James y Falcao en su mejor nivel

Por Redaccion el Lun, 16/04/2018 - 8:17am
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Cuando es el año del Mundial, el tiempo es engañoso: parece que pasa más rápido. Fugaz. Hace nada que Colombia estaba librando la batalla de Lima, donde logró la clasificación a Rusia 2018. Hace nada que estaba desafiando a Francia en el amistoso que le ganó en París. Y ya quedan solo dos meses para que se abra el telón del Mundial. Dos meses para que James Rodríguez y Falcao García, los dos símbolos de la Selección en la actualidad, se reencuentren, entren a escena y jueguen su primer mundial juntos, como lo habrán soñado tantas veces, para alimentar las esperanzas de Colombia.

Una de las mejores noticias para la Selección en este momento, cuando quedan 60 días para el Mundial, es que sus dos figuras, sus mejores armas, James y Falcao, están en extraordinario momento. Cada uno por su lado ha labrado su camino para llegar a Rusia en la mejor forma, en buen nivel, con ritmo, con la motivación elevada, con goles, con buena salud, con muchas expectativas. 

Antes del Mundial, los rivales miran a Colombia y deben hablar de James. Es la estrella que carga con el listón de los seis goles que anotó en Brasil 2014, pero que, se sabe, siempre puede dar más, siempre quiere dar más. James acaba de ser campeón anticipado en Alemania y se alista para enfrentar al Real Madrid en la semifinal de la Liga de Campeones, la que quiere volver a ganar. Además, tiene pendiente la semifinal de la Copa de Alemania, otro título en el tintero. Pero lo más importante es que ha vuelto a sonreír. Y si James sonríe, sonríe la Selección. Arropado en el Bayern Múnich, ha sacado de su zurda toda la pólvora que tenía acumulada, y era mucha, no solo para patear al arco (lleva 6 goles), también para meter esos pases precisos que hacen de su fútbol el feliz anticipo del gol. Más allá de una molestia sufrida la semana pasada –una contusión en un muslo–, James goza de buena salud. Lleva 32 partidos en la temporada. Está con plena continuidad. 

Falcao es la otra gran esperanza de Colombia. Si con James brotan las ideas, con el ‘Tigre’ la Selección intimida. Aunque está lejos de ganar la Liga francesa con el Mónaco (a 14 puntos del PSG), Radamel ha tenido una temporada goleadora, con 24 tantos en 33 partidos jugados. Fecha tras fecha rasga las áreas rivales con su voraz zarpazo. Es el tercer goleador de Francia, detrás de Cavani y Neymar. Además, el Mundial es para él una obsesión, una posibilidad por la que ha luchado con ahínco. Se merece jugarlo, disfrutarlo y sentirlo.

La pareja letal

Cuando James metió el pase atrás, casi que ni necesitó mirar a Falcao. Intuyó su presencia en el área. La pelota viajó desde su pie derecho, firme, en búsqueda de su socio de siempre, que lo esperaba, como en un diálogo mudo. Radamel tampoco tuvo que mirar. Él intuyó el arco y la posición del arquero. Recibió de derecha y la acomodó de derecha. Así, Colombia consiguió el empate transitorio contra Francia, hace menos de un mes en París. La pareja letal de Colombia se combinó para celebrar cuando el partido más necesitaba de ellos. El genio que asiste y el artillero que define dibujaron el gol. 

Cuando James y Falcao están juntos en la cancha, Colombia tiene esas posibilidades. Ellos pueden resolver, desenmarañar, inventar algo extraordinario. Puede que alguno de los dos esté nublado, que tenga un mal partido, que todo le salga al revés, que reciba una marca asfixiante, pero basta con que se conecten una vez para crear dinamita. No importa el orden. En el partido de Lima, el de la clasificación al Mundial, Falcao fue el que rebuscó la pelota, la salvó, le dio vida, y, en el momento justo, James se la cedió para que la conectara rumbo a la red. Falcao se vistió de ‘10’ y James, de ‘9’. Así como rotan la capitanía, pueden rotar los roles.

En la eliminatoria al Mundial de Brasil se cansaron de hacer goles. Pero en la eliminatoria para Rusia no pudieron brillar como se sabe que pueden hacerlo. La lesión de uno o del otro mermó sus posibilidades. Compartieron titularidad cuatro veces, ya al final de la clasificación. Pero cada uno aportó lo suyo: cómo olvidar el cabezazo de Falcao, abajo, inatajable, contra Brasil (1-1), o la media vuelta de James, letal, contra Chile, en Santiago (1-1).

Ambos llegarán a Rusia con expectativas colectivas y también individuales. “Quiero seguir haciendo historia, y ojalá podamos pasar a semifinales. Quiero hacer un excelente Mundial”, es una de las frases de batalla que ha lanzado James antes de desembarcar en Rusia. “La verdad es que le quiero agradecer a Dios. Me perdí el Mundial de Brasil. Luego pasé dos años horribles, pero ahora puedo llegar a Rusia. Dios me dio la confianza y sé que puedo seguir triunfando”, dijo el ‘Tigre’ el día que se selló la clasificación en Lima.

A dos meses del Mundial, no todo es positivo en la Selección. Siguen lesionados David Ospina (tobillo) y Óscar Murillo (muscular). No son lesiones graves, pero aún no hacen trabajos futbolísticos. Preocupa también que algunos jueguen poco, como los defensores Yerry Mina y Cristian Zapata. Pero, en cambio, hay otra buena noticia: Juan Guillermo Cuadrado, el tercer mosquetero, está recuperado; un arma más para llevar a Rusia. 

El tiempo pasa fugaz cuando hay Mundial. Pero mientras llega, el día a día es clave en los futbolistas para mantener el ritmo, el nivel, ser titulares, evitar una lesión o recuperarse, y, en algunos, para ganarse el puesto en la lista final de José Pékerman. Comienza la cuenta regresiva. Dos meses nos separan de Rusia.

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