La Unión hace la fuerza

Por Visitante (no verificado) el Lun, 18/07/2016 - 12:00am

Por: Luis Hernán Ocampo G.

La semana pasada la ciudadanía del Municipio de Envigado, Antioquia, votó por regresar después de 33 años al grupo de los otros 9 Municipios que constituyen el área metropolitana del Valle de Aburrá. Los beneficios económicos, urbanísticos y ambientales de estas áreas, convencieron a los Envigadeños de unirse a sus vecinos para trabajar por proyectos comunes. Cali hace parte de un área metropolitana no formal conformada junto a sus  municipios vecinos de Candelaria, Jamundí, Palmira y Yumbo, los cuáles se están consolidando como ciudades dormitorio de la población que trabaja, estudia y se divierte en Cali.

Las áreas metropolitanas son entidades administrativas formadas por un conjunto de dos o más municipios integrados alrededor de un municipio núcleo, la capital de Departamento, que se caracterizan por estar vinculados entre sí por dinámicas e interrelaciones territoriales, ambientales, económicas, sociales, demográficas, culturales y tecnológicas. Para esto, una administración coordinada entre estos municipios permitirá programar y coordinar de mejor manera el  desarrollo sustentable, desarrollo humano, ordenamiento territorial y la prestación de servicios públicos, en beneficio de la calidad de vida de los habitantes de las localidades participantes.

El establecimiento formal de un Área Metropolitana alrededor de Cali, representaría un avance para solucionar crecientes problemas compartidos que sufren la ciudad y sus vecinos  como la movilidad, la inseguridad, la contaminación ambiental.

Más allá del tema burocrático, lo interesante de un Área Metropolitana son las  competencias y los recursos. Para programar y coordinar el desarrollo armónico, integrado y sustentable de los miembros, se deberá formular y adoptar un Plan Integral de Desarrollo Metropolitano con perspectiva de largo plazo. Esto permitirá por ejemplo pensar, con ayuda de la Gobernación del Valle y del Gobierno Nacional, en un gran proyecto de sistema de transporte público único, o planificar una sola estrategia de seguridad y convivencia ciudadana.  

Igualmente deberán formular y adoptar un Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial, el cual será norma marco para los planes de ordenamiento territorial de cada municipio. Así por ejemplo, se podrá tomar medidas conjuntas para la protección integral  de las cuencas hidrográficas de la región, lo cual es de especial importancia para Cali que requiere buscar y proteger fuentes de agua para el consumo humano y para la generación de energía en la próxima década.

Respecto a los recursos, la sobretasa ambiental que se entregan a la CVC, y los cuáles siempre se discute en el Concejo sobre su efectivo retorno para resolver las necesidades ambientales de la ciudad, serán parte del presupuesto del Área Metropolitana para proyectos ambientales focalizados en su territorio. Así mismo la Nación y la Gobernación están en la obligación de coadyuvar los proyectos del área.  

Líderes gremiales de la región como Alberto Moreno Uribe de Camacol Valle,  han establecido dentro de sus objetivos impulsar la conformación  del área metropolitana, “dado que en municipios vecinos como Jamundí y Palmira, principalmente, se construye hoy más del 60% de las nuevas viviendas”. (El País, 2016). Podemos ver que “el 33 % de los caleños que desea comprar una casa o un apartamento de interés social o prioritaria se han visto obligados a buscar opciones en los municipios vecinos  por  la insuficiente  oferta de planes habitacionales en Cali” (El País, 2015).

Así, debemos entonces pensar que los ciudadanos que hoy en día prestan y consumen servicios y bienes en Cali, merecen tener por ejemplo un tren de cercanías  para movilizarse rápido o una oferta de educación de calidad para los niños y niñas que serán los futuros profesionales de la región. En Bello por ejemplo, el área Metropolitana y la Nación se unieron para ayudar a construir un Megacolegio (Diario El Mundo, 2016).

La experiencia nos muestra que en los temas públicos lo más importante es la voluntad política de los gobernantes. Así, la invitación para los Alcaldes y concejales de Cali, Yumbo, Jamundí, Candelaria y Palmira es a que no sigan la actitud de sus antecesores con la asociación de municipios llamada G8, que no ha podido arrancar por miedos y egoísmos, y pensando en el bien de sus habitantes, unan fuerzas para jalar todos para el mismo lado, es solo cuestión de voluntad, y si la demuestran, seguro los gremios los apoyarán así como la Gobernación y la Nación como pasa en el Valle de Aburrá.

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