Concejo, Personería y Contraloría Municipal co-responsables

Por Ramiro Varela M.

Cuando al alcalde Rodrigo Guerrero le preguntan cómo recibió el Municipio de Cali, ha dicho que, económicamente, la “olla está raspada” y si quieres enterarte de toda la “podredumbre” del Municipio háblate con Miguel Meléndez Secretario de Infraestructura y Valorización. Ésa es la calificación que hace el actual alcalde del gobierno anterior. Efectivamente llegó el momento en que se ha oficializado la primera parte de la verdad de la pasada Administración Municipal liderada por Jorge Iván Ospina, que es de putrefacción.

La relación de lo que se conoce oficialmente hasta la fecha sobre los hechos irregulares de la administración Ospina en donde el Municipio pierde muchísimo dinero público se resume en: 

Estadio Pascual GuerreroEl millonario despilfarro e inmoralidad contractual en la remodelación del estadio Pascual Guerrero (predio de la Universidad del Valle); corrupción administrativa de Megaobras coordinada desde la Secretaría de Infraestructura y Valorización pero manejada en las esferas próximas al Alcalde con pocos concejales; los casos de SIEMENS para el recaudo del MIO heredado del gobierno anterior, que demuestran la inmoralidad de la Presidencia de Metrocali; millonaria corrupción política en guardas cívicos ejecutada por los subalternos del Alcalde y los Concejales más cercanos; corrupción y desgreño administrativo en la Secretaría de Salud y las ESES coordinada por sus más cercanos colaboradores; el negocio del Lote de Talleres del Municipio liderada por la Secretaria de Vivienda; el negocio con el Centro de Diagnóstico Automotor desde el despacho del Alcalde y ejecutado en su círculo íntimo; corrupción en el Programa de Vivienda de Santa Elena con el sector privado y heredada del gobierno anterior; corrupción y desgreño administrativo en el DAGMA en la puesta de la autoridad ambiental al servicio a particulares; la lavandería de contratos en la EMRU; la corrupción en Planeación Municipal y hasta en la contratación con Univalle; el desgreño administrativo en la Secretaria de Cultura y Corfecali; corrupción política con el Concejo, Personería y Contraloría Municipal y lo que definitivamente colmó la paciencia del “espejo retrovisor” fue el manejo de las finanzas públicas en el Gobierno anterior.

Rodrigo GuerreroPor ello la calificación que hace el alcalde Guerrero de la “podredumbre” encontrada del Municipio de Cali, es precisamente la descomposición del ser humano generalizada en todas las dependencias de la administración anterior, que originó la decadencia y desmejora moral del Municipio, por lo que se ha podrido y es a la administración Guerrero a la que le toca sanear no solamente las finanzas, sino la cultura de los funcionarios públicos municipales

La "podredumbre" en el estadio

Ya no alcanzaron los $105 mil millones que costó la remodelación del Estadio, sino que hacen falta más dineros, que según la nueva Secretaria del Deporte Clara Luz Roldan, alcanzan la suma de $9.000 millones, para la terminación del 100% del Pascual Guerrero. Éste es un hecho irregular, muy grave, que investiga la Fiscalía y la Procuraduría. Mucho se ha publicado sobre el interés del alcalde Ospina con esta obra, pero la firma de un acta por mayores cantidades de obra por $10 mil millones el lunes 26 de diciembre del 2011, sin que la revisara el interventor del contrato, prueba su interés personal en este proyecto. Y haber pagado $4.500 millones, atreviéndose a quitarle esos recursos a la comunidad, en sus obras más sentidas, permite entender la situación al interior de la relación de presión entre alcalde y contratistas.

El Fondo Mixto para la Promoción del Deporte, en cabeza del Pascual Guerrero, decía en el mes de Noviembre que la obra la entregaría el 31 de Diciembre y ahora faltan 90 días adicionales, es decir, para el mes de Mayo del 2012. Hay un acta de $15 mil millones que tiene la Secretaría del Deporte para cancelarle dineros al Fondo Mixto por el estadio, pero mientras no haya actas de liquidación de garantías contractuales, esos dineros no serán desembolsados.

El escándalo crece, el estadio no se entrega, la ciudadanía se indigna y los organismos de control rezagados en las investigaciones.

La corrupción administrativa de Megaobras

Está probado por parte del Secretario de Infraestructura y Valorización Ing. Miguel Meléndez que:

1.    Los estudios, diseños y planeación no están terminados, que la plata no alcanza para las obras en ejecución y menos para la 2ª fase que no se contrató.

2.    La liquidación y distribución de la valorización quedó mal hecha. Los caleños no tuvieron capacidad de pago, no hubo planeación administrativa y financiera, no hay cierre financiero.

3.    Las Megaobras no corresponden a un plan coordinado de ciudad, es una colcha de retazos, el sistema de pago de las Megaobras de precio global fijo es perverso y las 21 Megaobras no obedece a ninguna planeación urbana.

Se puede deducir la gravedad con lo que se encuentra el alcalde Rodrigo Guerrero, pues después de este diagnóstico lo único cierto es que le Municipio debe pagar el $1 billón de valorización y no los ciudadanos. Estas irregularidades fueron dirigidas por el Consorcio G y B representado por el Ing. Rodrigo Cerón, quien en la práctica fue el gerente de las Megaobras y por ello tuvo $6.200 millones de honorarios, entre ellos una prima éxito de $5.368 millones. Esa errónea estructuración técnica, económica y  jurídica de Megaobras fue algo inconveniente para la ciudad y prontamente se conocerá un desequilibrio financiero superior a ese $1 billón, cuando los jueces fallen la legalidad para la 21 Megaobras. Todo esto por la equivocada decisión del alcalde y el estructurador al pasarle los estudios y diseños finales a los contratistas de las Megaobras: Infraestructura Cali (Pavimentos Colombia), Megaobras Cali (Conalvías) y vías de Cali (Vergel y Castellanos).

Los casos de SIEMENS para el recaudo del MIO

Jorge Iván Ospina y Metrocali fueron gestores finales de la solución al negocio del recaudo del MIO a cargo de un consorcio liderado por SIEMENS. La acción mágica de una tutela otorgó este contrato que genera honorarios por más de $1 Billón. En su momento la Cámara de Comercio de Cali protestó por el negociado. Adicionalmente el gran pecado de Ospina fue pasar de inocente y no hacer el lobby para que la tutela la revisara la Corte Constitucional. Así de torcido nació uno de los contratos más grandes de la administración pasada.

La millonaria corrupción política en guardas cívicos

Éste es uno de los casos más evidentes de corrupción administrativa, en donde se despilfarraron más de $48 mil millones en dos años, solo para tener 1.300 guardas electorales (cívicos), que fueron distribuidos equitativamente entre los amigos del alcalde y la mayoría de Concejales. La comunidad da testimonio que durante 2 años la mayoría de dichos guardas deambularon las calles de la ciudad, sin rumbo y sin control.

La corrupción y desgreño administrativo en Salud y las ESES

La situación económica financiera y de viabilidad institucional de la salud de Cali es crítica todo por la corrupción en la Secretaría de Salud y las Empresas Sociales del Estado, generando insuficiencia financiera en su operación, lo que da un desequilibrio superior a los $100 mil millones en la administración del alcalde Ospina. Rodrigo Guerrero ha decidido presentar un proyecto de Acuerdo para viabilizar el servicio de la salud de Cali. Muchos hospitales públicos son inviables y todas las redes de salud con deficitarias.

El negocio del Lote de Talleres del Municipio

El Municipio perdió la joya de la corona que era el lote de 92mil m2 ubicado en la Carrera 8ª con Calle 70 y que tiene un valor comercial de $50 mil millones. Todo por no reversar un equivocado convenio asociativo para desarrollar vivienda, que se hizo sobre un Programa denominado BRISAS DE LA BASE con la sociedad del Ing. Fabián García Ríos. Allí se construyeron en 5 años tan solo 140 apartamentos y el resto de  la tierra de 80 mil m2, se permutó irresponsable e ilegalmente con un lote en Yumbo, en donde los avalúos han sido cuestionados y por supuesto la conveniencia del negocio, que el alcalde Guerrero debe reversar.

El negocio con el Centro de Diagnóstico Automotor

Rodrigo Guerrero ha criticado el convenio prorrogado en los finales de la administración anterior entre el Centro de Diagnóstico Automotor del Valle y la Secretaría de Tránsito de Cali, porque se presentan situaciones que no benefician financieramente al Municipio sino a particulares. Éste convenio se encarga de llevar el registro de los vehículos de la ciudad, recaudar dineros del tránsito y sistematizar la información de esta entidad. Va a manejar en los próximos 12 años más de $1 billón y  los cuestionamientos se fundamentan en la baja participación que recibe el Municipio de Cali, que tan solo es del 40%, mientras en Bogotá es de orden el 50%. El presunto detrimento patrimonial de la ciudad superaría los $100 mil millones en la ampliación del contrato con el CDAV.

La lavandería de contratos en la EMRU

La Administración Guerrero internamente ya comprobó cómo  se utilizó la empresa de Renovación Urbana para desarrollar contratos que vulneraran la ley de contratación administrativa, especialmente en todos los que fueron los estudios de las Megaobras, contrataciones con Metrocali, Secretaría de Educación, Secretaría del Deporte, Secretaría de Bienestar Social, Secretaría de Tránsito, Secretaría de Infraestructura y Valorización, Planeación Municipal y el DAGMA. La suma de todos estos contratos supera los $150 mil millones y en ellos se hizo de una manera directa, obviando la licitación pública.

La corrupción política con el Concejo, Personería y Contraloría Municipal

¿Cómo logró el alcalde Jorge Iván Ospina sacarle más de $2 billones a los caleños en contrataciones irregulares, sin que el Concejo, la Personería y la Contraloría  Municipal cumplieran sus funciones? La única respuesta es: a través de la corrupción política, pues no hubo ningún debate que condujera a ninguna investigación de  fondo y se podría decir que la ciudad en los 4 años pasados no tuvo control constitucional, ni disciplinario y menos fiscal de sus organismos municipales competentes.

Ha sido tan evidente lo que los Secretarios del despacho han encontrado y sin desarrollar ninguna persecución administrativa o  política al gobierno anterior. Lo cierto fue que les tocó trabajar con el “espejo retrovisor” para tratar de proyectar el nuevo plan de acción del gobierno del alcalde Rodrigo Guerrero, quien en la sola palabra “podredumbre” resume lo que paso en la administración Ospina.