Paradigmas del mercado capitalista globalizado

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 11/03/2017 - 6:45am
Edicion
307

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.

Los rasgos y características esenciales del mercado capitalista y sus vías de desarrollo en el que predomina la propiedad privada sobre los medios de producción, vienen determinados por la tendencia a aumentar de manera ilimitada la producción de bienes y servicios, cuyo fin es el de obtener máximas ganancias con el mínimo de costo.

Esta circunstancia que hace que los capitalistas no cesen de producir mercancías choca con las dificultades de poder realizarlas, debido a la estrechez del mercado interno y a la limitada demanda solvente de la población, determinada por la pérdida de su capacidad de compra. Y de ahí la necesidad de buscar una salida en el comercio exterior, intentando conquistar nuevos mercados y ampliar la zona de influencia comercial.

Este aspecto ha acentuado las relaciones de dominio y subordinación impuestas por los países desarrollados a los países con un débil desarrollo económico y con los cuales se suscriben acuerdos denominados Tratados de Libre Comercio (TLC), en donde se fijan una serie de condiciones  de intercambio de productos, bienes y servicios no equivalente ni equitativo, además de otras formas de opresión económica y política que se imponen en medio de la lucha competitiva entre los países capitalistas, que conduce a un nuevo reparto de los mercados y de las zonas de influencia, generando con ello una mayor agudización de las contradicciones en el interior y entre los diferentes países del mundo capitalista globalizado.

Para algunos gobiernos la mejor forma de defender los intereses de cada país, es implementando un conjunto de medidas proteccionistas destinadas a resolver las contradicciones que surgen con la globalización, en tanto que para otros se plantea la posibilidad de lograr un punto intermedio entre la globalización y las políticas proteccionistas que con el advenimiento del gobierno de Donald Trump en los EE.UU., parecen ser el camino mas seguro y viable para enfrentar ciertos problemas como los de la contracción de la demanda que afecta las relaciones entre la producción y el consumo, el desempleo y el bajo crecimiento de la economía entre otros asuntos.

Nuestro país no es ajeno a todas estas circunstancias que tienden a reflejarse en la política económica nacional que hizo tránsito de la sustitución de importaciones a la apertura económica y comercial, afectando sensiblemente la producción industrial, el comercio y la agricultura y generando un desequilibrio en la balanza comercial y de pagos con la entrada de toda clase de mercancías del exterior y un choque de precios, que finalmente ha conducido a un desmantelamiento de la producción social.

Esta situación es susceptible de agravarse y con ella todas las contradicciones económicas y sociales relacionadas con el intercambio comercial en la medida en que por ejemplo, los EE.UU que es el principal socio de Colombia decida cerrar sus fronteras en desarrollo de sus políticas proteccionistas, lo cual traería como consecuencia un retraso considerable en el crecimiento y desarrollo de las exportaciones de las cuales depende en buena parte la economía del país.

Desde luego que este hecho de por sí no significa en modo alguno que la nación esté condenada a vivir eternamente en el subdesarrollo y bajo la dependencia de la economía norteamericana, siempre y cuando se introduzcan los cambios económicos y políticos que demanda el país y el pueblo colombiano, que van más allá de las simples disputas entre proteccionistas y partidarios del libre comercio, que creen resolver los problemas y contradicciones del mundo capitalista con la adopción de medidas coyunturales y reformistas que tan solo tienen por objeto aplazar las crisis económicas, financieras, monetarias, ambientales, etc.

Hoy mas nunca se impone la necesidad de cambiar el paradigma que nos impone el capitalismo globalizado en crisis, que impide que países como Colombia puedan desarrollar su economía con miras a satisfacer la creciente demanda de la población y de integrarse con otras economías regionales y mundiales sobre la base de desarrollar un intercambio comercial equivalente y fomentar la ayuda mutua y la cooperación internacional, con miras a erradicar la desigualdad económica entre los países en torno a la producción y distribución de aquellos bienes y servicios, para así acabar con el desarrollo desigual en que se asientan las relaciones económicas y comerciales de los países dependientes de otros altamente desarrollados que gobiernan el mundo capitalista.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

Búsqueda personalizada