Sin oficinas de planeación, no las mediatistas de hoy, nacionales, departamentales y municipales

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 17/06/2017 - 9:54am
Edicion
321

Nicolás Ramos Gómez

los activos ambientales en la contabilidad Nacional

El tema central del Congreso de Sociedades de Mejoras Públicas celebrado en Santiago de Cali en 1995 fue el de los activos ambientales en la contabilidad Nacional.  Las cuentas que se presentan sobre el crecimiento económico del país no son reales porque no descuentan el valor de los activos ambientales, es decir el valor en sitio de las reservas de petróleo, gas, carbón y bosques y por lo tanto, su venta, restados los costos de producción, se presenta como utilidad. Así se ha venido presentando como crecimiento económico el valor de esos activos que no tienen reposición, salvo los bosques. En otras palabras, quemamos las puertas y ventanas de la casa y eso lo presentamos como ganancia. ¿Que se hicieron las grandes utilidades de Ecopetrol y la exportación del carbón? ¿Se invirtieron en desarrollo o alimentaron la creciente e inane burocracia estatal y su corrupción?

Se avizora que en pocos años no tendremos petróleo, ni gas. La minería ilegal con más de 1.000 retroexcavadoras, destruyen los lechos de ríos y los bosques de sus riberas. Si a ello sumamos la destrucción de los bosques de galería para la siembra de coca (188.000 hectáreas), en poco tiempo, bien poco, solo quedará de nuestra gran riqueza hídrica las grandes crecientes de los ríos en los periodos de lluvias y las grandes sequías en los veranos, sumados a los efectos del cambio climático.

Como ejemplo traemos a colación lo que le quedó al país de la explotación minera del Río Cauca entre Timba y Suárez y del Río San Juan entre Istmina y Condoto: solo grandes montones de piedra en las que fueran ricas vegas agrícolas y su valiosa capa vegetal, acumulada en siglos, viajó al mar sin retorno. Su producción agrícola en 70 años, donde solo quedaron piedras en sus riberas, valdría muchas veces más, pero muchas más, que el oro extraído que ingresó como utilidad de las empresas extranjeras que las explotaron. Allí siguen los montones de piedra y del oro, no le quedó nada al país. Igual pasa en la zona de Zaragoza en la vía a Buenaventura, necesitan décadas para su recuperación.

mina

seguiremos en la improvisación sin nada  de las obras fundamentales para mejorar la calidad de vida y crear un desarrollo sostenible

Reiteramos que sin verdaderas oficinas de planeación, no las mediatistas de hoy,  en lo nacional, departamental y municipal, seguiremos en la improvisación sin nada  de las obras fundamentales para mejorar la calidad de vida y crear un desarrollo sostenible.

Si no hay una contabilidad cierta de los activos ambientales del país, marchamos hacia la ruina, destruyendo además, por la tala de los bosques, nuestra riqueza hídrica, fundamental para generar energía eléctrica y conservar el agua para el consumo humano, la agricultura y la ganadería. Nos pasará como en la historia de  La Lechera en el libro La Alegría de Leer: llorar sobre la leche derramada.

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