Más árboles y cero basura

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 29/09/2018 - 8:15am
Edicion
388

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


Entre dos extremos, la tala de árboles y el aumento de la basura se debaten el mundo, hoy cada día más amenazado por el calentamiento global y la contaminación ambiental. Algunos países han tomado conciencia de la necesidad de combatirlos y a su vez garantizar la alimentación a una población que se desborda. Según últimos datos, Paquistán está sembrando 1.000 millones de árboles, China 66 millones, Senegal 11 millones, Nigería 5 millones y en África se construye un cinturón verde de 5.000 kilómetros para detener el avance del desierto, pues lo dramático es que el mundo pierde 10 millones de árboles al año.

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En Colombia vemos como la minería ilegal sigue destruyendo los bosques y las cuencas de los ríos sin noticias de acciones preventivas y correctivas por parte de la autoridad ambiental. Lo vemos en los Farallones de Cali, décadas de denuncias y cada día siguen en aumento la tala del bosque, las invasiones y la minería ilegal, todos iguales de campantes como el célebre whisky escocés.

las basuras vienen en aumento contaminando ríos y mares y afectando la vida en ellos

Pero el otro extremo es igual de preocupante: las basuras vienen en aumento contaminando ríos y mares y afectando la vida en ellos, lo cual a su vez causa daño irreversible a los corales y disminuye el repoblamiento de los peces, lo cual constituye una amenaza a la seguridad alimentaria de la población mundial.

En las ciudades el comportamiento poco cívico de muchos de sus habitantes hace que los desperdicios aparezcan por doquier. Aquí es válido y se debería repetir a diario el antiguo aforismo: “la ciudad más limpia no es la que más se barre, es la que menos se ensucia”.

desde la casa y en la escuela se debe volver a la enseñanza que el cumplimiento de los deberes es lo que crea los derechos y no al contrario

Creo que desde la casa y en la escuela se debe volver a la enseñanza que el cumplimiento de los deberes es lo que crea los derechos y no al contrario. Uno de los máximos deberes es el comportamiento responsable y respetuoso con nuestros semejantes y con la casa que habitamos: la ciudad y el Planeta Tierra. Sin cuidarlos, no solo dañamos el presente sino que arruinamos el futuro.

¿Qué dejaremos a las nuevas generaciones? Un mundo desértico e inhóspito, lleno de seres famélicos buscando un mendrugo de pan o una gota de agua.     

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