Los cerros y la dicotomía municipal

Por Nicolas Ramos Gómez el Dom, 17/06/2018 - 5:42pm
Edicion
373

Nicolás Ramos G 

En estos días pululan en los cerros de la ciudad los conatos de invasión. Ello se origina en que diariamente llegan a la ciudad gentes sin recursos esperando encontrar en ella mejores oportunidades. A lo anterior se suma el crecimiento poblacional de personas en condiciones de pobreza que presionan el poblamiento de los cerros, cuencas de los ríos y zonas de los bosques recuperados para su control. Luego el Municipio, que no permitió el uso ordenado de los cerros, los dota de servicios, o sea un gran monumento a la dicotomía.

En la administración de Julio Riascos, con ocasión de los 450 años de fundación de la ciudad, se habló de la necesidad urgente de programar los cerros ambientalmente o sea como bosques habitacionales. Eso se frustró con el cambio de Alcalde y seguimos con el oscurantismo de un POT con normas sin soporte en estudios serios e incoherencias con las necesidades de una ciudad que crece en total desorden y que en pocos años doblará su población.   

La ciudad debe organizar una verdadera oficina de planeación, manejada por una Junta autónoma que nombre el Director por periodos fijos. Solo así, cada nuevo Concejo y Alcalde tendrán una verdadera carta de navegación a mediano y largo plazo y no programas mediatistas propuestos sin estudios. Ejemplos protuberantes de ello son las 21 megaobras., monumento a la mega improvisación y Planeación Municipal, que en la actual administración lleva cuatro o cinco Directores.

Por Dios, no le sigamos cantando a la bandera mientras la ciudad se desborda en total desorden y creciente caos en su movilidad. El ferrocarril a Jamundí y Suárez no necesita más estudios, existe desde 1915. Solo hay que recuperarlo, ayer es bien tarde, ojalá antes que la ciudad sea un solo trancón en sus vías.

Con anteojos de caballo cochero anudados al frente no se puede mirar el futuro de una ciudad que se desborda.   

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