Que vainas! No me vuelvo a equivocar

Por Moisés Banguer… el Sáb, 21/04/2018 - 3:40pm
Edicion
365

Moisés Banquera Pinillo

Hace 8 años me equivoque y probablemente fui cómplice sin saberlo de armar un concierto para destruir a Colombia, para truncar el desarrollo de miles de familias jóvenes en esa época. Fui cómplice ingenuo de orquestar un concierto para fumigar el estado de derecho, desarticular la unidad familiar, desaparecer los valores, la ética y premiar el crimen, la mermelada, los atajos y peor aun la ilegalidad.

Vote por un programa de gobierno construido al amparo de la seguridad democrática, la inversión, la cohesión social, el dialogo popular y un estado austero. Me falto escrudiñar si el candidato del entonces digería el programa como propio o había desarrollado el articulado con su puño y letra o al menos lo había gerenciado.

El día de la posesión del judas de las 2.920 horribles noches, recibí las primeras puñaladas en el pecho cuando contrastaba sus palabras con el programa de gobierno por el cual vote… SEGURIDAD DEMOCRATICA VS PROSPERIDAD DEMOCRATICA… Semánticamente elegante y con buen verso. Pero en su contenido tenía un fraude de entrada.. Era pasar de UNA REPUBLICA SEGURA y CON DISCURSO FACIL Y COMUN A UNA REPUBLICA SOCIAL BACANA Y CACHACA.

El tiempo paso lentamente y se perdió el dialogo con el pueblo, se mandaron al cuarto de sana lejos los consejos comunales y la asignación presupuestal en audiencias públicas. Pronto nos fuimos quedando siN familias guarda bosques y paulatina pero sostenible se fueron descargando los celulares de la red de cooperantes. Pero se fueron acercando los mamertos y los izquierdosos se adueñaron de nuestros votos y pasaron a ser gobierno sin la voluntad popular.

Nos embauco el demonio, a los Uribistas para que le entregáramos el poder popular a través de un voto que jamás pensó tener, a los de la social bacanería les brindo la oportunidad de gobernar. La justicia encontró el camino perfecto de la venganza, los paramilitares el escenario encendido para apagar las luces del mejor presidente a través de un juego de aliados contra el enemigo y los medios de comunicación a través de sus opinadores encontraron el espectro perfecto, para difundir sus ondas electromagnéticas con el objetivo de confundir a la sociedad frente a los triunfos del gobierno de la seguridad democrática.

Lamentablemente perdió el país. Que culpable fui de condenar a mi nación a volver al pasado, a retroceder sin pasión alguna. Hoy Colombia es un país triste, con sensación de violencia continuada, de inseguridad ciudadana, con escándalos en lo más sagrado como son los fondos extranjeros, la salud y los fondos reservados, con paro armado, con secuestros, con revaluación asfixiante, sin industrias y con crecimiento económico perezoso.

El tal presidente ya se fue, él mismo presento la foto de su soledad, se la merece. Pero aun esta apegado al poder, quiere continuar porque en su laberinto los equivocados somos los colombianos. La culebra está viva y se ha sacudido llamando a su batallón derrotado “la unidad nacional”, quienes lo ayudaron a hundir al país, quienes lo ayudaron a quebrantar nuestros sueños, quienes lo ayudaron a despreciar el valor de los dineros recaudados con nuestros impuestos para feriarlos a su favor o a sus causas.

No queremos por ninguna circunstancia el modelo económico del socialismo del siglo XXI, por nada ni nunca a quien despreció la voluntad popular en el plebiscito, menos aún a quien fue el copiloto de un avión que mientras llevaba a los pasajeros al abismo se quedo dormido. Queremos un gobierno fresco, joven, con cero experiencia en la gobernanza de los últimos años, queremos un gobierno que se parezca al colombiano de a pie. Con legalidad, emprendimiento y equidad. 

Nota: la seguridad jurídica, la coherencia doctrinaria comienza por unificar las cortes. Jamás estar en peligro la tutela, porque la unificación no significa recortar las funciones, es un tema de eficacia jurídica, administrativa y económica. No más burocracia estrato 20

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