Incoherencias y contradicciones de la Administración Municipal

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 25/02/2017 - 12:22pm
Edicion
305

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

La actual administración que preside el alcalde Armitage conjuntamente con los concejales de la ciudad continua dando “palos de ciego” o lo que es peor, dando un paso adelante y dos atrás, cuando se trata de resolver algunos de los problemas que aquejan a los caleños. No hay que olvidar que desde la administración se planteó la necesidad de permitir la compañía del parrillero hombre en las motos y posteriormente se determinó que era mejor mantener la prohibición para garantizar dizque la seguridad de los ciudadanos contra los atentados de los sicarios que conducen dichos vehículos.

Recientemente se dijo que el MIO pasaría nuevamente por el bulevar de la Avenida Colombia y ahora se afirma lo contrario. Igualmente se dijo que no se permitiría la circulación de buses y busetas del servicio publico tradicional y hoy se ha autorizado dicho transporte en casi 200 buses de la empresa DECEPAZ que circulan en varias comunas de la ciudad. Al mismo tiempo se persiste en la realización de una serie de experimentos en materia de movilidad con el pico y placa desde las 6 a las 9 de la mañana, amén del pago por congestión que no cumple con las expectativas esperadas en esta materia tendientes a mejorar la movilidad y que por lo demás van en contravía de la consolidación de dicho propósito.

Por supuesto que en el seno del concejo municipal se tramita el denominado en el argot popular el “papayazo tributario” con el cual se pretende rebajar los intereses de mora a los presuntos deudores de la contribución de valorización y del impuesto predial, cuya acción judicial se encuentra prescrita además de que dichas obras no se terminaron en su totalidad en el plazo otorgado por el Concejo Municipal, con lo cual la administración trata de exigir el cobro de lo no debido. A todo esto se suma la posibilidad de que con base en el acuerdo municipal se otorgue la facultad al alcalde para determinar a quien se concede o no la prescripción de la deuda tributaria, sustituyendo de esta manera la ley por la voluntad del funcionario.

Por otra parte, lo que resulta por demás insólito es que desde el Concejo Municipal se esté planteando por cuenta de uno de sus miembros, la necesidad de militarizar algunas comunas de la ciudad en donde los problemas de inseguridad se han desbordado hasta el punto de que según se dice se hace indispensable reforzar el pie de fuerza policial con unidades del ejército nacional para lograr contener la criminalidad en todas sus formas y expresiones delincuenciales. Nadie se explica como después de que entró en vigencia el nuevo Código de Policía y Convivencia se imponga la necesidad de que solo con el acompañamiento del ejército, es posible que la policía pueda cumplir con sus funciones y que el alcalde de la ciudad que actúa en su condición de jefe de la policía termine aceptando semejante despropósito en contra de lo establecido en la Constitución y la ley.

Finalmente el problema del agua que afecta a cerca de un millón de personas en el suroriente de la ciudad no parece tener solución a corto ni mediano plazo, no obstante que existen varias iniciativas que podrían ser implementadas por lo menos para mitigar dicho problema que se ha convertido en un asunto prioritario y de simple humanidad con los habitantes de este sector de la ciudad, al cual se le prometen soluciones que no pasan de los estudios de pre factibilidad y factibilidad de largo plazo.

De seguir las cosas como están es de prever que la situación de la ciudad y de los caleños no mejorará, en medio de lo que parece ser una constante en materia de improvisación y la ausencia de políticas coherentes que permitan atacar las causas de los problemas y remover los obstáculos que impiden soluciones inmediatas que esperan los caleños, que hoy levantan su voz de protesta contra este estado de cosas que les toca padecer, sin que se advierta ninguna solución real a sus problemas que los aquejan y frente a los cuales tendrán que exigir con mayor fuerza el cumplimiento de los deberes constitucionales y legales que tienen los funcionarios públicos y los concejales de la ciudad en donde los caleños tienen el derecho de vivir en mejores condiciones y bienestar para todos.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

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