En Santiago de Cali, el desarrollo urbano está acompañado por un sistema de curadurías urbanas que cumplen un papel fundamental en la planeación, control y legalidad de las construcciones. Estas entidades privadas, autorizadas por el Estado, actúan como garantes del cumplimiento del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y de la normativa urbanística vigente, sirviendo como un puente entre ciudadanos, constructores y la administración pública.
Curaduría Urbana 1 de Cali
Ubicada en el sector de San Fernando, una zona tradicional y estratégica del centro-occidente de la ciudad, la Curaduría Urbana 1 atiende un amplio número de trámites urbanísticos.
Dirección: Calle 4A #35-32, barrio San Fernando.
Teléfono: 315 305 0181.
Zona: Centro-occidente de Cali.
Actividades: Estudio, trámite y expedición de licencias de urbanización, construcción, parcelación y subdivisión. También presta servicios de asesoría técnica, consulta normativa y seguimiento a trámites urbanísticos.
Curaduría Urbana 2 de Cali
La Curaduría Urbana 2 se encuentra en el barrio Granada, una de las zonas comerciales y administrativas más importantes del norte de Cali, con alta dinámica inmobiliaria.
Dirección: Avenida 4 Norte #10N-130, barrio Granada.
Teléfono: (602) 348 9483.
Zona: Norte de Cali.
Actividades: Trámite y expedición de licencias de construcción, urbanización y subdivisión, orientación a ciudadanos y empresas, y atención de peticiones, quejas y reclamos relacionados con procesos urbanísticos.
Curaduría Urbana 3 de Cali
Situada en el sector de Tequendama, en el centro urbano de la ciudad, la Curaduría Urbana 3 cumple un rol clave en la gestión de licencias para proyectos residenciales y comerciales.
Dirección: Calle 5C #43A-13, barrio Tequendama.
Teléfono: (602) 552 4287.
Zona: Centro de Cali.
Actividades: Expedición de licencias urbanísticas, radicación y evaluación técnica de proyectos, preliquidación de trámites, asesoría normativa y acompañamiento a procesos constructivos conforme al POT.
El rol de las curadurías en el desarrollo de Cali
Más allá de su función técnica, las curadurías urbanas cumplen un papel estratégico en la consolidación de una ciudad ordenada, segura y sostenible. Su trabajo contribuye a prevenir construcciones ilegales, garantizar estándares de seguridad estructural y promover un crecimiento urbano acorde con la planificación territorial.
En una ciudad en constante transformación como Cali, estas entidades se mantienen como actores clave en la articulación entre el desarrollo inmobiliario, la legalidad y el interés público.