La comida y el futuro

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 22/09/2018 - 4:38am
Edicion
387

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


Los mayores problemas del mundo de hoy son el calentamiento global, el agotamiento de los recursos naturales no renovables como petróleo, gas y carbón y la destrucción de los renovables como los bosques, la contaminación de  mares y ríos, la destrucción de las tierras fértiles y la creciente explosión demográfica. Hoy somos 7.550 millones de seres, que en el año 2050, serán 12.000 millones.

Lo anterior hace indispensable, para que el hombre pueda sobrevivir en la Tierra, cambiar el actual planteamiento que el crecimiento del consumo es desarrollo. Es todo lo contrario, es acelerar la destrucción del medio por el agotamiento o destrucción acelerada de sus recursos.

Según la FAO, hoy cerca de un tercio de los alimentos que se producen son desperdiciados desde la cosecha hasta su consumo en los hogares. Estima que los desperdicios son del 22% en legumbres y oleaginosas, 35% en pescados y productos marinos, 20% en lácteos, 45% en frutas y hortalizas, 45% en raíces y tubérculos, 20% en carne y 30% en cereales. Lo anterior indica que debemos tomar conciencia que los recursos no son infinitos, que se agotan y que el crecimiento poblacional aumenta su demanda.

Es el momento de comenzar a cambiar el manejo de los alimentos y educarnos para cuidarlo todo y llegar a basura cero, reciclando al máximo. Un ejemplo lo acaba de dar la ciudad de San Francisco prohibiendo el uso del agua embotellada y con ello miles de botellas plásticas no terminarán inundando y destruyendo la vida en ríos y mares.

En otras palabras, debemos llegar al concepto de una total economía de guerra, en donde la gente se chupaba hasta los dedos para no perder ni una gota de la escasa comida.

Igual los gobernantes y economistas deben cambiar el planteamiento que el crecimiento del consumo es desarrollo,  pues es falso. Lo contrario es lo que se debe enseñar, que incrementar el consumo por el consumo es acelerar el fin de la vida del hombre en su Planeta.

De no cambiar pronto, el oro que con tanto celo guardan los Bancos Centrales no servirá absolutamente para nada y menos el papel moneda, pues nada habrá para comprar o intercambiar. Si alguien duda puede preguntar en Venezuela para que sirven los “petrodolares”.

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