Valorización a medias

Por Carlos Botero el Sáb, 26/08/2017 - 9:18am
Edicion
331

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Por Carlos Enrique  Botero Restrepo

Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.

Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de 2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.


A los contribuyentes caleños les aplicarán con vaselina, una vez más, el impuesto por valorización llamado contribución para suavizar sus efectos. La vaselina en este caso corre por cuenta del departamento como quien dice nada de esto tiene que ver con el Municipio de Cali que tiene gigantescas deudas con los ciudadanos que tributan al fisco local. La avenida Cañasgordas se ampliará con recursos provenientes del recaudo respectivo que es muy distinto a cualquier pago impositivo declarado por el Municipio de Cali. Y todos felices. El Municipio nada tiene que ver y el Departamento busca desarrollo regional.

Detrás de esta figura se esconde, aún sea sin proponérselo, el enriquecimiento ampliado de los propietarios de grandes extensiones de tierra

Detrás de esta figura se esconde, aún sea sin proponérselo, el enriquecimiento ampliado de los propietarios de grandes extensiones de tierra que obtendrán por la consecuente conversión de sus predios agrícolas en zonas urbanas, infinitos acrecentamientos de valor de sus propiedades.

Pero, como la iniciativa surge de la Gobernación del Valle del Cauca, el Municipio de Cali pasa agachado, por lo tanto aparentemente no cabe reclamación contra éste.

Aunque la figura no es nueva, se trata de una actualización de un viejo recurso que podría llamarse de escala territorial donde las instancias municipal y departamental se complementan para que el uno cubra las deficiencias del otro.

Cali tiene una pésima historia de la implementación de la valorización como recurso de desarrollo urbano. Quizás la primera obra que se financió por esa vía fue la Avenida de las Américas. Desde entonces se asumió la actitud de que tras las propuestas, proyectos y ejecuciones, se hicieran completas o a medias, sin que se hubiese evaluado la experiencia, se pasaba al siguiente capítulo.

Se plantea ampliar la Avenida Cañasgordas a partir de asumir su financiación vía valorización sin que se haya hecho la evaluación de la experiencia cumplida

En este punto estamos hoy en día. Se plantea ampliar la Avenida Cañasgordas a partir de asumir su financiación vía valorización sin que se haya hecho la evaluación de la experiencia cumplida. Con no poco cinismo un director de Valorización Municipal, en un foro público, declaraba ante la evidente falta de relación entre el recaudo del impuesto y la calidad y cantidad de obra ejecutada , y ante el desplazamiento de recursos de uno a otro proyecto, que aún así la obra se hizo. Es decir, así sea incompleta, la obra se ejecutó.

Los automovilistas que diariamente se desplazan entre Cali y Jamundí sentirán un pasajero alivio gracias a la ampliación de la Cañasgordas, la misma que quedará saturada en pocos años sin que se hayan resuelto las otras demandas asociadas al crecimiento del flujo vehicular entre Cali y Jamundí, reduciendo la intervención a las demandas del flujo automotor, olvidando peatones y ciclistas como usuarios reales y crecientemente asiduos al recorrido.

A discutir los alcances e implicaciones de un nuevo proyecto vía valoración.

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