Espacio público y calidad de vida urbana

Por Carlos Enrique… el Sáb, 21/01/2017 - 10:40am
Edicion
300

Carlos Enrique  Botero Restrepo

Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.

Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.


De espacio público hablan todos los habitantes de ciudad, que no siempre verdaderos ciudadanos, según como perciba cada quien los problemas que enfrenta en su cotidianidad.

La movilidad y la seguridad son los temas dominantes de preocupación y generadores de quejas generalizadas

Actualmente, y según lo recogen los medios de opinión y las encuestas que poco a poco se vuelven institucionales, la movilidad y la seguridad son los temas dominantes de preocupación y generadores de quejas generalizadas. Lo que siempre queda velado detrás de esos dos aspectos de la vida en la ciudad es el espacio público como escenario único e insoslayable de todo acontecer urbano.

Para quienes interpretan el urbanismo en Cali, es decir aquellos que critican las formas como se manejan desde la municipalidad los sistemas que estructuran el territorio, es claro que un obstáculo fundamental en la formulación de planes y programas de desarrollo urbano radica en el tratamiento fragmentario y aislado que se da en la práctica a cada uno de los llamados seis sistemas estructurantes del territorio.

En efecto, los sistemas ambiental, de espacio público, de equipamientos colectivos, de servicios domiciliarios, el vial y de transportes y el de patrimonio inmueble, tal como los define la Ley 388 de 1997, han sido asignados desde siempre a organismos locales que actúan según su propio saber y capacidad de ejecución de manera independiente, teniendo como consecuencia intervenciones fragmentarias y aisladas que desconocen lo que de común deben tener.

No importa que los términos hayan cambiado para referirse a los temas de siempre. Antes había planes viales y de transporte, hoy son componentes cruciales de la movilidad. Años atrás se trabajaba sobre servicios domiciliares, hoy sobre infraestructura de redes. Se declaraban edificios y espacios urbanos monumentos, ahora se amplía la cobertura a bienes de interés cultural. Siempre se hará referencia a los mismos seis sistemas, pero aún se descarta en la práctica aquello que recoge la versión 2000 del P.O.T. de Cali, cuando reconoce al sistema del espacio público como el sistema articulador del territorio. Esta cualidad significa, ni más ni menos, que todos los sistemas que estructuran el territorio municipal están en el espacio público; allí se encuentran y se relacionan y no son posibles por fuera de él, excepto en un bajísimo porcentaje, áreas de propiedad privada que hacen parte del sistema ambiental y edificaciones particulares, hoy bienes de interés cultural dentro del sistema patrimonial.

El desconocimiento permanente al sistema de espacio público sigue dándose a pesar de que se hable de él

Toda esta disquisición sería superflua  si no fuera porque el desconocimiento permanente al sistema de espacio público sigue dándose a pesar de que se hable de él y se presenten proyectos que lo incluyen o lo tienen como objetivo. Baste solamente un balance del manejo que al respecto se ha hecho con la más grande operación urbanística en Cali, el Sistema Integrado de Transporte Masivo, del cual solo se ha implementado un componente, el hoy llamado MIO.

En esta columna se pretende seguir reflexionando sobre el papel que cumple el espacio público en la construcción de una cada vez mejor calidad de vida sostenible en el territorio.

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