Coincidencias y diferencias económicas y políticas entre gobierno y empresarios

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 22/08/2015 - 9:31am

Por Luz B. Jiménez/Pablo Borrero

Mientras la Ministra de Comercio insiste en que hay unos empresarios que demandan del Estado mayor proteccionismo para sus industrias y malgastan sus energías en otros menesteres diferentes a innovar y ponerse a tono con las nuevas exigencias de la economía capitalista globalizada, otros empresarios por el contrario están beneficiándose de los frutos de la reconversión industrial que les permite competir en condiciones más favorables en el mercado interno e internacional.

De aquí se desprende que el gobierno del presidente Santos no esté dispuesto a apoyar al proteccionismo de viejo cuño en el cual están sumidos muchos de los empresarios que operan en el país, hasta tanto no se modernicen e inviertan en innovación y tecnología para mejorar su productividad y competitividad.

No obstante, agrega la ministra, es posible hacer industrialización con apertura económica y comercial en la medida en que la economía del país no se cierre al mercado internacional impidiéndonos exportar y competir, sin lo cual no será posible transformarnos en un país industrializado!!

Por otra parte, dice la funcionaria que el gobierno está dispuesto a escuchar a los empresarios con el fin de conocer sus dificultades e incluso subsidiarlos para que puedan exportar sus productos, siempre y cuando estén decididos a innovar y de alguna manera renunciar al proteccionismo industrial de vieja data, que ha sido reemplazado por la nueva economía industrial y de servicios de alta tecnología (de corte neo liberal).

La confrontación entre las tendencias proteccionistas y de libre comercio predominantes en el mundo globalizado no eximen al sistema capitalista de la crisis económica, de la cual Colombia no es ajena y que ha conducido a las clases dirigentes a utilizar nuevas estrategias y a someter al dominio de sus políticas económicas a un amplio sector de empresarios que se quedaron rezagados del proceso de innovación tecnológica.

Y de ahí que se haga énfasis por parte del establecimiento de mantener una serie de medidas económicas como la denominada regla fiscal que impide incrementar el gasto público social, el modelo de inflación controlado, que con la reducción del precio del petróleo y el alza artificial del dólar aumentará el costo de las materias primas de los bienes producidos en Colombia y con ello los precios de los artículos de consumo y el fortalecimiento del sistema financiero que mantiene altas tasas de financiamiento del crédito que hacen imposible su consecución en favor de pequeños y medianos propietarios e industriales, al tiempo que genera pingues ganancias a dicho sector calculadas hasta ahora en más de siete mil millones de pesos.

Algunos analistas consideran que si bien es cierto existe la necesidad de innovar y transformar la industria con el fin de hacerla más productiva y competitiva, es necesario resolver algunas dificultades por las cuales atraviesa en materia arancelaria, tributaria, energética, cuyo costo en Colombia es muy superior a la de otros países con los cuales compite en el mercado internacional, además de la incidencia de los TLC que de convertirse en una oportunidad para importar y exportar han llevado a la ruina a la industria nacional y a la agricultura respectivamente.

En todo esto los diferentes gobiernos que se han sucedido con posterioridad a la apertura económica y comercial tienen una gran responsabilidad no solo porque no han implementado una verdadera política industrial, sino por las consecuencias que de ello se han derivado y que en las actuales circunstancias se han agravado con la desaceleración de la economía que han hecho que ésta sea más débil y dependiente del mercado internacional, en donde los monopolios transnacionales son los que fijan las condiciones y los precios de compra y venta de los productos, bienes y servicios que demandan los consumidores. Lo paradójico de todo este asunto es que mientras el gobierno del presidente Santos declara que la economía del país está blindada, utiliza el presupuesto y el endeudamiento para financiar a ciertos sectores de la industria como el de la infraestructura y la construcción a los cuales les entrega cuantiosos recursos y estímulos tributarios, en tanto no existe dinero para atender las necesidades y urgencias que demanda la comunidad en materia de inversión social, circunstancia ésta que el Estado aprovecha para agenciar la campaña presidencial del Vicepresidente Vargas Lleras y para apoyar a los candidatos del partido del gobierno a las próximas elecciones regionales de octubre del año en curso.

En este momento de la vida nacional, hay que exigir de inmediato la puesta en marcha de una política integral en materia industrial que tenga por objeto desarrollar el capital productivo, generador de riqueza y de empleo, en que el Estado no esté subordinado a los monopolios nacionales y extranjeros e incorpore al proceso de la producción, distribución y consumo de bienes a todos los sectores económicos y sociales que con su trabajo contribuyen al fortalecimiento de la economía del país y del bienestar social de los colombianos.

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