Niños con hambre desertan del sistema educativo

Por Christian Garcés el Sáb, 12/08/2017 - 8:11am
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Christian Garcés

Aunque el Estado colombiano se ha encargado por décadas de alimentar a los niños más pobres del país que estén estudiando, el Gobierno Nacional no ha logrado que el programa funcione correctamente. De hecho, el año pasado hubo 32,7 millones de veces en que niños aguantaron hambre durante sus jornadas escolares debido a que no se entregaron las raciones alimenticias. Según la Contraloría General de la Nación, esto sucedió pese a que existían los recursos para hacerlo.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE) es administrado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) con recursos públicos y privados provenientes de regalías, cajas de compensación y presupuestos de la nación, gobernaciones y alcaldías.

La diputada del Partido Centro Democrático, Juanita Cataño –que ha ejercido control político a la Gobernación en este tema-, considera que el primer factor para mejorar el funcionamiento del Programa es acabar con la poca organización, expresada en “falta de articulación y armonización en el traslado de los recursos del gobierno nacional a los organismos territoriales, bien sean las gobernaciones o en su defecto los municipios certificados a los cuales se les gira directamente”. Una situación delicada, ya que, algunas instituciones educativas reciben el dinero por concepto de PAE cuando ya el año escolar ha empezado.

Otro factor es la corrupción, que se relaciona con la apropiación de recursos públicos con fines personales y que en la práctica genera cosas como alimentos contaminados, vencidos o en estado de descomposición, incumplimiento del gramaje y nivel alimenticio esperado, mala calidad del transporte y retrasos en la entrega.

A su vez, el Gobierno Nacional fue irresponsable al disminuir en 2016 el aporte para las instituciones educativas caleñas en 33.000 millones, lo que obligó al Alcalde Maurice Armitage a invertir recursos locales para financiar el PAE de colegios oficiales, quedando sin alimentación cerca de 40.000 niños de colegios privados de cobertura, que usualmente se encuentran entre los estratos 1, 2 y 3

Por ello, no resulta extraño que la deserción escolar incrementase durante el periodo 2015-2016, como se vio en el informe de Cali: cómo vamos, en el cual, se estimó que hay cerca de 50.000 niños por fuera del sistema educativo de la ciudad.

Es necesario elegir mejor a los contratistas que seguirán implementando el PAE a futuro. Esto sólo se logrará por medio de inspecciones exhaustivas a las fundaciones u organizaciones prestadoras del servicio; con contratos que no se entreguen por intereses políticos, sino por la capacidad de producción, logística y financiera a la hora de ejecutar estos proyectos y claro, con un Congreso de la República que en 2018 a través de herramientas como el control político, presione al ejecutivo, en especial al Ministerio de Educación, cuando los niños necesiten de una voz que les defienda.

@ChriGarces

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