Cómplice silenciosa de la corrupción

Por Guillermo E. U… el Sáb, 18/08/2018 - 6:28pm
Edicion
382


Por Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.


La elección de Contralor General de la Nación ha concentrado la lucha por el poder de las altas esferas políticas del país. Del centenar de posibles aspirantes se perfilan diez calificados profesionales, de los cuales ocho son abogados, un ingeniero civil y un profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales.

Esta institución  goza de un presupuesto cercano a $ 500 mil millones anuales en nomina directa, primas técnicas, contratos de tercerización, servicios personales indirectos y otros, correspondientes al 80% de su presupuesto de funcionamiento.

DABF
el gobierno Duque ha sido reiterativo en cambiar la costumbre congresional

Como quiera que el gobierno Duque ha sido reiterativo en cambiar la costumbre congresional, mejor conocida como “mermelada”, consistente en intercambiar cargos y contratos a cambio de favores legislativos, todos los partidos, sean gobiernistas, independientes o de oposición ven en la Contraloría una forma de evadir la directriz presidencial, fundamentado en el enorme potencial de contratación a través del cuantioso presupuesto de gastos de funcionamiento del ente de control y así satisfacer sus insaciables apetitos burocráticos.

En la rendición de cuentas del cuatrienio, el saliente Contralor destacó imputación de $7.68 billones por responsabilidad fiscal, equivalente a un lacónico 4% de los más de $ 50 billones anuales atribuibles a la corrupción. Destacó 758 fallos proferidos, sanciones por $ 629 mil millones y recuperación, a favor del estado, de la irrisoria suma de $ 744 mil millones, equivalente a tan solo la tercera parte del costo del funcionamiento del aparato paquidérmico de la Contraloría General.

un estudio, el cual concluye que las 64 contralorías regionales y municipales, recuperan tan solo $ 12 pesos por cada $ 1,000 presos invertidos en su funcionamiento

En la reciente Asamblea de la ANDI, se hizo entrega de un estudio, el cual concluye que las 64 contralorías regionales y municipales, recuperan tan solo $ 12 pesos por cada $ 1,000 presos invertidos en su funcionamiento. Alarmante que de los fallos proferidos, el 45% son anulados en segunda instancia por carecer de fundamentos legales concluyentes, lo cual devela el deficiente nivel profesional de los funcionarios, resultante que en su gran mayoría son “fichas” o recomendaciones políticas más que por perfiles de idoneidad, experticia y conocimientos técnicos.

De la Contraloría General aun esperamos pronunciamientos de los resultados de los detrimentos fiscales por sobre costos en sonados casos de corrupción de REFICAR, ODEBRECHT, GUAVIO, FONCOLPUERTOS, DNE, SALUDCOOP e HIDROITUANGO.

De las Contralorías regionales, aun nos parece inverosímil, el polémico paseo a Panamá de 82 funcionarios de la regional de Boyacá, para festejar el día de la Mujer y Hombre, todo incluido por cuenta del erario.

En el caso del Valle del Cauca, aun están sin esclarecerse el destino final de 5 millones de botellas de aguardiente, entregadas en “degustación” en administraciones anteriores, con detrimento superior a los $ 100 mil millones. Ni tampoco se conoce la responsabilidad atribuible al descalabro en la comercialización de los productos de la misma Industria de Licores del Valle en el actual periodo y los créditos concedidos, con precarias garantías, al consorcio comercializador otorgados por el Instituto financiero regional, INFIVALLE.

 el fracaso financiero y fiscal del Sistema Integrado de Transporte Masivo, a través de METROCALI y el elusivo carrusel de contratación de EMCALI

De la Contraloría Municipal de Cali, aun esperamos pronunciamientos de la responsabilidad, detrimento y recuperación del sobre costo de las obras de remodelación del estadio Pascual Guerrero, sobre costos de las 21 mega obras, las interminables obras del Corredor Verde y el Parque Lineal del Rio Cali, el fracaso financiero y fiscal del Sistema Integrado de Transporte Masivo, a través de METROCALI y el elusivo carrusel de contratación de EMCALI.

Así las cosas, la pregunta es sencilla.

 ¿Cuál es la importancia de las Contralorías? ¿Poder? ¿Favorecimiento para con los amigos de la administración que elige y perseguir injustamente sus enemigos? ¿Beneficiar con contratos a los legisladores que los eligieron? ¿Evadir su responsabilidad constitucional de control sucumbiendo ante efímeras mieles del poder, protagonismos y figuración?

 ¿Cambiar autonomía por dependencia política?

Aparentemente la función de autoridad, control, recuperación y combatir la corrupción es el menor de las prioridades.

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