red, aumentan el consumo de energía y afectan la eficiencia del sistema. Por esta razón, la detección y reparación rápida es parte clave de la operación. En 2026, EMCALI utiliza herramientas como sensores acústicos y sistemas de monitoreo para ubicar fugas con mayor precisión.

La gestión de fugas requiere organización técnica y operativa. La reparación inmediata depende de la disponibilidad de personal, equipos y procedimientos claros. También es importante dividir la red en sectores para intervenir zonas específicas sin suspender el servicio en áreas amplias. Esto permite reducir el tiempo de intervención y el impacto en los usuarios.

Otro punto relevante es la priorización. Las fugas visibles y de mayor caudal se atienden primero, pero las fugas no visibles también deben identificarse, ya que generan pérdidas constantes. Para esto, se utilizan modelos hidráulicos y registros de la red que apoyan la toma de decisiones. El uso de sistemas de información permite llevar control de las intervenciones y del estado de la infraestructura.

La reparación de fugas también influye en el uso del recurso hídrico. Reducir pérdidas disminuye la necesidad de captación, tratamiento y bombeo. Esto se traduce en menor consumo de energía y mejor aprovechamiento del agua disponible.

Sin embargo, existen limitaciones. Parte de la red es antigua y requiere mantenimiento frecuente. Además, el crecimiento urbano aumenta la demanda y la extensión del sistema. Estos factores pueden retrasar las intervenciones. Por eso, la reparación inmediata debe complementarse con mantenimiento preventivo y renovación de tuberías.

En conclusión, la reparación de fugas es una actividad central en la operación diaria del acueducto de EMCALI en 2026. Su correcta ejecución permite reducir pérdidas, mantener la continuidad del servicio y optimizar recursos. La ingeniería aplicada a la gestión de redes contribuye a mejorar el funcionamiento del sistema y su sostenibilidad.

Ramiro Varela Marmolejo